La mayoría estamos seguros de que el partido entre ambos contendientes no ha terminado todavía. El último tanto lo ha marcado Zapatero, pero se espera la contundente respuesta del ataque felipero en esta misma semana. Arrollador, Felipe metió dos goles casi seguidos en el minuto 1: "rectificar es de sabios, pero rectificar todos los días es de necios", primer gol. El segundo lo conseguía casi a continuación: "sólo intensifican el intento en lo superficial de la ideología". Se refería a políticas de género, esfuerzos laicistas y gollerías así. El tercero se lo largaba por la escuadra en la misma cara de Zapatero: "los socialistas estamos con depre". Hasta ese momento, 3-0. Pero Zp, lanza a su portero a rematar el corner, y consigue salvar el honor. Va y le contesta en todos sus morros: "perdona, Felipe, los socialistas no estamos deprimidos", así, con las pausas tan de su estilo. Y las pajines y bibianas se levantan para aplaudir efervorecidas. Salvado el honor: 3-1. Pero el partido sigue.
Socialdemocracia del XX, contra Retrosocialismo del 31 (otros lo califican del 17 o del 34). Se juega algo más que una batalla interna en el PSOE. En ese partido está España. No es lo mismo alternar el poder con quien ignora la identidad de los perdedores en la Guerra Fría, que con quien entendió que había que abandonar el Marxismo y entrar en la OTAN. Todos esperamos que el PSOE dé con concluido el experimento de ceder el poder a los aparatchik, gente que no han mamado otra realidad que la interna del partido, y vuelva a creer que la preparación técnica es imprescindible para gobernar un país hoy en día. Y que la ideología, si se la hace única responsable de las decisiones de gobierno lleva, entre otras cosas, a regalar el poder a la Oposición.
Zapatero es ya, irremediablemente, el peor Presidente de la Democracia en España. No tuvo empacho en aprovecharse de la burbuja inmobiliaria, comprando con sus réditos las elecciones de 2008, a la vez que denigraba el "ladrillo", sino que ahora lo echa de menos, al ver las arcas del Estado vacías, y el caudal que la llena reducido a un ridículo hilillo de calderilla, que apenas da para sus despilfarros personales de ministros. Por eso, en este partido jugamos todos, y esperamos, acaso más florentina y aguda, la respuesta de Felipe que suponga el cuarto gol. Venga...
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena