Zapatero ha tenido sus Idus de Mayo. No ha venido Bruto para asesinarlo a la salida del capitolio, pero las encuestas que miden la cosa le dan perdedor claro en unas imposibles elecciones. Ahí es donde más le duele. Y, además, le ha quitado el juguete de comprar votos: el presupuesto. Ya no pude seguir desparramando mamandurrias para los clientes de su partido, que rentan votos. Lo más presumible es que acuda al BOE para apacentar sus ovejas. O sea, otra orgía de legislación progreta, tipo uniones gay y cosas así.
En Murcia decimos “desancharse” a la actitud de chulería prepotente que adquiere, o suele adquirir, aquel que lleva razón. Y es que hay que saber llevar razón, como hay que saber ganar o perder. La que se está desanchando ahora es Frau Merkel, nacida en la Alemania comunista de los 60, y cancillera ahora de la Alemania toda, señora de Europa. Y no. Que no, vamos. Que no es para ponerse en jarras, así enfadándose porque los primos mediterráneos no han cumplido su deber de continuar siendo pobres incluso dentro del euro.
Yo, señores, soy funcionario. Y veo lógico el recorte de 70 euros que me va dar Zapatero en el sueldo hasta Dios sabe cuándo. Los tiempos del crecimiento al 3,3 % no volverán. Todas las casas están ya hechas, y sólo exportamos coches extranjeros, que dejan aquí el sueldo y poco más. He dicho que veo lógico el hachazo que nos pegan a los funcionarios. Lógico, no justo. Para ser justo debería de haber venido con la desaparición de los ministerios de Igualdad y Vivienda, el despido de los 600 funcionarios de Zapatareo, el corte, que no recorte, al río de dinero que se va a los sindicatos, en función de no se sabe qué antigualla de decisión ideológica, y todo eso.
No digo yo que toda la culpa sea del euro. Pero parte, no pequeña, de la culpa, sí que la tiene el euro. Para tener una moneda común, había que tener un nivel económico parecido, en todas las naciones acogidas. Grecia, y de Grecia para abajo, no lo tenían. Y España así, así… Desarmarse fiscalmente ante economías tan poderosas como Francia y Alemania, a cambio de unos fondos estructurales transitorios, era suicida. Y ha llegado el tiempo en que el suicidio se ha consumado.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena