Secularizados, mística y obispos

Zubieta el enfermero eucarístico, y yo

27.11.09 | 11:10. Archivado en Enfermos y debilidad
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Llamaba yo a Santiago Zubieta, en sus años de seminario, “El enfermero eucarístico”. Hoy este sacerdote estará con Dios en el Cielo. Santiago sembró en mí el amor a Cristo eucaristía, y lo hizo también en otros seminaristas menores. Mayo y junio de aquel curso; jamás se borrarán de mi memoria. La enfermedad me dio la salud. Me examinaron en la cama y me enviaron a casa a convalecer. Me despedí de aquel enfermero bendito que más tarde fue misionero.

Durante aquel estío del 49 recibí de mi tía, religiosa Adoratriz, un minúsculo librito titulado "Espíritu de Santa Micaela del Santísimo Sacramento". De él se sirvió Dios para terminar transformar mi alma juvenil. Aquella lectura invadió y se apoderó de mi ser del modo más profundo e íntimo que las mayores campanas del mundo. Mi vida necesitaba un cambio, más que la tierra reseca el agua.

Había transcurrido como año y medio sin rumbo, sin timón en la tempestad. La estrella aparecía a ratos entre densas nubes. A pesar de ser grandes mis esfuerzos, no podía controlar mi navecilla. Y en aquellos dos meses finales de curso recibí tal cúmulo de gracias que mi enfermedad se trocó en salud íntegra.

En casa rumiaba sosegadamente aquellos renglones: "Es mi vida y mi alimento el Santísimo Sacramento"; "Mi quita-pesares"; "Mi fuerza"; "Soy la loca de Jesús Sacramentado "; "En El me refugio y descargo mis preocupaciones". ¿Por qué yo no podía vivir este amor grande de Jesús como lo vivía la Santa, como lo vivía mi enfermero el diácono Zubieta?

Embargaba mi persona entera una suavísima emoción. Al caminar, mis pasos eran más firmes y más vaporosos al mismo tiempo. El encuentro con Cristo se iba a producir.
En la penumbra de la Iglesia permanecí una tarde largas horas. La lamparilla roja del sagrario centelleaba, cual corazón joven lleno de amor. Se percibían lejanos los trinos de las golondrinas. Un rayo de sol posaba delicado en el Sagrario haciendo más dorado el cariño de Jesús. Arrodillado en reclinatorio miraba aquel Centro de Amor. Ojos fijos, húmedos, serenos a la vez. Sentía en mi alma la voz del Amado que me decía: "Espero de ti cosas grandes. Las vas a hacer. Acuérdate de esta tarde de intimidad. Desde hoy la pureza no va a ser problema. Vencerás. Te espero junto a mí todas las tardes en la Eucaristía. Acuérdate de estos momentos. No los olvidarás".

Una felicidad serena, pacífica, inundaban mi ser. Ya nadie me buscaría en las cosas bajas; mi mente y mi corazón traspasarían las alturas. Saboreé desde entonces las cosas de Dios. La primera estrella lucía en el cielo en el momento de mi salida del templo. Voces de niños alegraban el atrio medieval. La infancia se había alejado definitivamente en mí. Merece la pena ser joven y entregar la flor lozana al Señor a los quince años. De la enfermedad brotó la salud.
Al día siguiente y ya todas las tardes nos juntábamos El y yo enamorados.
Me había entregado a Cristo del todo. Jamás se romperá ya
nuestro amor.

4 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por acolito 27.11.09 | 22:43

    " Et ambulavit in fortitudine cibi illius usque ad montem Dei" ( y,confortado por aquella comida,camino hasta llegar al monte de Dios)

  • Comentario por Miña 27.11.09 | 18:50

    Josemari, no tengo tiempo en este momento, pero no quiero terminar este día sin decirte que QUIERO COMULGAR CONTIGO EN ESE AMOR A JESÚS UECARISTÍA. Te envuelve, sobrecoge toda tu persona, lo transmites. Comparto esta experiencia y me quedo adorando y CANTANDO AL AMOR DE LOS AMORES.

  • Comentario por acolito 27.11.09 | 15:27

    Estimado jose mari:reconozco que les tengo" alergia "a los curas casados.!por muchas cosas!.pero quiero darte las gracias por este maravilloso post.he disfrutado leyendolo.es una verdadera y autentica meditacion.jamas escuche a un cura casado hablar de la eucaristia como lo has hecho tu.me he rejalado al leerlo.muy bonito.que el Señor te recompense el bien que me has hecho con su lectura.adios y hasta siempre y te pido tu bendicion.-

  • Comentario por acolito 27.11.09 | 15:20

    Estimado jose mari:reconozco que les tengo" alergia "a los curas casados.!por muchas cosas!.pero quiero darte las gracias por este maravilloso post.he disfrutado leyendolo.es una verdadera y autentica meditacion.jamas escuche a un cura casado hablar de la eucaristia como lo has hecho tu.me he rejalado al leerlo.muy bonito.que el Señor te recompense el bien que me has hecho con su lectura.adios y hasta siempre y te pido tu bendicion.-

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