Onán, para quien no lo sepa, que siempre hay quien no sabe las cosas, fue un personaje bíblico, protagonista de una de esas historias que no lograron salvar el fielato de los teólogos, y fue ocultada a los infantes que cuando entonces estudiábamos Historia Sagrada. El tal Onán, cuyo nombre descubrirán en el título de la crónica, camuflado con el nombre de una Comunidad Autónoma, española naturalmente, al ser conminado a tomar como esposa a la viuda de su hermano, procedió a destacarse las calzas, para, acto seguido aplicarse una manolina de factura y resultado muy competitiva. Ya me entienden. El fulano logró que su nombre fuera aplicado al hecho en sí que hemos dicho, la eyaculación autónoma, si es para el varón y lo otro para las féminas. O sea que Onanismo es masturbarse hablando en plata.
Bueno, pues en Extremadura han librado 14.000 euros para que se organicen unos cursos en los que se enseñe a la tropa adolescente a levar a cabo bien llevado a cabo la gesta de Onán. Y en el “afoto” de la noticia salen dos señoras, a las que supongo profas del asunto, con cara de muy buenas, pensando cuánto troglodita pensará que están haciendo una barbaridad. Ellas, tan progres y atrevidas, punta de lanza de la civilización verdadera y todo eso. La noticia no esclarece cuánto de los 28 billetes morados (¿son morados?) se apandan las dos cofrades de Onán. Ni si se puede seguir el curso “on line”. La verdad, perdería mucho la cosa. Onán no hubiera podido fazer su hazaña telemáticamente.
La masturbación tiene mucho de misterio. Casi todo. Si se le quita y se convierte en una materia sometida a evaluación, y demás zarandajas de la Pedagogía Modennna…, del antiguo placer solitario, misterioso, acto y lugar de la individuación de la persona, no quedará nada. Lo habrán arrasado, con su afán de evitar frustraciones a los chaveas. Y los chaveas, que antes tenían ese espacio sagrado, privadísimo y autoexplorado, se quedarán sin ná de ná, porque estas dos progras han decidido violar su oficio de machos jóvenes que aprenden a solas, y acrecientan su orgullo pecando a escondidas, que es el máximo placer conocido.
Yo se lo digo desde aquí: extremeños adolescentes, la masturbación o es clandestina o es nada. Un ejercicio gimnástico en el que hay que competir ante monitora. Ná, os lo aseguro. Hacedme caso. Vale.
Viernes, 17 de febrero
José Pómez
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla