Ha sido siempre una tendencia humana constituir asociaciones para relacionarse entre sí las personas que coinciden en aspectos fundamentales.
Confieso que me chocó el título de la noticia: "Fraternidad cristiana de enfermos y minusválidos de Ruanda." Ni en sueños se me hubiera ocurrido pensar que unas personas con enormes dificultades y en plena guerra, formaran alguna asociación de este tipo. Pero el Espíritu Santo sopla donde quiere.
Esta asociación ruandesa se fijaba unos objetivos altos: "Estar muy unidos y ver cómo podemos encontrarnos para evangelizar y fraternizar también con los demás." ¡Ahí queda eso!
Muchos hombres y mujeres, si les llega la enfermedad o minusvalía, parece que sólo desean la compasión; que todos estén pendientes de ellos. Pero hay gente que sabe superarse. Y en lugar de buscar refugio en su pobre "ego", se lanza de la forma que puede a evangelizar y hacer el bien. Y Dios bendice este esfuerzo generoso. Ellos mismos consiguen ver los frutos.
1.- Señor, No entiendo cómo existen cristianos que no le dan importancia a la oración, siendo así que Tú orabas.
Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni