En cualquier caso, se establece una única repetición a lo largo de toda la primaria y dos durante la ESO.
Las juntas de evaluación, en la que los profesores determinan de forma colegiada si un alumno promociona, cobrarán protagonismo, pero la nueva norma propugna que las decisiones sean fruto del trabajo en equipo del profesorado frente a la suma de opiniones individuales por las que abogaba la LOGSE.
La religión
La asignatura confesional no sufrirá cambios
El texto que se dará hoy a conocer insiste en la voluntad del Ejecutivo de respetar los pactos internacionales suscritos por España, en concreto los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español de 1979, lo que deja escaso margen de maniobra para modificar el estatus de la asignatura de Religión católica.
En consecuencia, ésta seguirá recibiendo un tratamiento prácticamente idéntico al que viene siendo objeto desde 1994: todos los centros públicos ofertarán la materia, que es de elección voluntaria, y quienes no la cursen podrán escoger entre un abanico de alternativas que se dejan en manos de los centros. Será evaluable, no así la alternativa, pero la nota no surtirá efectos al pedir una beca u obtener la nota media del Bachillerato para acceder a la universidad.
Nueva materia
Valores democráticos y fomento de la lectura
Se creará una nueva asignatura, denominada Educación para la Ciudadanía, tanto en primaria como en secundaria. Sólo se impartirá en algunos cursos. Su objetivo es transmitir los valores democráticos, como la igualdad y la libertad, y explicar el funcionamiento del sistema político basado en la España de las autonomías. También se abordarán temas como la superación de conflictos, la igualdad entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia contra las mujeres y la aceptación de los inmigrantes.
La ley hace énfasis en que se fomente la lectura y el uso educativo de las nuevas tecnologías, el árbol del que, según los expertos, deben colgarse todos los aprendizajes.
Se propone que todos los centros cuenten con bibliotecas escolares adecuadas y que la lectura sea un compromiso de los docentes de todas las materias (no sólo de los de Lengua y Literatura), ya que esta actividad se considera fundamental para prevenir el fracaso escolar.
El anteproyecto también hace hincapié en que la comunicación en todas sus vertientes (leer, escribir, escuchar y hablar) es clave en la educación y en que se deben promover experiencias prácticas.
La universidad
La prueba de selectividad gana en importancia
El Ministerio de Educación se ha inclinado finalmente por primar la nota obtenida por los estudiantes en la prueba de selectividad y restar peso al expediente del Bachillerato a la hora de entrar en la universidad. La calificación de los que opten a cursar una carrera se elaborará en función del resultado del examen (un 60%) y las notas del Bachillerato (40%), justo al contrario de los porcentajes con los que venía confeccionándose la nota desde el 2000, cuando el entonces ministro de Educación, Mariano Rajoy, decidió dar más protagonismo al Bachillerato. La iniciativa provocó entonces las protestas de quienes sostenían que se favorecía a los colegios privados, más proclives a inflar las notas del alumnado.
Las ayudas
El texto fija los criterios para acceder al concierto
Los criterios básicos exigibles a los centros privados que quieran acceder al sistema de conciertos vienen fijados por la norma, aunque la ley orgánica permite que las comunidades hagan un desarrollo ulterior de lo que se prescribe en su articulado. La Generalitat, por ejemplo, aspira a elaborar una normativa propia que, en principio, la LOE no hace inviable.
El anteproyecto no irá acompañado de la presentación de la prometida memoria económica, en la que se fija el coste de la reforma y las cantidades que la Administración central se compromete a aportar para financiarla, sino que habrá que esperar a la fase de debate parlamentario para poder conocer su contenido.