Un día anuncié a mis alumnos en clase de Lenguaje: "Vais a redactar en una hoja de cuaderno algo que puedan leer con gusto los enfermos, a quienes dedico semanalmente un artículo."

Preseleccioné unos pocos escritos. El de hoy me impresionó sobre todo por tratarse de un hecho real. Aquí está:

1.- Estamos en la alegría de la Pascua, en el segundo domingo. Todo blanco en la Misa. Todo gozo.
1.- Contemplar a Jesús cuando se juntó con los dos discípulos de Emaús por el camino y marchaba con ellos, pero sus ojos estaban impedidos y no lo reconocieron... Jesús, ¿me pasa a mí lo mismo?//

2.- Ven en mi ayuda, que te reconozca.
A las dificultades de tipo social, se une el temor de estar un poco fuera de tiesto. Muchas sectas y e incluso muchos ateos no tienen respeto humano.

En realidad todo se resume a un pudor íntimo. Cuando te escribo esto me analizo a mí mismo; no quiero generalizar. A mí me cuesta meterme en una conversación en el terreno espiritual, cristiano. Se me hace como violento, como raro.
A pesar de todo, en algunas ocasiones venzo esta especie de bochorno interior. Yo creo que es lógico: al verme tan mediocre en mi vida interior, al ver que no vivo a tope como los santos, me da vergüenza aparecer como lo que no soy. Cuando la oración va bien, venzo con facilidad esta vergüenza natural.
Recuerdo aquellos dos años de mi primera conversión. Entonces vencí todo respeto humano a las mil maravillas. Entonces disfrutaba hablando de Dios con unos y con otros, incluso con los familiares. Cuando fue poco a poco decayendo mi espíritu, me resultaba más costoso. Por eso me parece que la solución está en enamorarnos más y más de Jesucristo, de ir dejando poco a poco las diversiones innecesarias y las reuniones disipantes y dedicar a Dios más nuestro tiempo libre. Cuanto más enamorados estemos de Dios, más fácil nos va a resultar hablar de El.
Si tomamos mucha afición a las cosas del espíritu, no nos cansaremos ni nos parecerá "violento" hablar de El. Aquello que nos decían en seminario tiene mucha aplicación aquí: "Entrar con las cosas de ellos y salir con la nuestra". Ha de ser una labor no lenta ni tampoco violenta, pero sí constante.
Mi criterio es el siguiente: Si lo que vamos a decir, por las circunstancias especiales, puede resultar contraproducente, lo más positivo será entonces callar. Pero muchas veces sólo se trata de un falso pudor. Es preciso que si queremos ser apóstoles, lo demostremos con nuestras obras y con nuestra palabra. El temor a ser indiscreto puede producir mayor mal que la misma indiscreción. No podemos avergonzarnos del Evangelio.
Ver página web http://personales.jet.es/mistica
1.- Vivir la Pascua de Resurrección; contemplar todos los días algún pasaje, profundizar en las ideas litúrgicas del Breviario: Con temor de lo que ocurría, los guardias del sepulcro se aterrorizaron, y quedaron como muertos, aleluya.

2.- Este día que hizo el Señor, exultemos y alegrémonos en él, aleluya, aleluya.
Artículo de gran actualidad, a pesar de datar de comienzo de la década de los 80.
Juan Pablo II dice que una disciplina más suave en el celibato no aumentará las vocaciones al sacerdocio. No contradecimos. Únicamente afirmamos: aquí estamos nosotros que somos casados y sacerdotes y precisamente la ley del celibato nos impide el pleno ejercicio de nuestro ministerio.
1.- Me acerco en Pascua al sepulcro de Jesús con María Magdalena. Repito con devoción los responsorios de la fiesta: "El ángel del Señor descendió del Cielo y acercándose, removió la piedra del sepulcro y dijo a las mujeres//:

2.- No temáis; sé que buscáis a al Crucificado; ya ha resucitado; venid y ved el lugar donde lo pusieron; aleluya.
Querido señor Obispo: Cuando se olvida el contacto íntimo con Dios junto con el ejercicio de la mortificación, caen el sacerdote o el obispo en la situación de mero funcionario, con la agravante de verse obligados a fingir espíritu de piedad que no tienen. Esto conduce inevitablemente a la hipocresía.
1.- El Señor ha resucitado de verdad, aleluya, aleluya. Confío en Ti, Señor, resucitado: en Ti vivimos, nos movemos y existimos, porque eres Dios nuestro.

2.- Permaneced siempre en mi memoria, Señor, en todos los momentos del día, con paz y sencillez; Vos en mí y yo en Vos en esta vida, y luego en la eterna.
Espíritu Santo, toma mi vida.
Te la consagro con todas sus realidades y acontecimientos.
Báñame con tu gracia; enciéndeme con el fuego de tu amor
y úngeme con el bálsamo de tu presencia. Todo mi ser lo pongo en el fuego de tu Ser: conviérteme al amor del Padre, para que se cumpla en mí su voluntad; transfórmame en Cristo, para que obre en mí la nueva creación; moldéame a tu gusto y hazme transparencia del Señor. Tú eres el huésped de mi corazón, el maestro de mi vida, mi guía interior.
Saber discernir. Pero, lee todo el artículo, te puede interesar.
Los artículos de nuestro blog guardan siempre su línea de fidelidad a la doctrina de Cristo, al Romano Pontífice y a los Obispos. En las críticas procuramos ser del todo respetuosos y siempre han de aparecer constructivas. Precisamente este es nuestro distintivo y la noble causa de nuestra lucha.

Un artículo, un comunicado o noticia pueden perder eficacia por generalizar, no distinguir circunstancias o no discernir.
1.- Entrar con gozo en la Pascua del Señor. Nuestra Pascua inmolada aleluya, es Cristo el Señor aleluya, aleluya.

2.- Me ofrezco en la Misa y en la Comunión como hostia inmolada con Cristo; con Jesús que es nuestra `Pascua de gozo.
Benedicto XVI, con sus 84 años, ha tenido la gallardía de participar en un programa de la televisión italiana (RAI). Y ha ido para contestar preguntas que le formulaban.
Comenzó con la de una niña de siete años, víctima de los tristes sucesos de Japón. Y… con humildad dijo Papa: “También yo me hago esas mismas preguntas. ¿Por qué vosotros tenéis que sufrir tanto, mientras otros viven cómodamente? Y no tenemos respuesta.
Al leer este encabezamiento, enseguida has pensado en la niñez. ¿A que sí? Aquel tiempo en que constituisteis la atención el el cariño de tus padres y familia. La alegría sólo se nublaba en el momento de dar el salto de la cama para ir al colegio. Más tarde, de nuevo a disfrutar.

¡Pues no; no me refiero a la niñez!
1.- Quédate con nosotros tus hijos, oh divino Jesús, te pedimos lo mismo que un día los dos de Emaús: Quédate buen Jesús que anochece y se apaga la fe; que las sombras avanzan, Dios mío, y el mundo no ve.

2.- Cristo se inmoló y dio su vida por todos, y luego resucitó. Bendito seas por siempre que así nos has salvado.
“La fe es un acto intelectual. La fe correcta es un acto intelectual realizado con una determinada disposición moral. La fe es un acto de la razón: o sea un razonar a base de disposiciones.
La fe correcta es un razonamiento a base de presuposiciones santas, devotas e iluminadas por la gracia. La fe arriesga y apuesta algo; la fe correcta arriesga y apuesta algo deliberadamente, responsablemente, sobria, piadosa y humildemente, sabiendo lo que cuesta y aceptando gustosa el sacrificio. Dondequiera que el amor es deficiente, y en el grado que lo sea, allí y en el mismo grado, la fe cae en excesos o se pervierte”. (Newman)
Curas, frailes, monjas: es Pascua. Renovad hoy vuestra vida interior

Los sacerdotes poco entusiasmados por la vida interior, aunque parezca a primera vista que tienen mucho celo, apenas producen frutos en las almas. Se moverán tal vez, pero serán como un címbalo que suena... a hueco. Todo será ruido y humo.
1.- Domingo de Pascua de Resurrección. Estoy junto a Jesús resucitado, lo simboliza el cirio pascual. Escucho en mi interior lentamente cada una de las estrofas de la secuencia del día pascual. Las repito varias veces cada una para que vayan penetrando con gozo y total esperanza en mi interior: Al Víctima pascual inmolen los cristianos alabanzas.

3.- El Cordero redimió a las ovejas: Cristo, inocente, reconcilio con el Padre a los pecadores.
Y van tres años de nuestra andadura de ASCE. No han sido vanos, a pesar de que no hemos visto frutos y creo que ni a corto ni medido plazo no los veremos. Seguiremos con fe en esta lucha para que nos abran cauces en la Iglesia.


1.- Sólo un Dios resucitado puede quedarse por siempre con nosotros. Aquí estás, Señor, en la Misa de mi parroquia, en las custodias de Arfe, en los sagrarios recónditos de los conventos de clausura. Y estás resucitado, glorioso, aunque bajo las especies de pan y vino.
¡Sólo Jesús resucitado puede hacerlo!
1.- Sábado Santo. Me encuentro espiritualmente junto al sepulcro de Jesús, en silencio, acompañando a la Virgen María.

2.- Advierto su pena total, su desconsuelo entero, su tristeza enorme. En unas horas, todo se había venido abajo.
A nuestros queridos obispos: Gran parte de su vida pastoral la emplea el obispo en sembrar, pero los frutos tardan. ¡Nunca desanimarse! Piense que no basta con la siembra; es preciso también vigilar para que el "enemigo" no deshaga la cosecha.
Y si el enemigo es de la propia casa resulta más difícil detectarlo.
1.- Viernes Santo. Estar al pie de la cruz con Jesucristo nuestro Redentor. Estar en pie, junto a su Madre la Virgen María. Contemplar el contenido de los responsorios de este día: El velo del templo se rasgó; la tierra toda tembló. El Ladrón desde la cruz exclamó: ¡Acuérdate de mí cuando estés en tu Reino!.

2.- Las piedras se quebraron y los sepulcros se abrieron, y muchos cuerpos de santos que dormían resucitaron. ¡Acuérdate de mí cuando estés en tu Reino!.
En este Jueves Santo y todos los días de mi vida, me gustaría vivir la Eucaristía de tal manera que mi paso por el mundo fuera como sembrador de alegría y esperanza. Eso mismo deseo para ti.
Intentamos llevar a los hombres a Dios a base de lecciones aburridas, y nuestros hijos y alumnos se cansan. ¡Qué difícil nos resulta, Señor, ser altavoces válidos del mensaje de fe! Y siempre será verdad que "la fe se transmite por el oído".
¿Cómo difundir nuestro fervor eucarístico de manera que llegue a calentar su alma quien está frío, a vibrar quien permanece siempre yerto? Yo estoy seguro de que, si todos cuantos comulgamos supiéramos ser custodia transparente del Señor, que va dentro de nosotros, por todos los lugares, casi sin darnos cuenta, iríamos sembrando gozo y esperanza, como en un festival de la más sana alegría. ¡Oh las vivencias profundas de fe eucarística!
¿Y la ordenación de mujeres como sacerdotes? Algunos hablan de esta posibilidad aduciendo como argumento que, si Jesús hubiera vivido en nuestro tiempo de liberación de la mujer, las habría admitido. Y que por eso hoy la Iglesia podría cambiar la "praxis" y efectuar ordenaciones femeninas. Sin embargo esto no es posible.
1.- Jueves Santo. Acompaño a Cristo en el Huerto de los Olivos, siguiendo el texto de varios responsorios de maitines: En el monte Olivete rogaba al Padre: Padre, si es posible, pase de mí este cáliz; el espíritu, sí, está pronto, pero la carne es débil.

2.- Vigilad y orad, para no caer en la tentación. El espíritu es fuerte, pero la carne es flaca.
Estar con Jesús acompañándolo paso a paso, en cada momento de la Pasión, es caminar por la senda de la santidad y del apostolado. Exige sintonía y sincronía. He aquí, pues, el Reloj de la Pasión.
Era de verdad amable nuestro profesor de Literatura, y como
amable, distraído.

- "¿Les he leído alguna vez lo del frailecico que muriendo
reía?"
1.- Miércoles Santo. Me pongo hoy junto a Ti, Señor, recordando los años de mi juventud en los que hoy nos cubríamos de un sentimiento litúrgico grave pensando en tu pasión y muerte. Deseo con corazón compungido meditar en varios versículos del "Miserere": Amaste, Señor, la verdad; tus secretos más ocultos me manifestaste.

3.- Me rociarás con el hisopo y quedaré limpio; me lavarás y quedaré más blanco que la nieve.

A lo largo de mi vida muchas veces he consultado y meditado sobre la reacción a tomar ante los sucesos los infortunios y sucesos desagradables que nos afectan. ¿Hemos de aceptarlos? ¿Luchar contra ellos? El criterio después de mucho pensarlo es claro. Cuando se trata de algo contrario a un deber profesional, familiar, de amor al prójimo, o contrario al ejercicio de mi persona en cualquier aspecto, procede luchar, poner los medios para salir de ese estado de cosas.

Hemos tenido santos de primera calidad, imitarlos.
Hemos tenido santos de primera calidad. Me gustaría que se hiciera una teología pastoral partiendo de la experiencia de personas muy unidas con Dios. Cómo han actuado.
1.- Estar con Jesús en Betania en este Martes Santo. Te pido fuerza para llevar bien mi vida y mis dolores; llevar mi cruz junto a Ti, Señor.

2.- Me ofrezco contigo, con todo el Cuerpo Místico para alabanza de Dios Padre. .- En la misa y en la comunión me uno a Jesús, y por medio de Él me acerco a la Majestad de Dios, rodeado de la caridad divina.
Querido señor Obispo: Mucho agradecemos la atención que nos vienen prestando los obispos. De un modo especial lo hacemos a quienes nos contestan y alientan a seguir.

No pretendemos adoctrinarles; esa es misión de ustedes. Pero sí exponerles nuestro pensamiento y nuestras interrogantes sobre el problema que se ha creado en las secularizaciones.
1.- Abrid, Señor, mis labios y mi boca pronunciarán tus alabanzas; ven, oh Dios, en mi ayuda: apresúrate, Señor, a socorrerme. Purifica mi corazón de todo pensamiento vano e inoportuno.

2.- Inflama mi corazón y glorifica en mí a tu Hijo en su sacerdocio eterno. .- Cantaré eternamente las misericordias del Señor, qué admirables son tus obras; mi alma se complace en ellas y admira tu sabiduría y bondad.
Hemos oído en algunos cursillos prematrimoniales defender el mal uso del matrimonio, basándose en la paternidad responsable y en la elección del mal menor. Por desgracia los errores de tipo moral y doctrinal están a la orden del día.
Nosotros hemos de guiarnos por la enseñanza del Magisterio de la Iglesia. Expuesto de una manera sucinta es así:

A nuestros Obispos: El obispo ha de procurar, puesto que él es santificador, llevar en su alma la vida divina en grado de incandescencia, capaz de irradiarse en la de cuantos le rodean. Quitar muchas pamplinas y darse de lleno a la oraciçon. Que toda su vida interior consista en poner al rojo vivo en su corazón el amor Trinitario y eucarístico.
1.- Domingo de Ramos. Gloria, alabanza y
honor te sea dado, a Ti , Cristo Rey Redentor, a quien la gracia infantil cantó con amor: Hosanna al Bueno.
2.- Eres, Jesús el Rey de Israel y prole ínclita de David.

Las fiestas patronales de Vitoria se celebran todos los años por la Virgen Blanca, 5 de agosto.
1.- Domingo de Ramos. Gloria, alabanza y honor te sea dado, a Ti , Cristo Rey Redentor, a quien la gracia infantil cantó con amor: Hosanna al Bueno.

2.- Eres, Jesús el Rey de Israel y prole ínclita de David.
1.- Gloria, alabanza y honor te sea dado, a Ti , Cristo Rey Redentor, a quien la gracia infantil cantó con amor: Hosanna al Bueno.

2.- El pueblo hebreo salió con palmas a tu encuentro; nosotros con preces, votos e himnos nos presentamos.
Querido amigo sacerdote, religioso, diácono, seminarista, monja: Hubo unos meses en mi vida en que creía que Dios no me escuchaba. Recé, oré con fe; nada veía. Incluso llegué a pensar en la ineficacia de la oración. Fue en los días en que hube de abandonar el sacerdocio ministerial.
Pero la vida me ha demostrado que Dios escribe derecho con líneas torcidas. ¡Cantaré por siempre la misericordia del Señor! La oración siempre es eficaz, aunque nosotros no lo veamos siempre.
1.- Aquellos te agradaron; te agrade ahora nuestra devoción: Rey bueno, Rey clemente, a quien todo lo bueno place.

2.- Gloria, alabanza y honor te sea dado, a Ti , Cristo Rey Redentor, a quien la gracia infantil cantó con amor: Hosanna al Bueno.

Cada día me convenzo más de que la acción y la contemplación es normal que vayan unidas. Cuanto más oración hace uno, más deseo tiene de difundir de una manera o de otra el mensaje de Dios.
1.- Él hace caer su helada como bocaditos de pan; ante su frío se congelan las aguas.

2.- A ninguna nación trató así, y a ninguna otra manifestó sus ordenanzas.
¿Verdad, amigo, que has soñado muchas veces en esa soledad de las almas fervientes que viven enfrascadas en el amor a Dios? Yo también. Sin embargo, es dura la soledad. Y es difícil, casi imposible, avanzar en la vida espiritual en una soledad total. Hasta los monjes del desierto tenían sus padres, amigos, con quienes se relacionaban de vez en cuando. Ahora nosotros no estamos solos en el terreno espiritual. ¡Pero necesitamos la soledad!

Si tú y yo somos conscientes de que Dios está dentro de nosotros, tú y yo buscaremos ratos de soledad para dedicarnos a "esto del todo necesario". Vamos a aspirar, como muchos santos antecesores nuestros, a no poder vivir sin Dios. ¡Qué influencia tan grande entonces ejerceremos en nuestro alrededor! Un saludo de tu amigo: Josemari Lorenzo
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com

No se trata de mendigar nada. En realidad para todos nosotros la vuelta al ejercicio del ministerio iba a suponer un sacrificio. Se está más cómodo sin meterse en líos. Pero queremos con fe que nuestro sacerdocio se desarrolle para el bien del pueblo de Dios. Para ello tiene que derogar la jerarquía la ley del celibato tan triste en la Historia.
1.- Él dio la paz a tu territorio, y e sacia de la flor del trigo.

2.- Él manda su decreto a la tierra y su palabra corre con velocidad.
Y tú más
(Resumen del artículo de Magazine de Carmen Posadas pag. 76, 10-4-11)
Hubo un tiempo en el que aún creíamos que nuestros dirigentes pensaban en nosotros, en el bien común; servir a la comunidad, cambiar el mundo.
Las campañas electorales se han vuelto un rosario de acusaciones mutuas, diatribas y monsergas. Con las situaciones angustiosas que vemos en la calle, lo único en lo que ellos piensan es en tirarse los trastos a la cabeza, sacarse trapos sucios e intercambiar insultos como niños estúpidos cuyo gran argumento ante las denuncias de los otros es decir «y tú más».
A nuestros queridos obispos: Los Sacerdotes, la niña de los ojos del Obispo; a ellos ha de santificar ante todo. Pero en todas las diócesis hay sacerdotes "difíciles" que pueden amargar la vida de su obispo.

La única manera de "reducirlos": el amor. Un cariño extraordinario a semejanza del practicado por San Francisco de Asís. Mil detalles extra hacia ellos. Así ninguno se resiste. Con humildad, con paz, con amor. No hay sacerdotes difíciles, puede haber alguno enfermo, pero el amor todo lo supera.
Ver la página: http://web.jet.es/mistica
1.- Virgen Dolorosa, acércame a Jesús; que mi alma cada día sea un poco más amante de Jesucristo.

2.- Tú, que fuiste concebida sin mancha, Inmaculada Concepción, ayúdame a vivir en gracia santificante; que el pecado sea lo único que aborrezca mi alma del todo; incluso el pecado venial.
Han pasado muchos años. Viven hoy poquísimas personas de aquellas que pueden recordar el Congreso Eucarístico mundial que se celebró en España durante el primer tercio del siglo XX. Ha transcurrido, sí, mucho tiempo, pero seguimos disfrutando de la letra y música de aquel himno eucarístico: "Cantemos al amor de los amores; cantemos al Señor; ¡Dios está aquí! Venid adoradores; adoremos a Cristo Redentor..."

Cada vez producen en mi alma mayor impresión, cuando me hallo ante la custodia, estas palabras: "Dios está aquí". Tres vocablos arrebatadores; cautivan mi ser entero con el estremecimiento de lo divino. Nuestro Dios, aunque en figura de pan, se encuentra entre nosotros. ¡Disfrutamos del cielo en la tierra!

El año 2004 hizo furor con varios millones de ejemplares la novela con este título. Poco después fue la película. Yo me imaginaba que no tendría gran valor literario ni cultural; no lo hubirea leído por propio impulso.

1.- Amor gratuito del Hijo - de toda la Trinidad - que se hace obediente hasta la muerte y muerte de cruz. ¿Por qué tal donación? DIOS SE DA. El gran pecado será la indiferencia religiosa. No cabe el refrán protestante: "Cree fuerte, y peca más fuerte todavía", porque es un desamor a Dios que se nos da. Tampoco cabe la desconfianza y la indiferencia religiosa o la increencia.
Ha hecho muy bien el obispo de Trípoli en abrir la boca. Se llama Giovanni Innocenzo; es libio de origen italiano, nació en 1942, primera autoridad católica en esa nación, desde 1985. Su desaprobación ante los ataques aliados contra Gadafi es total. Denuncia de manera clara cómo “detrás de esa intervención se oculta la intención de Occidente de apropiarse del petróleo libio”.

El corresponsal le hace varias preguntas. Tomamos alguna de las contestaciones de monseñor: “Los bombardeos deberían cesar inmediatamente. No se puede imaginar cuántas víctimas civiles están provocando los ataques de la coalición occidental.”
…“Puede ser que Gadafi haya hecho esto o aquello, yo no lo sé, pero lo que sé es que las bombas no resuelven nada…” “Yo propondría un período de transición durante el cual se lleve a cabo un diálogo…” “La guerra comenzó porque Gadafi no supo escuchar las voces reclamando el derecho a una vivienda, a un trabajo, a un salario digno…”
Es larga la entrevista de la Corresponsal en Roma que se puede leer en “El Mundo 5-4-11 p. 37.
Nosotros alabamos el buen hablar del obispo Innocenzo.

Algunas veces, querido enfermo, habrá pasado por tu imaginación una idea un tanto pesimista: "Nada puedo hacer". Esta frase corroe no sólo a gente enclaustrada en el dolor o la ancianidad; también a personas en plena juventud y bienestar físico, cansadas de bregar día y noche sin haber obtenido ningún fruto de su trabajo. De verdad, ¿nada se puede hacer?

1.- Avanza la Cuaresma: Llegar a un conocimiento profundo de Jesús: esto pretendo; para ello dame amor a tu sagrada Persona; día a día; poco a poco llegar a este sublime ideal que tantas veces me propongo.
Exigencias del amor
Poco a poco me va llegando cada vez más al convencimiento: el apóstol obra por amor a Dios.

El mero funcionario parroquial cumple materialmente los mínimos, pero sin ese amor a Dios. Y cuantos se dedican predominantemente a la contemplación no se contentan con la oración, intentan siempre ayudar al prójimo: rezando por ellos, dando algún buen consejo, escribiendo, aprovechando las visitas o encuentros ocasionales.

1.- Se acerca la Semana Santa y hoy contemplamos en el Evangelio la resurrección de Lázaro.
1.- Señor, te pido la fecundidad en frutos del Reino en mi vida; que no me tengas que rehusar como a la higuera del Evangelio.

2.- Injértame para que encuentres en mí frutos; soy pobre, pero puedes hacerme semejante a Ti.
Nos ha enviado un persona que firma como "Una laica feliz" el siguiente comentario, por cierto educado y testimonial, muy en contra de lo que decimos en torno a los sacerdotes secularizados y al celibato obligatorio. Transcribo aquí su comunicado y mi contestación, también educada y respetuosa. Así dice Pilar, una laica feliz, en varios post de este blog, ya lejanos en el tiempo:
Amo a la Iglesia Católica porque amo a Cristo. Amo a Cristo y a su Iglesia, porque es suya y Él está presente en ella y se hace presente con ella. Amo a Cristo y,por tanto, amo a su Cabeza Visible que es el Papa (Mt. 16, 18-19). Y amo a la Jerarquía de la Iglesia en cuanto que está llevada por el Espíritu Santo (Mt., 16, 19) aunque sean personas imperfectas y pecadoras. Y, como consecuente que soy, amo el celibato -¡¡¡maravilla de amor!!!- que Dios ha querido para sus ministros con el Sacramento del Orden. Es un descanso dejar hacer a Dios que hace muy bien las cosas, no querer enmerdarle la plana. Es un gustazo unir mi inteligencia a la Inteligencia, mi voluntad a la Voluntad, mi fuerza a la Fuerza, mi amor al Amor. Se lo recominedo a todos. Una laica feliz.
Mi contestación:
Pilar, estimada laica feliz: Yo también Amo a la Iglesia Católica porque amo a Cristo. Y soy muy consciente de que Él está presente en ella. Y amo a su Cabeza Visible que es el Papa. Y amo a la Jerarquía de la Iglesia. Y, como consecuente que soy no amo el celibato obligatorio en los sacerdotes. El celibato es una maravilla de amor, pero NO como impuesto por tal ley, sino que en cualquier momento se pueda optar por el matrimonio, como sucedía en tiempos de San Pablo. Es un descanso no querer enmendarle la plana a Dios. Por supuesto. Es un gustazo unir mi inteligencia a la Inteligencia Divina, mi voluntad a su Voluntad, mi fuerza a su Fuerza, mi amor a su Amor. Se lo recomiendo a todos también yo. Pero mientras mantengan así la ley del celibato y el alejamiento de tantos sacerdotes del ministerio sacerdotal por haber contraído matrimonio, cometen una incongruencia dogmática. Existe, sí, la ortodoxia, pero no la ortopraxis. Como ocurrió con la Inquisición y otras muchas normas en la Historia de la Iglesia. Un cordial saludo de Josemari Lorenzo

En octubre del 79, como sabes, escribimos una carta a Juan Pablo II por medio del cardenal Tarancón; por supuesto que no esperábamos contestación.
1.- Elévanos a todos un poco; eleva a tu grupo sacerdotal, que necesitamos sacerdotes santos.

2.- Señor, danos sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, seglares comprometidos santos.
Estoy leyendo ahora un libro sobre Carlos de Foucauld y mi pensamiento vuela muchas veces hacia este rinconcillo de Radio María, vuela hacia ti; no sé por qué. Pero algo te voy a contar.
Me acordaba de mi primera conversión, de la cuaresma... De que tú has disfrutado, sacerdote, religioso o religiosa, de unas experiencias muy semejantes a las mías.
Cuando Carlos de Foucauld se convirtió, vivió los días más
felices de su vida. Decía en una carta a su prima, ferviente católica: "Desde ayer soy todo de nuestro Señor. Ya no me pertenezco en nada. Me hallo en un estado que no experimenté nunca. Es una necesidad de recogimiento, de estar a los pies de Dios, de mirarle casi en silencio."

Querido Señor Obispo de habla hispana: Solamente desde la conciencia de su debilidad puede el obispo desarrollar su misión. Asumir el ministerio como algo que nos "sobrepasa", pero sin complejos: porque "todo lo puedo en Aquél que me conforta". Sólo una actitud de pobre agradecido dará frutos abundantes.
1.- Te alabo, Dios uno y trino, y te doy gracias porque eres bueno, porque eres santo, porque Dios. Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra paz a los hombres de buena voluntad. Gracias, nos has salvado por tu vida, pasión, muerte y resurrección.

2.- Bendito seas por siempre, Señor. Al que está sentado en el trono y al Cordero, la bendición, el honor y el imperio por los siglos de los siglos.

Cada vez hay menos curas, y los que hay son más viejos – nos dice el seglar M. Vega en el diario El Mundo –. Los seminarios están vacíos. Constantemente se cierran conventos de monjas y de frailes.
1.- Me uno a Ti, Padre, en el momento de la consagración de la Misa; me uno ahora a todas las Misas que se están celebrando en el mundo. Te anuncio, Padre, el amor de tu Hijo; sus sufrimientos y su obediencia al tu voluntad; recibe este santo sacrificio para la salvación del mundo; te lo ofrezco en especial por todas las personas que se encomiendan a mi oración y por aquellas por quienes por familia y amistad tengo una especial entrega y obligación.
Tuve la suerte, la noche del 13 de marzo del 2001, de poder ver en la televisión a una mujer joven, muy bella y con una sonrisa constante que cautivaba. Si no lo hubiéramos podido escuchar, nadie hubiera sospechado la tragedia que hubo de superar en su vida.

Fue víctima del llamado 11M, la fecha triste del terror fanático de un grupo de exaltados musulmanes. La mujer atractiva y sonriente era Esther Sáez: una farmacéutica, joven investigadora de medicinas para el cáncer de ovarios y de la angina inestable. Todas las mañanas tomaba el mismo tren, con destino su laboratorio.
1.- Contemplo la escena inmediata a la muerte de Jesucristo: el centurión toma la lanza y atraviesa el costado de Cristo, y brota de él sangre y agua.

2.- "Abierto tiene el pecho y abierto el corazón; venid y encontraremos en Él la salvación". .- El centurión marcha de allí gritando: "Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios".

Era de verdad amable nuestro profesor de Literatura, y como amable, distraído.
- "¿Les he leído alguna vez lo del frailecico que muriendo reía?"
Vamos a soñar un poco. A fin de cuentas los buenos deseos también tendrán algo bueno: nos estimulan hacia el bien.

Me gusta mucho imaginar el momento en que Jesús va llamando a los Apóstoles. Tiene para mí una emoción indescriptible.
1.- Con María la Virgen Madre de Dios que está presente en la pasión de su Hijo, deseo estar; saber sufrir con ella los dolores que me tienes reservados tanto en lo físico como en lo mora. En pie, siguiendo a Jesús, y al pie de la cruz hasta su último suspiro salvador.

2.- Jesús, apareces en tu pasión como profeta y testigo de Dios y como Hijo de Dios. Apareces como la figura de la misericordia hacia nosotros, que pide perdón al Padre por nuestras maldades. Ten compasión de los hombres.
Pedro de la Herrán
En el colegio Highlands El Encinar, de Madrid, el hermano Pedro de la Herrán, de 24 años, cuenta que también él tenía 16 años cuando reflexionó sobre el tiempo que dedicaba a Dios y a otras cosas.
"Un primo, que quería evangelizar en el ejército, me dijo: si te fijas, los grandes evangelizadores lo dieron todo a Cristo, con generosidad absoluta". Y entonces vi que Dios me llamaba para consagrarme a Él. Conocía a los Legionarios de Cristo desde pequeño y ya llevo 8 años en la congregación. En septiembre hice los votos perpetuos, y ahora me preparo para ser sacerdote".
El arzobispo de Oviedo y presidente de la Conferencia Episcopal Española en las décadas de los 70 – 80 ha gozado siempre de prestigio de hombre abierto, receptivo y dialogante. En carta escrita a ASCE el 30 noviembre 1977 dice entre otras cosas:

“Son muy distintas las situaciones de los hermanos que han dejado el ministerio sacerdotal, muy distintas las vivencias y muy distintas las actitudes. En todo caso es claro que debemos fomentar una actitud de cristiana comprensión entre los que un día recibimos la ordenación sacerdotal para siempre y mantenemos viva la fe en Jesucristo y en si Iglesia.
1.- Jesús llega indefenso a casa de Anás. Noche triste la de Jesús. Allí se entretienen los soldados cubriéndole con un velo los ojos y le preguntan: "¡Adivina! ¿Quién es el que te ha pegado?". Te despojaste de tu gloria, Señor, y ya no tienen respeto ni a tu dignidad humana.

2.- Contemplo a mi Dios, hecho hombre, indefenso. Me lleno de dolor ante mi actitud con relación a mi poco amor a Él y a todos sus hijos.
1.- Recordar; estamos en cuaresma, tiempo de más reflexión, oración y penitencia.
2.- Contemplamos hoy la curación de un hombre, ciego de nacimiento. ¡De qué manera más curiosa los sanó Jesús! Hizo un poco de lodo con saliva y le untó en los ojos; después le mandó que fuera a lavarse a la piscina de Siloé. Así recobró la vista.
1.- Te acompaño ahora cuando bajas hacia el Huerto de los Olivos después de la Ultima Cena.

2.- Pronto vas dejando a tus discípulos y te quedas solo; completamente solo; enfrentado a lo que te va a suceder de inmediato. Tu tristeza es profunda; te sientes abandonado hasta de los más íntimos que no son capaces de velar y orar contigo en aquella larga noche. Quiero, Jesús, estar contigo en tu soledad.
Importante: Para ver los preámbulos y consejos para todos los retiros , marcar con números normales seguidos, en la casilla parte superior derecha de esta página, justo encima de la foto: cero, uno, uno, dos, uno, cero. (o sea:
01,12,10 seguidos y sin comas)
Tema: El sermón de la Cena
JN. 17,9-16
Comienzo con un rato de lectura espiritual con mucha pausa y mucha paz. De vez en cuando levanto mis ojos a lo Alto de donde me viene el auxilio. El auxilio me viene del Señor que hizo el Cielo y la tierra. Una hora más tarde inicia mi reflexión y oración. Tomo como punto de partida el Evangelio de San Juan 17, 9-16 y los comentarios de Javier Garrido en su libro "Mirarán al traspasado".
Advertencia. Estas meditaciones hazlas sin ansia de pasar adelante. Normalmente cada punto breve está separado por un número. Es una señal discrecional de parada. Cuando piensas que te has agotado en afectos, discursos o contemplación pasa al punto siguiente. Lo mismo haz si no te dice nada la frase leída. Siempre has de comenzar la oración cortando con suavidad los pensamientos ajenos, y centrándote en el Señor. Al finalizar termina siempre con un coloquio con la Virgen María y con Jesús, su Hijo, Dios y hombre verdadero.

1.- Contemplo el Evangelio de la mujer adúltera. Le pido al Señor humildad para que nunca se me ocurra condenar a nadie, a nadie... dejarlo todo a la misericordia de Dios, pero a la vez no transigir con el pecado ni mortal ni venial; pedir a Dios por los pecadores, por su conversión; pedir su misericordia.
Viernes, 24 de mayo
Adolfo Sillóniz
Francisco Margallo
Religión Digital
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató
Alejandro Córdoba
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Emilio Rodriguez Ascurra
Francisco Baena Calvo