Las cartas de los amigos en la fe me estimulan y reafirman en mi caminar hacia Dios, centrado en la Eucaristía. Así me escribía uno:
"He encontrado una fuente de gozo espiritual; de gozo y de
fuerza. Llevaba una temporada en la que se me hacía difícil el rezo del Rosario. Desde hace una semana, comienzo un misterio delante del Sagrario; el retablo lo preside una imagen de María.
Me detengo varios segundos en cada uno de los misterios para recordarlos; doy inicio después a la oración de Padre Nuestro y Avemarías; me resulta muy actual y entrañable pronunciar "Llena eres de gracia; el Señor es contigo... y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús". porque miro a María, dirijo después mis ojos al Sagrario; allí está presente Jesús; allí la imagen de la Señora.

La felicidad o el placer de los bienes de este mundo, si nos agarramos a ellos, borran poco a poco de nuestra memoria la ilusión, y preocupación por la virtud y por los bienes eternos.

1.- Recuerdo aquellos años de mi formación; entonces vivía con fervor verdadero. Dame aquel fervor de entonces, porque Tú, Señor, el mismo de entonces eres ahora.
Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni