Según ha informado la Santa Sede, la curia ha analizado la readmisión al sacerdocio solicitada por los curas casados y el caso del rebelde arzobispo emérito africano Emmanuel Milingo.
1.- En Ti, Señor, confío. Jamás quedaré confundido.
2.- Derrama sobre tu Iglesia los dones de tu gracia en abundancia. Y que mi corazón se encuentre todo el día en tu amor y en el de todos mis semejantes.
A nuestros queridos obispos: Vemos con gozo cómo, minorías de sacerdotes jóvenes en distintas diócesis, viven con verdadero fervor su entrega al Señor. Se confiesan con frecuencia, practican la dirección espiritual y la oración mental.
1.- Dios mío, necesitas personas para tu Reino, para tu obra. También me necesitas a mí.
2.- El bien que yo puedo hacer, sólo yo lo puedo hacer y nadie más; porque si otro lo hiciera no sería el bien que yo hacía. Dadme vuestra luz; dadme vuestra fuerza.

Nos decían en el seminario en plan de broma, cuando comenzábamos los estudios de Teología Moral: “Cuidado, si pierdes la cartera, que no caiga en manos de un moralista, que no la encontrarás”. Tenía miga el asunto. Y es que entonces – y también ahora – hacían estos doctores mil triquiñuelas para llevar el agua a su molino.

1.- Miro el evangelio, Jesús, y veo que los seguidores de Juan el Bautista estaban ayunando, pero los tuyos, no.
Vinieron unas personas y te preguntaron a ver por qué no practicaban el ayuno tus discípulos. Y esta es tu respuesta: "¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día ayunarán"
2.- Me doy cuenta, Señor, de que nuestra vida cristiana no puede ser siempre de sacrificio.
Nació en el año 1926 en Tauste (Zaragoza, España); su vida casi toda ella se realizó en Navarra. Vivió de niño en Pitillas. Estudió en el Seminario de Pamplona. Primera Misa en el año 1951. Coadjutor de Estella con el gran párroco de San Juan, don Miguel Sola.
Director de la Casa de Ejercicios del Puy en Estella, donde tuvo la iniciativa de los "Coloquios" para la juventud. Fue llamado a Madrid por la Conferencia Episcopal para desempeñar un cargo nacional de Acción Católica de jóvenes. Más tarde se le designa como párroco en las de San Fermín y San Miguel de Pamplona. Asimismo distintos cargos diocesanos. A sus sesenta y tres años es consagrado obispo de Jaca; doce años más tarde, el 18 de octubre del año 2001 entrega su alma al Señor.
UN PREFECTO DE DISCIPLINA SIN IGUAL EN EL SEMINARIO DE PAMPLONA
Conocí a José María Conget en 1950. Él contaba entonces 24 años; la flor de la juventud. Cursaba cuarto de Teología en el Seminario Conciliar de Pamplona; decían que era muy listo. Ojos azules, estatura media, como de 1,75, pelo negro, facciones angulosas, mirada hacia delante, decidida y sincera. Se adivinaba en él un gran corazón. Llevaba gafas. Le habían nombrado los superiores del seminario subprefecto de Filosofía, o sea ayudante del prefecto, educador diríamos hoy. Venía ordenado de subdiácono, con sotana y coronilla. Se le encomendaba sobre todo la custodia de los alumnos de quinto curso, muchachos de dieciséis años: unos adolescentes muy alborotados, a los que era preciso hacer reflexionar, y él iba a realizar esta labor con nosotros.

Me decía un amigo: Me gusta la soledad. Pero no en un total aislamiento. Meterte en una casa de campo, a media hora de la ciudad, resulta saludable. Pero internase en el desierto tiene que dar sensación de angustia.
1.- Oh María, Madre mía, oh consuelo del mortal: amparadme y guiadme a la Patria celestial.

2.- En este día me entrego, Virgen María, a tu amparo maternal. Me gustaría tener esta devoción sensible a ti, pero solo es devoción de convicción y de siempre haberme educado junto a tu regazo.

Hablaba un día con un amigo obispo sobre la igualdad de todos. No le gustaba el tema. en el fondo lo entendía pero – decía – un obispo puede ordenar sacerdotes, tú, no. Y tenía razón, pero a la vez se equivocaba. Y no solo porque todos somos hijos de Dios…
1.- Jesús, antes de comenzar tu vida pública marchaste al desierto a orar durante cuarenta días. Fueron cuarenta días en soledad en ayuno total. Y después sufriste las tentaciones del demonio.

2.- Este retiro prolongado tuyo me trae algunas enseñanzas:
a) El amor a la soledad. He de dedicar esta cuaresma más tiempo a la oración, bien sea con fondo musical, bien sea en total silencio. Que sienta la necesidad de relacionarme contigo cuando tengo tiempo libre. Y que necesite ese tiempo de relación contigo, más que como obligación, como necesidad propia. Para eso eres mi Dios. Ayúdame, Jesús, a relacionarme con el Padre. Ayúdame a servirme de textos del Evangelio, de Epístolas de San Pablo, de algo que me ponga siempre en contacto contigo. ¡Adorarte, darte gracias, pedirte tanto que necesito y que necesitan los hermanos!
1.- Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad. Que mis delicias sean cumplir tu voluntad. Mira, Señor, que soy caprichoso, que me cuesta lo bueno y tengo inclinación por lo placentero; que sepa cumplir tu voluntad de beneplácito.

2.- Tú vas disponiendo nuestra vida con bondad; Tú nos proteges y cuidas como a las niñas de tus ojos, pero de una forma distinta a como nos gustaría.
Ha habido momentos en que parecía nos daban esperanza de supresión de la actual ley del celibato, que había llegado el momento del final de esta ley. Parece que se entreabre una puerta al recordar que los casos de sacerdote casados que han solicitado reintegrarse serán atendidos, pero pensamos que se trata solamente de viudos.
1.- Líbrame, Señor, de la muerte eterna. Que el temor santo de tu justicia, me libre de las penas del infierno.

2.- Y que tu amor, me ayude a ser salvador contigo.
Ya Lo Habéis Bautizado
Os habéis preparado antes el padre y la madre con unas reuniones en la comunidad parroquial. En ellas os han recordado vuestro compromiso de guías en la fe.
Tened en cuenta que los primeros años de vida del recién nacido lo van a marcar para toda su existencia. En vuestro ambiente de hogar debe rezumar el espíritu de piedad en todos los detalles. Tomad esto muy en serio porque, al hacerse padres, los esposos reciben de Dios una nueva responsabilidad: "Ser para los hijos el signo visible del mismo amor de Dios, del que proviene toda paternidad en el Cielo y en la Tierra". (F. C. 14. Del Concilio Vaticano II). Nuestra propia fe nos exige crear un ambiente de piedad y de amor a Dios: es que debemos llevar dentro de nosotros, como un instinto de lo divino. ¡Lo veo yo tan claro...! Espero que también lo veáis vosotros.
Algunas Sugerencias Muy Concretas.
Para La Educación En La Serenidad:
Poner suavecito el tocadiscos con música clásica, mientras el bebé toma su baño diario, o su ración de atardecer. La belleza de la armonía va penetrando así poco a poco en su espíritu. Durante los primeros años se graban en el subconsciente cantidad de especies que en los tiempos de adolescencia o madurez podrán ser estímulos en un sentido o en otro. ¡Qué importancia las conversaciones serenas, la ausencia de ira, la alegría tranquila en estos primeros meses de la criatura!

A nuestros queridos obispos: La humildad del obispo ha de ser profunda y total, porque ha sido elegido no por méritos propios, sino por providencia divina. Una serie de circunstancias - a veces poco confesables - se han combinado para su nombramiento. Decía un compañero: "Ahora soy obispo.
1.- Los Apóstoles habían de morir, y ellos eligieron a sus sucesores a quienes transfirieron esta facultad, concedida por ti mismo.

2.- Mira cómo muchos de tus sacerdotes no arden en tu amor.

Hoy casi están de moda esta clase de personas. No es que todo el mundo padezca la enfermedad, pero sí muchos más de los que pensamos, en mayor o menor grado, porque son muy pocos los paranoicos que han de ingresar en una casa de salud; ni ellos mismos se dan cuenta de que son psicópatas.
1.- En el miércoles de ceniza, me acojo a tu bondad y a tu misericordia, Señor, pero no al estilo de un sector creyente de hoy que no cree en la maldad del pecado ni en la necesidad del dolor de las propias faltas.
2.- Me arrepiento de mis pecados.
3.- Perdona mis pecados, mira que soy tu amigo, aunque con muchas infidelidades; dame tu misericordia .Manténme en tu amistad.
4.- Dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final y celo por la salvación de las almas.
5.- Virgen María te saludo con amor; muestra que eres mi madre; dame la gracia de estar hoy unido al amor de Dios.
6.- Dame fervor, más fervor.
7.- Pídelo al Padre, por tu Hijo.
8.- Dame más generosidad y más fe vivida con autenticidad.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Me gusta recordar mis visitas a los santuarios marianos de los días de peregrinación. A veces miro las fotografías del acontecimiento; contemplo las imágenes en las postales que adquirí; pienso en la oración practicada allí, en mi estado de ánimo de entonces, en las circunstancias de aquella visita mariana.
1.- Leía en el Evangelio de hoy algo que me puede aclarar cómo Jesús tiene poder de perdonar los pecados. Estaba en una casa. La gente se agolpaba para escucharle y llegaba hasta la puerta.
2.- En esto vienen con un paralítico para que lo cure, pero no pueden entrar. Suben a al tejadillo, y abren un agujero para dejar paso a la camilla. Jesús, le dice al verlo bajar: - Hijo, tus pecados quedan perdonados.
Leía en San Gregorio: la perfecta vida es meditación de la muerte. Aquel vive bien que aprende a estudiar cómo ha de morir, y el que no sabe esto, no sabe nada, ni le aprovechan las demás ciencias.
1.-Virgen María te saludo con amor; muestra que eres mi madre; dame la gracia de estar hoy unido al amor de Dios.
2.- Dame fervor, más fervor. Pídelo al Padre, por tu Hijo.
Con frecuencia pienso en la muerte. Ahora más que antes. Sobre todo desde la muerte de mi madre, desde mis cincuenta años. Me ayuda mucho leer en vidas de personas santas cómo ellas han afrontado el problema. No hace mucho leía y se me grabó:
El padre Nieto entregó su alma al Señor la noche del Viernes al Sábado Santo de 1974. El jueves pudo celebrar privadamente la misa de la Cena del Señor. El mismo viernes Santo no salió apenas de la capilla en todo el día. A las cinco y media recibió la comunión. Cenó normal. Cuando se fue a acostar, tocando la puertecilla del sagrario, se despidió de Jesús como todas las noches: "Si quieres, puedes llamarme esta noche".
Besó la imagen de la Virgen y dio tres besos al crucifijo. El hermano notó que el Padre Nieto comenzaba a tiritar como si tuviera frío. Le arropó, pero seguía temblando. Comenzó el dolor y la gran dificultad para respirar. Cayó en cuenta de la gravedad e inició el coloquio con el Señor, uniéndose a su pasión:

El arzobispo Emmanuel Milingo ha afirmado hoy que no acepta la excomunión dictada por el Papa Benedicto XVI y que "la devuelve al Vaticano para que sea reconsiderada".
1.- Que toda mi vida esté orientada a la santa Iglesia.

2.- Que transforme la cáscara de ella tan "legal y distante" en acogida cordial, en amor verdadero, en amor de sentimiento.

A nuestros queridos obispos: A veces oímos a los seglares criticar las vanidades de nuestros jerarcas. No es infrecuente en el obispo la tendencia muy humana de seguir subiendo en el "escalafón".
Pero el siervo de Dios no puede aspirar a eso. Es propio de los mundanos, y escandaliza a los fieles e incluso a los no creyentes. El verdadero obispo, "indigno siervo de Dios", procura gloriarse en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, como San Pablo, en la pobreza de Jesús, en el servicio sencillo a los sacerdotes y seglares.
Esa es la verdadera categoría del obispo. De vez en cuando encontramos casos de éstos. Hemos de darnos cuenta de que nuestras miserias en este terreno trascienden al exterior y tarde o temprano salen a la luz pública.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
Mc. 2,1-12
1.- Es conveniente analizar bien hoy el Evangelio, porque se puede aclarar cómo Jesús tiene poder de perdonar los pecados. Recordamos: Estaba en una casa. La gente se agolpaba para escucharle y llegaba hasta la puerta. En esto vienen con un paralítico para que lo cure, pero no pueden entrar. Suben a al tejadillo, y abren un agujero para dejar paso a la camilla. Jesús, le dice al verlo bajar: - Hijo, tus pecados quedan perdonados. Los letrados que estaban por allí pensaban: - Este blasfema. Solo Dios puede perdonar los pecados. Entonces dice Jesús: - Pues para que veáis que el Hijo del Hombre tiene poder para perdonar los pecados: Levántate; coge tu camilla y vete a tu casa.
2.- Es muy importante este Evangelio para convencernos de la realidad del Sacramento de la Penitencia; porque queda claro que Jesús tiene poder de perdonar los pecados. Después de la resurrección les confirió este poder a sus Apóstoles diciéndoles: - Aquellos a quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados, y a quienes se los retengáis, les serán retenidos. Por consiguiente, los Apóstoles tuvieron el poder de perdonar los pecados.
3.- ¿Cómo ha llegado este poder a los sacerdotes desde entonces? Los Apóstoles habían de morir, y ellos eligieron a sus sucesores a quienes transfirieron esta facultad, concedida por el mismo Jesús. Damos gracias a Dios por tener la posibilidad del perdón de los pecados.
1.- Dependo de ti, Señor, como criatura, como hijo, como bautizado, como sacerdote. Dependencia amorosa de Dios.

2.- Soy tu hijo, y esto no es pura imaginación, sino verdad de fe.
3.- Como hijo tuyo guárdame; ayúdame; quiéreme.
4.- Como a bautizado, ayúdame a ser útil en tu Reino, a vivir aquí en la tierra haciendo el bien, a dar buen ejemplo, a rescatar almas del poder del infierno.
5.- Ayúdame a ser tu mediador, tu ministro, aunque me hayan dejado "sin cartera", el servidor oculto de tu pueblo, el que vela para que el demonio no llegue a hacer daño. Y como no puedo ejercer un ministerio directo en las almas, ayúdame a hacer una oración reparadora.
6.- Enséñame a interceder por mis hermanos los hombres.
7.- Derrama sobre tu Iglesia los dones de tu gracia en abundancia. Mira que parece que ha caído como una nube de plomo.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com

Recuerdo que en mis años de estudiante vino en una ocasión un padre jesuita a darnos Ejercicios Espirituales y no cesaba de hablarnos de la humildad. Pero lo que de verdad nos extrañaba es que siempre ponía el ejemplo de los obispos: cómo aspiran a serlo, y una vez que entran en órbita – esta era su frase – no cesan en el deseo de medrar.
>
Nosotros no llegábamos a entender aquello. Nos parecía incluso fuera de lugar, porque lo inmediato era ser seminaristas mayores y después sacerdotes. Pero cuánta razón tenía aquel jesuita.
Hoy veo cómo gustan de subir en el escalafón: a arzobispos, a cardenales, a curia… les encanta, de tal manera que los últimos papas en distintas ocasiones les han llamado la atención para que no aspiren a hacer carrera. Tienen sesenta y más años y ni siquiera piensan en la muerte, sino en crecer más.
1.- Señor, veo mi necesidad de felicidad y de subsistir. Trabajo para ello.

2.- Necesito de tu amor de Padre para ser un poco feliz//.
3.- Hoy, Señor, gracias a ti, miro la muerte sin espanto. Le he perdido aquel miedo que me hacía temblar, pero todavía no la deseo como lo hacían los santos para juntarse contigo.
4.- Dame, Señor, la gracia de un amor sereno al encuentro definitivo contigo. .- Allí viviremos para siempre juntos sin temor a envejecer.
5.- Te pido por mi familia, por mis amigos.
6.- Mira cada uno de ellos con cariño y derrama sobre ellos tu gracia y bendición para que sigan por el camino del bien.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com

Me decía un amigo seglar: "Tengo la suerte de llevar la comunión los domingos a un caserío distante de la parroquia dos kilómetros y medio. Marcho a pie. No te puedes hacer idea la alegría que me da. Jesucristo conmigo. ¡Y para ser alimento de un hermano que hace tiempo no pude salir de casa!"
Bendita iniciativa pastoral, la de permitir a personas seglares bien elegidas ser verdaderos ángeles de los enfermos, portadores del mismo Jesucristo. Me alegraría mucho que ninguno de estos buenos samaritanos se acostumbrara a oficio tan santo. Que a todos les suceda como a mi amigo: caminar con gozo en la mejor de las compañías. Cada paso, una jaculatoria. Y todo el trayecto, la mejor oración. Y llevar en los labios la palabra divina escuchada en la misa para consuelo del enfermo.
Este mensajero de la comunidad orante hace posible la unión física y espiritual de los impedidos con el resto de los fieles que han acudido al templo para adorar a Dios y manifestar públicamente su fe. ¡Qué fuerza va a recibir el aquejado por el dolor cuando, después de escuchar la Palabra, comulgue con el Cuerpo y la Sangre de Jesús!
1.- Te miro a ti, mi Dios ofendido. Miro ante todo mis propios pecados. Me arrepiento.

2.- Miro los pecados del mundo; quiero, Señor, reparar en algo las ofensas que se cometen contra ti.
3.- Estás aquí, Dios mío, en este sagrario.
4.- Hoy te pido perdón por todos los pecados de la humanidad.
5.- Quiero reparar. Pero me encuentro pobre, como sin fuerzas para nada.
6.- Aquí estoy; aquí me tienes lleno de mi pobreza y timidez.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
En el Monte Calvario le fue abierto al Redentor el costado, del que fluyó su sagrada sangre, que se derrama en el curso de los siglos como torrente que inunda, para purificar las conciencias de los hombres, expiar sus pecados y repartirles los tesoros de la salvación.
A cumplir ministerio tan sublime están destinados los sacerdotes.
En efecto, ellos no sólo concilian y comunican la gracia de Cristo a los miembros de su Cuerpo Místico, sino que son también los órganos del desarrollo del mismo Cuerpo Místico, porque deben dar a la Iglesia continuamente nuevos hijos, formarlos, cultivarlos, guiarlos. Ellos son dispensadores de los misterios de Dios; deben, por ello, servir a Jesucristo con perfecta caridad y consagrar todas sus fuerzas a la salvación de los hermanos.

Algunas veces hemos comentado lo difícil de la mortificación. La mayoría no practicamos ya la cosa de cilicios y disciplinas. Y ni hace falta. Algunas veces me pongo a pensar en cosas prácticas de mortificación.
Con frecuencia no son ejercicios muy duros. Se me ocurren algunos: vencer la pereza en contestar cartas; andar un poco más de prisa; evitar golosinas; quitar poco a poco el tabaco hasta no fumar nada; robustecer las aspiraciones sobrenaturales dando más tiempo a la lectura espiritual; comenzar obras concretas de apostolado evitando la pereza e indecisión; tratar con afabilidad; desprendimiento de apegos afectivos sin quitar para nada el amor; puntualidad; dejar lecturas en momentos de mayor interés. Si continuamos pensando, aparecerán muchas otras ocasiones.
Muchos campos de mortificación
1.- He venido sobre todo a darte gracias, Señor.

2.- A veces se me hace dura la vida. El amor y la amistad palian un poco la soledad, pero se me hace duro.
3.- Gracias a que me has dado la vida soy un ser, una realidad. Un ser inteligente. Aprecio tus obras y te alabo.
4.- Gloria a Dios en el Cielo. Bendito sea el nombre del Señor.
5.- Santificado sea tu nombre.
6.- Venid, adoremos a Cristo Rey, que, a sus comensales da en alimento su propia sustancia espiritual.
7.- Bendita sea la adorable Trinidad, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
8.- Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, sea por siempre bendito y alabado.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
1.- Alegría del Adviento, porque Jesús está cerca. En nada hemos de estar preocupados, sino en todo llenos de fervor en la oración, donde Jesús escucha nuestras peticiones.
2.- Dios me concede la gracia de ser testigo de la luz y de la verdad, lo he de hacer con amor y caridad, de tal manera que se note el influjo del mismo Jesucristo. Pedir fuerza para ello. Sin Él, nada.

Honorio III quitó los privilegios a los que recibían el matrimonio después de las órdenes. a. 1225 e impuso la separación de la esposa junto con la privación de beneficios. La nulidad de estos matrimonios ya había sido declarada. La ley estaba lejos de haber obtenido los resultados esperados. En el fondo no se trataba de decadencia del clero, sino de imposibilidad de instaurar satisfactoriamente la práctica del celibato.
Abusos de poder
El matrimonio es indisoluble. Esto es dogmático. ¿Por qué prohiben su uso? Es verdad que no se anuló el matrimonio. En todo caso hemos de hablar de abuso de poder. Lo mismo hemos de decir respecto a la prohibición del ministerio. Se hizo parcialmente inválido lo decretado por Dios: "Lo que Dios ha unido, el hombre no lo separe."
En estos siglos algunos llegaron a prohibir asistir a la misa de los sacerdotes casados.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
1.- Hoy, Señor, me fijo en tu grandeza; miro tu Eternidad y tu Sabiduría. Aunque no llego a comprenderla, me doy cuenta de que eres grande, Señor.
2.- Ayúdame; ten misericordia de éste a quien creaste. .- Y ten misericordia del mundo que se aleja de ti.
3.- Mira, Señor, a tantas personas que se alejan de la verdad y del amor. Ten compasión de nosotros.
4.- Envíanos tu luz y gracia para salir de esta crisis. Y dadnos sacerdotes santos y obispos santos; danos almas consagradas más santas.
5.- Que salgan líderes cristianos de gran santidad y fuerza de apostolado.
6.- Perdona mis pecados, mira que soy tu amigo, aunque con muchas infidelidades; dame tu misericordia.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
Señor mío, yo Te amo. Dios mío, Te pido perdón.
Dios mío, creo en Ti. Dios mío, confío en Ti.
Ayúdanos a amarnos unos a otros como Tú nos amas.
Se recomienda esta oración de una manera especial. Contiene la contrición perfecta que pone en gracia nuestra alma; siempre con el propósito, al menos implícito, de confesarse. Hay muertes inesperadas y viviendo con este amor, estamos siempre en gracia de Dios.

A nuestros queridos obispos: Y es preciso meditar en esto que Don Enrique Delgado, mi antiguo obispo q.e.d., nos decía en cierta ocasión en confidencia de intimidad:
"Tengo sobre mí una serie de dignidades: soy sucesor de los Apóstoles, líder eclesial, no carezco de títulos académicos, la gente me honra y a veces me hacen homenajes. Y tengo el peligro de "creérmelo". Como aquel borriquillo que, cargado de reliquias de santos, se admiraba y enorgullecía de que todos le hicieran a él la venia. Se creyó el pobre que todos los homenajes eran para él, y eran para lo que llevaba encima. Pero yo no quiero ser como el borrico".
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
1.- Señor, el Evangelio del leproso curado por ti, y luego enviado a presentarse a los sacerdotes tuvo que ser una hermosa escena.

2.- Se acerca a ti un leproso y te pide: "Si quieres, puedes limpiarme". .- Sentiste lástima y le dijiste: "Quiero; queda limpio".
3.- Yo me acerco a ti con mucha fe, como el leproso. .- Ahora y a la hora de ir a comulgar, te digo: "Si quieres, puedes limpiarme".
4.- Me doy cuenta de que el pecado es una realidad en mi vida.
5.- Tú me conoces, Señor. Conoces mis deseos de ser bueno, y a la vez mi fragilidad.
6.- Si quieres, puedes limpiarme, como a aquel leproso. Y en todo caso, ayúdame a no caer en el pecado. .
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
![]()
He conocido a algunos. Siempre eran curas buenos, de ascendiente, y se redoblaba su prestigio cuando todo el mundo sabía que el obispo les consultaba. Pero a uno sólo de ellos lo he visto crítico con su prelado y le decía a las claras cuanto observaba en el prelado y no le parecía bien.
La mayoría, serviles; de los que procurarán jamás disgustar a su señor con sus observaciones y críticas, y le dicen tan solo cuanto en ellos aparece digno de loa. Así que estos monseñores viven engañados.
Un obispo si es de verdad maduro, debería prescindir del conejo de estas personas arribistas y servirles que a todo dicen amén. El jefe ha de consultar sobre todo a la oposición, que siempre la hay dentro de su presbiterio y de los seglares cualificados. Eso no quiere decir que se va a dejar llevar necesariamente de las opiniones de ellos, pero conviene saberlas, escucharlas, tenerlas muy en cuenta y respetarlas, aunque no las ponga en práctica.
1.- Virgen María, he pensado hoy en la santa indiferencia ignaciana.

2.- Me he dado cuenta cómo la practicaste sobre todo en los momentos del nacimiento de Jesús.
3.- Obedeciste el mandato del Emperador, obedeciste el mandadlos de el Angel para huir a Egipto.
4.- Ayúdame a practicar esta santa indiferencia; ayúdame a desearla; ayúdame a gozar con ella.
Hace unos días me encontraba por la calle con una señora de setenta años a quien conozco desde hace mucho tiempo.

-¿Sabes? -me dice-. Me dieron el mes pasado la Unción. Quedé sorprendido al verla con tan buen aspecto. No parecía enferma. Pero ella me lo aclaró:
- Sí; pertenezco al grupo parroquial de "Vía ascendente". Nos hablaron de la Unción de Enfermos. Preguntaron quiénes, dentro de los que teníamos enfermedad crónica importante, se decidían a recibir este sacramento en una celebración parroquial. Como yo padezco del corazón, me apunté. Fue una ceremonia muy entrañable y llena de alegría.
Probablemente se pasaron los organizadores de este acto. Pienso que la Santa Unción no se ha de confundir con una fiesta de tercera edad; sería trivializar el Sacramento. Pero sí resulta esperanzador cuando se administra comunitariamente en la parroquia a enfermos graves que pueden acudir al templo o a ancianos ya decrépitos.
Un sacerdote celoso nos decía: "En mi parroquia hemos administrado comunitariamente la Unción en tres ocasiones. La celebración fue sencilla, pero muy sentida y vivida. Los fieles oraban con los enfermos y por los enfermos. Ellos se sentían queridos y fortalecidos en su debilidad, por la ayuda de Dios y la acogida de los hermanos."
Mc. 1,40-45

1.- Tuvo que ser hermosa la escena del Evangelio de hoy. Se acerca a Jesús un leproso y le pide: "Si quieres, puedes limpiarme". El Señor sintió lástima y le dijo: "Quiero; queda limpio".
2.- Es precioso que tú y yo nos acerquemos al Señor con mucha fe, como el leproso. A la hora de ir a comulgar, vamos a decirle: "Si quieres, puedes limpiarme". Me doy cuenta de que el pecado es una realidad en mi vida. Tú me conoces, Señor. Conoces mis deseos de ser bueno, y a la vez mi fragilidad. Si quieres, puedes limpiarme, como a aquel leproso. Y en todo caso, ayúdame a no caer en el pecado. Líbranos, Señor, de todo mal.
1.- Ponerme de acuerdo contigo, Señor; y así seré hombre santo.

2.- Ponerme de acuerdo.
3.- Estar siempre contigo, Señor; en todos los momentos.
4.- Enséñame a cumplir tu voluntad.
5.- Mira, que soy persona demasiado inclinada a sus caprichos.
6.- Señor, me convence la realidad del Sacramento de la Penitencia; porque queda claro que, Jesús, tienes poder de perdonar los pecados.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com

Suelen decir que la medida del adelantamiento en la virtud es ver cómo va uno en el terreno de la mortificación. Es lógico.
La adquisición de hábitos buenos lleva consigo sacrificio y constancia. Humildad, dominar las pasiones, paciencia, retirarse de las aficiones del mundo, caridad, condescendencia... todo esto resulta costoso y exige mucho sacrificio.
A mi juicio la abnegación, renuncia, espíritu de mortificación es muy difícil de conseguir. Y es necesario comenzar por la oración diaria. Pedirle a Dios este don para poder avanzar. La honradez más elemental exige no aconsejar a otros lo que uno no practica o se esfuerza por practicar.
1.- .- Ves, Jesús, que en mi vida aspiro a la perfección; ves en mí algún interés.

2.- Por tu misericordia no me han infectado las ideas progresistas de cierto desprecio a la oración; pero se me hace duro el orar; como poco entretenido, porque soy el eterno principiante.
3.- Sin embargo, por nada la dejaría.
4.- Dadme el don de oración, el don de abnegación, la perseverancia final y celo por la salvación de las almas.
5.- Ayúdame a cambiar sin desanimarme.
6.- Que acabe de entregarme de verdad.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com

Casualmente, hace unos años escribí, como representante de la Asociación de Sacerdotes Casados de España (ASCE), a todos los obispos de la nación las siguientes líneas:
"En la diócesis de Vitoria (supongo que no será la única), se están celebrando "misas sin cura" los domingos en más de treinta parroquias rurales. No hay suficientes presbíteros. Estoy seguro de que, pidiéndolo a los sacerdotes secularizados que voluntariamente lo deseen, se solucionaría el problema.
Se trata, a nuestro entender teológico, de un derecho divino por parte de los pueblos a que se les celebre la misa habiendo sacerdotes dispuestos a ello. Es una colisión del derecho divino con el eclesiástico (prohibición a los presbíteros casados de celebrar la misa).
Por eso nos parece que debe ser revisada esta situación por parte de los obispos y exponerla con todo rigor a la Santa Sede." Quisiera que estas líneas sean una llamada a todos los fieles cristianos, para que eleven su voz a los obispos.

