La triste ventura de los catalanes solidarios secuestrados en la “autopista” principal de Mauritania, trae a la actualidad las maneras directas de ayudar al tercer Mundo. Un inciso, la ofensiva políticamente correcta para cambiar la denominación, por un genérico “El SUR”, naturalmente no ha cuajado. Bueno, sigamos. Ya sabemos que inflar las cuentas de los estados de esos territorios no sirve sino para alimentar las cuentas en Suiza de los gobernantes corruptos -¡qué pleonasmo!- de tales países. La alternativa no es ir en camiones a llevar las cosas allí. Me gustaría saber qué pasa con esas ropas y cajas de leche, sacos de arroz, etc. cuando los bienpensantes cooperantes de ocasión, proceden a marcharse. Pues sucederá en gran medida que los fuertes se hacen, a despecho de los débiles, con todo o parte de lo que han dejado.
El teniente Barnuevo es el militar que le disparó al somalí, perdón al pirata, que primero intentó bajar del Alacrana, el barco secuestrado por él y sus compinches. El Ministerio de Defensa es todo oscuridad en torno a lo que ha sucedido con el susodicho teniente. Según las fuentes más fiables, fue llamado a Madrid, reprendido y no sé qué castigos morales más. Disparar en nombre del gobierno socialista español es pecado que no se perdona. Manchar la progresidad de ZP y sus compas es algo que no se puede permitir.
Jueves, 16 de febrero
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo