
Siempre tiene actualidad este problema, a pesar de que muchos no quieren planteárselo, y algunos, llenos de temeridad, incluso niegan la gran realidad de la vida eterna: ¿Son muchos o pocos o todos los que se salvan?

1.- Contemplar la escena de la multiplicación de los panes, tiene siempre un hechizo para los cristianos. Le seguía a Jesús gran cantidad de gente, y el Señor tuvo compasión de ellos porque llevaban varios días y se les habían acabado los alimentos.
2.- Preguntó Jesús entonces a Felipe el modo de darles de comer. Andrés sugiere: "Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces, pero ¿qué es eso para tantos?
Queridos señores obispos:
Leemos planes pastorales muy hermosos; pero da la impresión de que en bastantes diócesis lo esencial se centra en unas conferencias muy bien estudiadas; una serie de reuniones excelentes y con la mejor voluntad, pero queda en un plano más bien oculto la renovación en santidad de los sacerdotes y personas consagradas.

No vemos en los programas de distintas jornadas pastorales unas horas dedicadas a la oración junto al Santísimo, al recurso constante en privado y en público a nuestro Señor de quien procede el incremento. Y esto es lo principal. Esto debiera ser lo más destacado en toda jornada de pastoral, en toda reunión de obispos y de sacerdotes.
Ver página en Internet http://personales.jet.es/mistica

1.- Hoy hace 76 años que me bauticé. Virgen María, líbrame de la tibieza; líbrame de este mal que corroe a nuestros cristianos.
2.- Dame, pídeselo a tu Hijo, y Él al Padre que me ayuden a no caer en este mal terrible. Que el Señor no me arroje de su presencia porque no soy ni frío ni caliente.

El último Barómetro del CIS muestra que se declaran creyentes un 73,2% de los encuestados; aumentan los que no acuden nunca a misa y los ateos
La Iglesia católica en España cuenta con menos fieles que hace un año. Eso es lo que viene a indicar el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), cuya encuesta muestra que el número de personas que se consideran católicas ha descendido un 2% entre el 2009 y el 2010.
Una sola vez en mi vida he oído a un particular hablarme de fortaleza como virtud cristiana: a un amigo cuando el jefe le acosaba de mil maneras para que dejara su actitud reivindicativa. ¡Les suele molestar tanto a los que están arriba las exigencias de sus empleados…! Y, qué curioso, aquel empleado era un cura, el jefe, su obispo. ¡Qué le vamos a hacer!

El don de fortaleza; poco pensamos en él, al menos yo. Y es muy necesario. Leía hace ya tiempo en el P. Arintero que el don de fortaleza es imprescindible para la oración, para ser constante en ella. A primera vista parece raro, pero a poco que nos hayamos dedicado a orar, vemos lo difícil que resulta dedicar media hora diaria, con constancia a la oración mental.

1.- Ayúdame, Señor, a hacerme indiferente a aquello que se no sea necesario para tu amor: lo mismo salud que enfermedad, riqueza que pobreza, vida larga o corta.
2.- Soy creado por Dios; Tú, Padre, eres mi centro. Quiero ser todo tuyo. Darte gusto en todo. Cumplir siempre tu voluntad. Las demás cosas que me sean indiferentes.
3.- Todo esto lo afirmaba desde mi juventud; mi vida va pasando. Ya queda poco; ayúdame a ser del todo tuyo, a cumplir tu voluntad.

Esto me dice una señora sobre el celibato en una nación de Hispanoamérica: “Y yo me pregunto ¿cómo es posible que se prohíba ejercer el sacerdocio a personas con una vocación tan grande sólo por el hecho de haber formado una familia honradamente, mientras que hay tantos curas llevando una doble vida y los obispos hacen la vista gorda?

Hay una frase en el Evangelio que siempre me llama la atención. Muchos teólogos la explotan en un sentido o en otro. Es ésta: "Jesús, habiendo subido a la montaña, llamó a los que quiso". (Mc. 3, 13-14). Siempre se ha aplicado este episodio a la vocación sacerdotal. Y así es. Pero la profundidad es mucho mayor que lo que a primera vista parece.
Nosotros, los sacerdotes secularizados, que abandonamos el ministerio por imposición de la jerarquía - nuestra voluntad de muchísimos no era ésa sino contraer matrimonio - seguimos siendo sacerdotes, y la voluntad del Señor sobre nosotros en nada ha variado, una vez que nos eligió. Nos quiso a nosotros y nos sigue queriendo.
1.- "Ay de vosotros los que ahora reís, porque después lloraréis", dice Jesús. (Lc. 6,25)
2.- Te pido fuerza, Señor, para aborrecer los vanos placeres del mundo. Que me dé cuenta, Señor, de que son incompatibles los placeres del mundo con tu alegría santa.

3.- Ayúdame a hacer lo contrario de lo que hace el mundo. Dadnos, Señor, sacerdotes santos, obispos santos, almas consagradas santas, cristianos comprometidos santos.

Este año, 2010, hemos celebrado el año santo sacerdotal; acaba de terminar. Me parece estupenda la costumbre que están tomando nuestras jerarquías de ir dedicando años a causas nobles y pías. No sé si leerá esta demanda o súplica alguno que tenga influencia eclesial. Voy a ser breve:
A nuestros señores Obispos: El Padre Nieto nos cuenta que hacía doce visitas cada día al Señor Sacramentado. ¿Por qué no comenzar por potenciar la capilla del Obispado? ¿Por qué no hablar de corazón a corazón con los curiales para que se turnen, o hagan algo? ¿Por qué no comenzar antes por darles ejemplo?: después de cada visita de un sacerdote a su obispo, acompañarle hasta el Sagrario y pedirle juntos los dos al Maestro solución y éxito en los problemas y en la labor pastoral.

Da un poco apuro, ¿verdad? Pues que se den cuenta los curas de que su obispo ha cambiado, que es más piadoso. En algunas diócesis ya han comenzado a darse cuenta.
Ver página en internet http://personales.jet.es/mistica
Viernes, 30 de julio
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Mario Bruzzone
Editorial San Pablo
Sor Gemma Morató
Pedro Tarquis
Javier Madrazo Lavín