1.- Yo confieso ante Dios todo poderoso y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión, por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.
2.- Por tanto ruego a María siempre Virgen, a los ángeles y a los santos que intercedáis por mí ante Dios nuestro Señor. Sí, Jesús, he pecado mucho.
3.- Yo cristiano, bautizado que he recibido tantas gracias, he vivido con tibieza, con cobardía, con poco esfuerzo por mi parte.
4.- Ofrézcoos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados. Y propongo firmemente la enmienda de nunca más pecar.
5.- Perdona mis pecados; mira que soy tu amigo, ábreme ya la puerta, quiero morar contigo.
6.- Sedlo todo para mí, Sagrado Corazón; socorro de mi miseria; lumbre de mis ojos; báculo de mis pasos; auxilio en toda necesidad.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
A lo largo de mi vida muchas veces he consultado y meditado sobre la reacción a tomar ante los sucesos los infortunios y sucesos desagradables que nos afectan. ¿Hemos de aceptarlos? ¿Luchar contra ellos? El criterio después de mucho pensarlo es claro. Cuando se trata de algo contrario a un deber profesional, familiar, de amor al prójimo, o contrario al ejercicio de mi persona en cualquier aspecto, procede luchar, poner los medios para salir de ese estado de cosas.
Después, confiar en la Providencia. Pero si, una vez puestos los medios normales, continúa aquel estado de cosas, es necesario abrazarlo del todo como venido de la voluntad de Dios. Mientras el asunto se encuentra en período de "curación", aceptar con paz todas las incomodidades y, si todavía tiene remedio, seguir luchando con constancia, pero con sosiego interior.
José María Lorenzo Amelibia
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com

"Estoy completamente de acuerdo con las ideas que nos escribes. También yo estoy convencido de que estamos necesitados de un encuentro con el Señor en profundidad, un enamoramiento de Él, hecho realidad espontánea y tierna; y necesitamos retomar los caminos de la oración en el silencio y la profundidad".
1.- Bendito seas, Señor, en la Eucaristía.

2.- Sufro de que muchos de tus dirigentes no tengan una sensibilidad exquisita en torno al Sacramento del Amor.

Quienes disfrutamos de una buena formación religiosa no solemos tener problema para seguir creyendo a pesar de las rarezas, excentricidades, abusos de autoridad e injusticias de algunos o muchos que mandan o dirigen la Iglesia. Aunque tampoco somos invulnerables.
1.- Deseo que mantengas abierta para mí la puerta de tu gracia.

2.- Sin ti, Dios mío, no puedo ni principiar ni continuar ni concluir cosa conducente para la vida eterna.
Ha sido siempre una tendencia humana constituir asociaciones para relacionarse entre sí las personas que coinciden en aspectos fundamentales.
Confieso que me chocó el título de la noticia: "Fraternidad cristiana de enfermos y minusválidos de Ruanda." Ni en sueños se me hubiera ocurrido pensar que unas personas con enormes dificultades y en plena guerra, formaran alguna asociación de este tipo. Pero el Espíritu Santo sopla donde quiere.
Esta asociación ruandesa se fijaba unos objetivos altos: "Estar muy unidos y ver cómo podemos encontrarnos para evangelizar y fraternizar también con los demás." ¡Ahí queda eso!
Muchos hombres y mujeres, si les llega la enfermedad o minusvalía, parece que sólo desean la compasión; que todos estén pendientes de ellos. Pero hay gente que sabe superarse. Y en lugar de buscar refugio en su pobre "ego", se lanza de la forma que puede a evangelizar y hacer el bien. Y Dios bendice este esfuerzo generoso. Ellos mismos consiguen ver los frutos.
1.- Señor, No entiendo cómo existen cristianos que no le dan importancia a la oración, siendo así que Tú orabas.
Las cartas de los amigos en la fe me estimulan y reafirman en mi caminar hacia Dios, centrado en la Eucaristía. Así me escribía uno:
"He encontrado una fuente de gozo espiritual; de gozo y de
fuerza. Llevaba una temporada en la que se me hacía difícil el rezo del Rosario. Desde hace una semana, comienzo un misterio delante del Sagrario; el retablo lo preside una imagen de María.
Me detengo varios segundos en cada uno de los misterios para recordarlos; doy inicio después a la oración de Padre Nuestro y Avemarías; me resulta muy actual y entrañable pronunciar "Llena eres de gracia; el Señor es contigo... y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús". porque miro a María, dirijo después mis ojos al Sagrario; allí está presente Jesús; allí la imagen de la Señora.

La felicidad o el placer de los bienes de este mundo, si nos agarramos a ellos, borran poco a poco de nuestra memoria la ilusión, y preocupación por la virtud y por los bienes eternos.

1.- Recuerdo aquellos años de mi formación; entonces vivía con fervor verdadero. Dame aquel fervor de entonces, porque Tú, Señor, el mismo de entonces eres ahora.
.jpg)
En diversos lugares se está suscitando un clamor dentro de la Iglesia de España en torno a los pueblos en los que no se celebra Misa los domingos, sino una acción litúrgica con administración de la Comunión.
Causa, la escasez de sacerdotes.
1.- Cura Jesús a la suegra de San Pedro y al anochecer le llevaron cantidad de enfermos y endemoniados, y la gente se agolpa para presenciar los milagros del Maestro. Después se retira Jesús para descansar. Pero se levanta muy pronto; marcha a un descampado, y se pone a orar. Estando haciendo oración fueron sus amigos para indicarle que todo el mundo le buscaba. Y él marchó a continuar predicando.
2.- La oración de Jesucristo. En distintas ocasiones nos lo presenta el Evangelio en momentos de oración. No entiendo cómo existen cristianos que no le dan importancia a la oración, siendo así que Jesús oraba. Y nosotros necesitamos la oración más que Él.
1.- Vivir la Santa Misa; vivir la Comunión; estar centrado todo el día en este gran misterio eucarístico. Ayúdame, Señor.

2.- Contar con Dios en todo. Estar junto a Él todo el día; a la mañana darle gracias por la Comunión; a la tarde, prepararme para la del día siguiente. Cuento con tu ayuda, Señor.

A nuestros queridos obispos: Con alegría sana vamos observando: cada año son más las catedrales y templos insignes que han solucionado el asunto turismo y adoración a Jesús Eucaristía.
1.- Ejercicio de la presencia de Dios para mantenerme en la amistad del Señor.

2.- Elévame a las alturas de la fe y del amor más puro.
1.- En este día de la purificación de María y presentación de Jesús en el templo, concédeme limpiarme de mis faltas y pecados y ser cada vez más fiel a tu amor.

2.- Enséñame a despegarme de mis comodidades para mejor entregarme a la perfección y ser más útil en tu Reino.
n>
3.- Buscar los medios para mi santificación: oración sacrificio, enamorarme de Dios; Tú, Señor, lo puedes hacer en mí; deseo ser útil en tu Reino.
4.- Que mi vida de apostolado sea consecuencia de mi vida de oración; en la acción, contemplando; en la contemplación, entregándome.
5.- Mantenme en tu amistad.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
Problemas de Derecho Canónico
Cuando yo estudiaba Derecho Canónico, apenas me fijaba en nada más que aprender los temas y procurar retenerlos para cuando me fuera necesario utilizarlos. Pero nada espíritu crítico sobre cuanto me enseñaban. A veces sí me parecía complicado tanto mandamiento dentro de los cristianos, pero nada más.

Desde hace unos años, después de haber leído y estudiado y meditado el Concilio Vaticano II, se ha grabado en mi alma, como a fuego, una verdad fundamental, algo que por supuesto ya está en la revelación: la voluntad de Jesús de salvarnos, la función de la Iglesia de ser madre de salvación. Y en torno a todo esto vienen a mi mente una serie de interrogaciones.
Importante: Para ver los preámbulos y consejos para todos los retiros , marcar con números normales seguidos, en la casilla parte superior derecha de esta página, justo encima de la foto: cero, uno, uno, dos, uno, cero. (o sea 01,12,10 seguidos y sin comas)
LA SALVACIÓN DEL ALMA
1.- El problema de la salvación del alma siempre tiene actualidad. A fin de cuentas, aquí no vamos a quedarnos. La misma razón insinúa la existencia de un más allá. Los pueblos primitivos tenían convicción del “gran viaje” que se emprendía una vez llegada la muerte. Incluso los no creyentes y agnósticos mantienen su preocupación por si habrá otra vida después de ésta. Hoy voy a enfrascar mi alma en este tema. Voy a dedicar unas horas a pensar en él.
2.- La manera de enfocar el problema de la salvación ha evolucionado mucho en los últimos años. Pienso que nunca hemos de despreciar el antiguo enfoque, pero siempre hemos de mantener una gran confianza en Dios y en Jesucristo que vino a salvarnos. Voy a considerar ahora las razones tradicionales en torno a la salvación. Después haré hincapié en la manera actual de enfocar el tema.

Querido amigo: Cuando leemos la vida de los santos, nos impresiona el afán que siempre tienen de buscar en todo a Dios. Sólo a Dios. En la paz; en la tristeza o en la inquietud o en la angustia. Esa ha de ser siempre, nuestra gran ilusión. No desear ser “elegido”, ser "alguien". Desear a Dios; sólo a Dios.
1.- Pido a tu bondad, Corazón de Jesús, identificarme con Cristo; en la Comunión, en la Misa, en el Sagrario intimar de tal manera que cada vez pueda decir: "Ya no vivo yo; Cristo vive en mí". Mi destino, Jesús, es ser santo y ando muy lento. Ayúdame.
Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni