
01.- "No he nacido para el suelo que es morada de dolor. Yo he nacido para el Cielo, yo he nacido para Dios, yo he nacido para Dios". Resuena en mi mente, Señor, esta canción de mis años jóvenes. ¡Qué devoción tan entrañable aquélla y a la vez tan llena de santo temor de Dios! Hoy va desapareciendo en la Sociedad la conciencia de pecado, fuera de los grandes en el terreno humano: asesinato, violación y tal vez el robo, algunas clases de robo, claro.
Señor, a veces me armo un lío: por una parte veo tu voluntad salvífica universal, por otra la realidad del pecado, la realidad de los mandamientos, la pérdida de la conciencia de pecado. Veo tu Misericordia y veo tu Justicia. No entiendo el conjugar todo esto, pero creo. Y es cierto que existe el infierno y que existe el Cielo. Sálvame, Virgen María, sálvame, Madre de amor; que tan solo en ti confía este pobre pecador.
2.- Sedlo todo para mí, ayúdame a ser fiel. Te pido ahora por mis difuntos. Te pido por mi familia que vive. Por mis amigos, antiguos feligreses, antiguos compañeros, todos aquellos a quienes escribo y más aún por quienes contestan. Por quienes entran en mi revista "Mística" y en mi blog. Dales a todos el don de la perseverancia final.
3.- Te pido por los obispos; y de una manera especial por aquellos que me contestan; por A. Por los antiguos superiores, por los compañeros de curso; por D. Dales celo, amor, enamoramiento de ti. Por los agonizantes, almas del Purgatorio, misiones y misioneros, ateos, alejados, indiferentes, apóstatas.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni