Va Zp y viene a Murcia. ¿Por qué? Mitin de agenda, ya planeado desde el Génesis, diría Blanco, que diga Bono, que es más religioso. Y la gente maleva que ya vota con casi el 45% a Rajoy, en España y con el 70% en Murcia, va y se piensa otra cosa. Piensa mal y acertarás, que dijo aquél. Y le doy a la máquina de pensar mal, y me salen dos causas.
Una, que diga por fin que se va, que no repite candidatura. Y Murcia, periferia pura española, y mucho más periferia socialista, ideal para ese anuncio. ¿Pour quoi? que diría Felipe, el último presi que sabía francés. Porque así ayuda a la causa murciana del socialismo o a la causa socialista de Murcia, no sé cómo se dice. Tras las dos metes de pá de Valcárcel, el recorte a los funcionarios y la mentada de la bicha copagadora, hay terremotillo en la zona pepera de 2,1 en escala comunitaria. ¡Puede rascar un diputado! hay que echar toda la carne en el asador. Poner el volumen al máximo. Murcia se tomaría como una deferencia esa primicia. Y la cosa hay que hacerla ahora, porque mucho antizp volvería a los brazos de la madre socialista, en caso de no ser Zp el candidato. Y eso en toda España. En unos días empieza la campaña electoral, y si se retira la causa de las deserciones, a lo mejor cesan las deserciones.
Dos. Va a decir en Murcia que, por fin, permite a Valcárcel endeudarse por los 500 kilos de euros, que le salven los pagos. Oh, benefactor nuestro, mil gracias, que te dignas apiadarte de esta sequía de dineros que nos ha traído la crisis (en versión otra: que nos ha traído Valcárcel). El presi nacional aparece así cual Virgen de Lourdes, que salva a los murcianos del ogro del despilfarro pepero. Aprovecha el tirón electoral y les da munición a los candidatos murcianos del partido para que exijan su parte de esos 500 millones, vía reparto a los ayuntamientos, vía consenso presupuestario, vía lo que sea.
O las dos cosas: retirada y préstamo. Un gesto magnánimo de quien se va, injustamente echado por la crisis de los financieros internacionales malosos todos ellos, que no por su imprevisión y derroche en fastos/gastos sociales no sostenibles. Ambas concurrencias benefician no poco a los socialistas nuestros. Los que se fueron, descontentos con Zp, no tienen excusa para seguir alimentando encuestas de deserción. Y los barandas socialistas pueden sacar pecho de que no nos vamos a morir de hambre, merced a la generosidad socialista de Zp.
Pero, bueno, a lo mejor, no hay nada de eso. Y el hombre viene tan sólo a darse un baño de masas, nada más. La verdad es que a mi, que fueran las dos cosas, me dejarían tan contento como si fuera socialista. Vale.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena