Agua de boca (ja, ja, ja...)
07.05.08 @ 08:58:55. Archivado en Agua
El último invento del gobierno en materia de trasvases es, naturalmente, lingüístico. La izquierda inventó el agit-prop (agitación y propaganda), sistema que quiere decir que cualquier mentira suficientemente difundida, con insistencia e intensidad, se convierte en una verdad necesaria.
Ahora, en lugar de agua potable, van y dice que hay que decir eso: agua de boca, para justificar el trasvase y más que trasvase de agua del Ebro a Barcelona. Lo que pretenden con ello es que cualquiera que se oponga a esa medida, parezca que se se está oponiendo a que los barceloneses beban agua. Mencionar la boca es todo un reclamo; pero un reclamo demagógico donde los haya. Por qué, analicemos:
Primero: el agua de las cisternas de las tazas de water, ¿es de boca? Indudablemente que no. Nadie bebe según sale del ovalado perímetro de la mencionada taza.
Segundo: ¿beben los barceloneses agua de la ducha mientras efectúan esa labor higiénica diaria? Es seguro que no, que beben agua del grifo de la cocina; el único que proporciona agua de boca.
Tercero: ¿y el grifo del lavabo, el que les da a los barceloneses el agua para lavarse los dientes? En todo caso será agua de dientes, no de boca. Tampoco obedece a esa consigna de llamar agua de boca al trasvase Ebro-Barcelona.
Cuarto: los lavaderos de coches que hay en Barcelona, ¿tienen una conducción de agua especial para no detraer agua de boca de la del trasvase? Claro que no. Lo mismo con muchas pequeñas industrias urbanas, que utilizan esa agua potable para otra cosa que para beber.
Conclusión. La frase agua de boca es una falacia del gobierno para justificar su trasvase del Ebro a la ciudad condal. Vale.
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Santiago Delgado Martínez
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