PUM+J
09.05.07 @ 08:06:11. Archivado en Humanizando
Las siglas suenan a cachondeo. Están entre el lenguaje de los “esemeses” de los adolescentes y las onomatopeyas de “El Jueves”. Pero la cosa va en serio. Se trata de un partido político cuyo acrónimo responde a: “Por Un Mundo Más Justo”.
Su principal objetivo no es moco de pavo. Se han propuesto acabar con la pobreza. Así, dicho a bote pronto, suena a utopía de unos cuantos colgados que han reunido 300 euros y tres “deneises” para registrar la chifladura tras una noche de buena hierba y pacharán adulterado. Pero nada que ver.
Escuché el domingo a su secretario general en una entrevista radiofónica. La idea era, como es lógico, chotearse del elemento en cuestión y hacer chanza de uno de tantos partidos singulares y estrafalarios que se presentan a las elecciones municipales por motivos insospechados: una apuesta, un sueño, afán de notoriedad o la defensa libre de ideas peregrinas que aparentemente no necesitan medicación. Pero el tiro les salió por la culata.
A medida que el Coordinador General, Antonio Sieira, iba respondiendo con seriedad y aportando datos, los entrevistadores que pensaban sacar una sonrisa de su audiencia, fueron cambiando el planteamiento sobre la marcha para adaptarse a una realidad sumamente cruda y cercana: la pobreza en el mundo. Pidieron números y Sieira se los dio con creces mascaditos para que pudiésemos entenderlos incluso los que aún no nos habíamos lavado la cara y perreábamos bajo el nórdico.
Se me quedó grabada su web: www.porunmundomasjusto.com y en cuanto me levanté me puse a navegar para confirmar lo que había intuido tras la animada conversación en las ondas. Estos tíos son unos fenómenos; un poco utópicos, sí, pero unos valientes con una idea muy clara y un modo coherente de llevarla a la práctica; sin grandes gastos en publicidad y confiando en la buena gente que crea en su proyecto para presionar al gobierno de turno y lograr así, por fin, una ley que regule la cooperación al desarrollo y reduzca las inversiones en gasto militar.
Vamos, que me ha parecido una iniciativa correcta, seria y con posibilidades reales si los militantes de las “oenegeses” decentes se deciden a darles un poco de cobertura y cancha entre sus socios, socios bienhechores, cooperantes y padrinos.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/92604
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Lamento no haber visto tu respuesta antes. No se que tal os habrá ido en las elecciones municipales, pero es lo de menos.
No se si me he explicado bien. Por supuesto que el hambre tiene causas políticas y debe ser cambiado (entre otros frentes) desde la política.
Mi critica va precisamente por ahí. En política siempre han existido opciones POSIBILISTAS, que al final PACTABAN con los grandes partidos a cambio de pequeñas reformas que no cambian la raíz del problema sino que al contrario, facilitan al poder político el lavodo de cara y los votos que necesitan para perpetuar el sistema injusto.
Me he remitido a vuestro ideario y estrategia que ponéis en la Web. Lo que hace falta es un partido que plantee con radicalidad y sin concesiones la prioridad de acabar con el Hambre sin caer en la trampa burocrática de los posibilismos, que al final hacen juego con el mobiliario.
No es cuestión de ser muchos o pocos, sino de un pl...
3) El fin de la pobreza es una decisión política. Por eso nos hemos metido en este follón. La pobreza es nuestro principal problema y los partidos grandes no lo tienen en primera página de sus agendas. No somos culpables de esta situación, pero sí que creo que somos responsables... de no hacer nada. O de hacerlo.
Rodrigo, varios comentarios a tu apreciación:
1) No queremos sólo el 0,7. Queremos cambiar la voluntad política en lo que se refiere a la lucha contra la pobreza. Un comercio internacional donde los países del Sur accedan en igualdad de condiciones, un replanteamiento de una deuda externa injustamente contraída y una Ayuda Exterior flexible y a largo plazo que apoye unos servicios públicos (educación, salud, etc.) gratuitos para los países del Sur. No queremos parches, ni paliativos a la pobreza.
2) El fin de la pobreza es posible. No es cierto que nada vaya a cambiar. Está claro que si no lo intentamos, la cosa no cambiará. Pero tenemos en nuestra mano una poderosa red que podemos potenciar para conseguirlo. Este proyecto nació hace 3 años de la nada, y hoy somos más de 300 pe...
Es un invento viejo, éste de hacer partidos de objetivo único para atraerse sectores de voto con los que pactar (sin grnades cambios)... cuando unos van, los de siempre ya han ido y vuleto dos veces.
El sistema actual sabe que necesita APACIGUAR los efectos más graves de las injusticias que causa y por eso monta los tinglados burocráticos y grandilocuentes de Milenio 2015, la FAO, la OIT, Cumbres mundiales... y tambien financia las ONG. Siempre hay gente que, desde la buena voluntad, cree que por esa vía se puede acabar con el hambre, pero tras décadas y décadas de "ayudas", de "cumbres" y "programas" de la ONU, el hambre sigue aumentando.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Santiago Riesco









