No voy a recordar aquí los lazos de paisanaje y amistad que me unen a Luis Fernando del Rivero, Presidente de Sacyr, la empresa que ha recibido la oferta de 27 euros por acción sobre su paquete del 20% de Repsol. Me honro y me seguiré honrando con su afecto. Así las cosas, quiero rebatir los cargos de antipatriotismo que está cosechando por causa de querer enajenar su 20% patrio en la petrolera. Primero, Del Rivero no es el dueño exclusivo de Sacyr. Sus socios, conjuntamente, tienen más capital que él. Segundo, Sacyr no tiene por qué pagar la factura de patriotismo de “¡Repsol Española!”. Tercero: Antipatriota sería la Caixa, que va a prestar dinero a Lukoil para comprar no sólo el 20% de Sacyr sino un 10% de la propia Caixa.
Sacyr mismo ha dado la solución; que el SEPI, sociedad estatal le compre a 30 € acción el archicitado 20%. ¿Qué pasa? ¿Es caro? El precio de las cosas lo pone la ocasión del mercado. Si la sociedad española quiere patriotismo, que lo demuestre pagando eso a Sacyr; si no, es que es un patriotismo con techo económico. Sacyr compró a 24 €, o así, las acciones. Ahora valen 13 o 14 € en bolsa; pero no en mercado. En mercado, y lukoil lo acepta, valen 27 €: Pero si las quiere el Estado por patriotismo valen 30 €. Y no hay que asustarse. Mi corbata vale 3 euros, que la compré en la calle. Pero si se encapricha de ella un jeque árabe petrolero, se la vendo a 3000 €. Eso es el mercado. El valor del 20% de Repsol en manos de Sacyr aumenta en la misma medida que promueve el debate sobre el patriotismo. El patriotismo, paguémoslo entre todos. Vale.
Miércoles, 15 de febrero
Carlos Ruiz Miguel
Avelino Vallina
Raúl González Zorrilla
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Miguel Barrachina
José Pómez
Pedro Fernández Barbadillo