El teniente Barnuevo es el militar que le disparó al somalí, perdón al pirata, que primero intentó bajar del Alacrana, el barco secuestrado por él y sus compinches. El Ministerio de Defensa es todo oscuridad en torno a lo que ha sucedido con el susodicho teniente. Según las fuentes más fiables, fue llamado a Madrid, reprendido y no sé qué castigos morales más. Disparar en nombre del gobierno socialista español es pecado que no se perdona. Manchar la progresidad de ZP y sus compas es algo que no se puede permitir.
Pero, una vez lanzada esta noticia, salen otras en las que se desmiente lo anterior e incluso se lanza la versión contraria. Si fuera verdad que lo han felicitado, la cosa sería noticia, y el aparato mediático del Estado lo hubiera aprovechado para fotografiarse con él, y sacar pecho. Y eso. Ya me entienden. Y no, no han hecho nada de eso. Lo narrado hasta aquí, y las más que verosímiles declaraciones de Esperanza Aguirre en el sentido de que ordenaron dejar escapar a los últimos piratas que abandonaban el Alacrana, me hace pensar que más bien el teniente Barnuevo ha sido represaliado.
Bien, independientemente de que haya sido una cosa u otra, yo pienso que en Cartagena, o donde sea, el Ayuntamiento correspondiente debería dedicarle una plaza o calle, en el siguiente reparto de nominaciones callejeras. Ha sido el único que ha dejado el honor, no ya militar, sino español, a salvo. Disparó contra los armados piratas que se iban a tierra, como Perico por su casa. Y causó la admiración de los marineros abertzales del Alacrana, que en un alarde de sinceridad, han encomiado su actuación. Lo dicho: merece una calle o una plaza. Que lo hagan.
Aunque ya sé que ir contra la corriente progreta tiene estas cosas de las revanchas y que tales taimados fechos de épica castrense operarían contra el mismo teniente. O sea, que sería contraproducente, aunque el valeroso teniente de navío Barnuevo fuera perfectamente ajeno a la propuesta.
Pero lo digo: el Ayuntamiento de Cartagena es el ideal para hacer esto: es del PP, es una plaza marinera al cien por cien, y sabe valorar estas cosas. Por lo menos que empiece los expedientes, que el militar se lo merece. Se conseguiría la aprobación de toda la familia militar y de la mitad del electorado español. Vale.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena