El burka es una prenda indigna, incompatible con cualquier tipo de libertad religiosa aceptable, que ya está asomando la patita en España. Es un dato de la realidad urbana en Francia y otros países europeos, a los que la tiránica cultura difusa de la Izquierda tiene narcotizados para que lo acepten, y acaben sucumbiendo a la tenaza Islam-Izquierda. El burka no tiene sitio en la Europa de la Ilustración y los Derechos Humanos. Quien lo piense elemento de la libertad religiosa está equivocado. Los Derechos Humanos están por encima de la libertad religiosa. La mujer con burka es invisible. El peso del mismo le provoca dolor constante de cabeza, la vista se degrada, y el sudor hace de la mujer con burka un ser apestoso, entre otras consecuencias y patologías.
En Cataluña, el único partido que está haciendo algo por dejar prohibido su uso es el PP. Los demás partidos, que se creen depositarios naturales del voto musulmán, no dejan prosperar tan razonable criterio, y se oponen. Lo hacen con dos argumentos: la escasa incidencia del hecho, y la libertad religiosa. En cuanto al primero: basta una sola mujer con burka, voluntaria u obligadamente a llevarlo, para que sea la ley quien se oponga al uso de esa prenda medieval torturadora. Lo segundo ya está contradicho en esta crónica.
Ninguna de las dos razones es la verdadera que piensan CIU, ERC, IU y PSOE. La verdadera es el Pacto del Tinell, por el cual, nada del PP ha de conseguir virtualidad alguna en Cataluña. Es decir, aquel día del Pacto los demás partidos decidieron que el PP debería ser tratado como si llevara un burka: no se le ve, no se le oye. No existe. El PP es un partido -piensan los del Tinell- que no tiene dignidad de partido catalán verdadero. El famoso cordón sanitario alrededor del PP, que decía aquel titiritero, es una realidad en Cataluña. Al igual que los varones islamistas piensan que la mujer no tiene su misma dignidad, los partidos que se autotitulan catalanes, piensan del PP que es la mujer entre ellos, tan varones. Ser español en Cataluña es obligación de llevar burka político, por imposición del resto de partidos.
Y esa, y no otra, es la razón por la se hace caso omiso de las propuestas del PP sobre prohibición del burka en aquellas tierras. Con Dios.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena