
Este año, 2010, hemos celebrado el año santo sacerdotal; acaba de terminar. Me parece estupenda la costumbre que están tomando nuestras jerarquías de ir dedicando años a causas nobles y pías. No sé si leerá esta demanda o súplica alguno que tenga influencia eclesial. Voy a ser breve:
Desde hace más de treinta años venimos recordando a nuestras jerarquías que tienen una asignatura pendiente con el sacerdocio. En el mundo se calcula que existen alrededor de cien mil sacerdotes secularizados. Todavía no ha habido una verdadera reconciliación con ellos, que yo sepa.
El rescripto de secularización era humillante. Se nos ha tratado mal por parte de muchos jerarcas, como traidores, de tal manera que aún, entre el mundo seglar, existen algunos que tienen de nosotros esta opinión, y pienso que la causa está en nuestra jerarquía.
Y lo más grave: el sacerdocio imprime carácter. No hay coherencia dogmática en las disposiciones eclesiales con la teología sacramental del Orden Sagrado y la prohibición de por vida del ministerio a los secularizados. Nuestros dirigentes en esta ocasión están fuera de la ortopraxis (incoherencia entre el dogma y normativa). Muchas veces ha ocurrido esto en nuestra Iglesia y ha sido causa de graves problemas. Nos llevaría mucho tiempo el recorrer la Historia de la Iglesia. No es el momento.
Por eso pedimos, suplicamos, sugerimos por el bien de esta coherencia sacramental y de nuestra Iglesia, tenga a bien nuestra jerarquía solucionar este problema. Se nos ocurre lo siguiente: admitir a la concelebración de la Eucaristía en determinadas fechas a los secularizados; después, reintegrar en el ministerio a quienes lo deseen, primero en puestos de mucha discreción, después ir normalizando todo. Y cambiar de una vez la ley del celibato que tantos problemas va creando en la Iglesia e incluso en la Sociedad.
Ver página web http://personales.jet.es/mistica
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Bien lo del año santo sacerdotal. Mejor que sean los de la jerarquía consecuentes con el dogma y no tiren por la borda a ese casi 25% de sacerdotes que se han secularizado. Es hora de que se lo planteen. El celibato es un fracaso: miles y miles que han salido en cuanto se les ha dado una oportunidad. Y hubieran salido al menos otros tantos si hubieran tenido valor para hacer frente a las circunstancias de nuevo trabajo, vida distinta. Han salido los más decididos. Fracaso mayor nunca puede tener una ley. Es hora de cambiarla de una vez. Y de que sigan considerando sacerdotes a cuantos salieron (al menos si ellos lo desean). Sean consecuentes con el dogma.
Pude acudir a Ars en el año santo sacerdotal; merece la pena rememorar la figura de aquel hombre santo a toda prueba. Que Dios nos envíen varios así en este siglo.
Sí, el sacerdocio imprime carácter, pero también podíais haber seguido y no lo habéis hecho; nadie os obligó a ser sacerdotes. Haber continuado.
Todo pasa, también el año sacerdotal. Creo que a algunos les ha hecho bien. Pero está sin resolver el gran problema de los sacerdotes de hoy; hablo en términos generales: su tibieza, funcionariado, poca vida interior. Eso me parece; aunque parece que dentro del clero joven se ve un movimiento distinto. Pero es pena que tengan para ello que apuntarse a distintos movimientos que no gozan de gran simpatía entre la gente. No entro en detalles.
Soy padre de familia, con 53 años y deseo con ardor que aumenten las vocaciones, porque cada vez tenemos menos curas. Conozco dos estudiantes que se harían sacerdotes si no fuera por la ley del celibato. Y ahí están, esprerando hasta no sé cuádo...
Así lo hemos estdiado: el sacerdocio imprime carácter. No son nuestros queridos sacerdotes secularizados uno traidores e infieles. Han sido valientes y consecuentes y muchísimos, del todo fieles a su vocación. Vale.
A Belesinda: Tienes más razón que un santo. Soy sacerdote en ejercicio y necesitamos más sacerdoetes. Muchos, aunque no tantos como hace veinte años porque otros muchos han llegado a edades muy avanzadas, muchos, digo, volverían al ministerio y serían los mejores con la experiencia que cuentan. Es absurdo que nuestros compañeros los jerarcas, sigan en sus trece, como el Papa Luna. ¡Cuándo se apearán del burro! Se lo digo con cariño, pero con firmeza. Es hora. Y pasada...
Por qué no dicen claramente cual es el miedo.-
Si ya hay sacerdotes anglicanos que se han pasado a la Iglesia católica ejerciendo en España con sus esposa e hijos, sacerdotes católicos de rito oriental casados con esposa e hijos tambien aquí en España colaborando con párrocos célibes no entiendo porque se les niega la colaboración a sacerdotes casados secularizados. ¡Que pena! porque son buenas personas tienen a su esposa e hijos y los quieren ¿qué hay de malo en ello? No existe contradición entre el amora humano y el amor de Dios. Si nuestra religión católica deshumaniza a las personas para qué la queremos, habrá que tirarla por la borda porque no nos sirve para navegar en este mundo globalizado. Muchas cosas están cambiando y cuando la Iglesia reaccione será tarde para retomar el camino. ¿Cuántos secularizados hay en el mundo? seguro que más del 25%, si esto pasa en alguna empresa con cualquier tema se ponen las cartas boca arriba y se reflexiona sobre cuáles son las causas. En la Iglesia no, tiene miedo y el miedo es malo.
Me gusta seguir buscando caminos. En la Iglesia muchas veces nos cuesta adaptarnos a los tiempos. A veces vamos con siglos de retraso.
Viernes, 17 de febrero
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