La han matado porque era demócrata y porque era mujer. No soporta el fundamentalista la libertad; y menos aún la libertad de la mujer. Ser mujer y ocuparse en política en el Islam es prácticamente suicida. Pero es valiente.
Oigo en televisión a Alejo Vidal Cuadras propugnar la magna coalición de partidos nacionales, para solucionar el gran problema de integración nacional que ha ocasionado el gobierno partidista, ayuno de sentido territorial estatal, entre otros ayunos, de Zapatero. Desde luego, esa gran coalición, si gana la izquierda, será imposible. Sus hipotecas con los nacionalismos periféricos son más que notorias, no ocultas, además, por los mismos protagonistas.
Pocas gentes tan abyectas como éstas que digo: las guerrillas más extendidas y perniciosas de América del Sur, y aun del mundo. Su jefe, Tirofijo, es un despreciable mercenario que vive del narcotráfico y del saqueo que él llama guerra de liberación. Un canalla que se ampara en el marxismo para matar, extorsionar, traficar con droga, y todo lo que haya que traficar, y, ésta es ahora la noticia, para secuestrar a quien le dé la gana, sin más amparo que su propia voluntad, a la que pretende revestir de voluntad del pueblo.
Me entero, con regocijo, que Ramón Calderón brindó e invitó a brindar con Moët Chandon a los invitados al palco del Bernabeu, para celebrar la clasificación de España en la Eurocopa de Junio en Austria y Suiza. Y mucho más me regocija el rasgo de vestiduras que han hecho los del Consejo Regulador del Cava, catalán por supuesto, de que no hubiera cava en lugar de champagne para el fasto. El hecho revela un dato bastante significativo de lo que somos el resto de España para esta gente, tan genteada: un mercado sin derecho a cambiar de proveedores.
No creo que a nadie le debiera molestar esta afirmación. A la vista de que, la policía dixit, ya se han vuelto a reunir, en Alemania o Austria, creo. Además, si gana el PSOE, ¿quién cree que no volvería a dialogar? Habría que pedirle al PSOE que fuese honesto, y no dejase en la penumbra esta decisión de acabar con ETA como sea. Aunque ese sea consista en secesionar España. La nación española no es un dogma para el PSOE.
No ha llegado a los 30 años, ya coronado, mudito él. Primero ha sido en la cena con Zapatero, Esperanza Aguirre, el embajador de Argentina y otros cuantos de misma altura de protocolo. En esa ocasión, largó contra Federico Jiménez Losantos por pedir su abdicación en el Príncipe Felipe.
Me escriben desde Caracas, para hacerme saber la situación político-social del momento. El crimen de estado es algo usual, y la prosperidad se derrumba por doquier. Las ansias de un tirano que ha descubierto que siendo de izquierdas se dura más en el cargo, han llevado a una situación peor que de guerra civil. Chaves no depende de los impuestos recaudados, sino de las divisas del petróleo, que, siendo de todos los venezolanos, es utilizada por el golpista militar para cimentar su dictadura eterna.
Dice una frase de esas así, tan brillantes, que España y Marruecos están condenados a entenderse. Pues no. Marruecos y España están condenados a ser vecinos. Sin más. Ya está. No nos gustamos nada, el uno al otro. Ni a entenderse ni a no entenderse. No es una bendición, ni para Marruecos ni para España que la geografía los haya puesto juntos. Es eso, una condena. Para Marruecos, construido mucho después de que Ceuta y Melilla fuesen castellanos primero y españoles después, es una afrenta que dichos territorios sean de soberanía española.
Un Premio Nobel, acaso en breve ex Premio Nobel, ha dicho que los seres humanos de raza negra son inferiores en inteligencia. A cierta edad, las neuronas patinan. Algunos deberían saber callarse a tiempo. Es un genetista, encima, uno de los que más esclareció las bases genéticas en el ADN, la madre del cordero en la herencia humana.
Conocí recientemente a un profesor universitario venezolano, que me hizo llegar su temor acerca del próximo destino de su país, hasta hace poco oasis de democracia y libertad en América.
Como un planto desesperado, mi amigo, de quien no diré el nombre por no dar pistas a la Stasi venezolana de Chavez, mi amigo fue desgranando su análisis pesaroso de la situación. Tomé notas, y me ayudó proporcionándome texto. En rápido resumen, aquí esta la luenga conversación que con él tuve en territorio español, a donde había venido para lanzar su grito de ayuda, que a continuación transcribo:
Con lo que costó recuperarlo de cuando la República se lo regaló a la URSS, a cambio de tres aviones chatos y cuatro ametralladoras de la Primera Guerra Mundial, ahora resulta que el oro ya no es lo que era, y que quieto en el Banco de España no hace nada, y tal. Tener oro es de ricos, y ser ricos no es ser progresista. Y con la pasta que dan los chinos y los tigres asiáticos de la economía, Zp puede hacer su compra de votos disfrazada de avance social. Chaves, el andaluz puede regalar pisos con que atraer a neovotantes, y así sucesivamente. La democracia, para la izquierda no es sino tránsito hacia el soviet. ¿Qué es el oro, si con él se ataja hacia el soviet?
No sé si ya habrán hecho la comparación entre estas dos grandes mujeres de la Historia de España; sí, de la Historia de España. Pero su vinculación con sus banderas respectivas, que en ambos casos, eran las de la libertad, es evidente. La granadina, cantada por García Lorca, bordaba una bandera morada, de origen masónico, pero que combatía la tiranía de Fernando VII. La española, y vasca, Regina Otaola, ordena izar la bandera española, rojigualda, en el balcón del Ayuntamiento de Lizarza. Si estuviera escribiendo en vasco, hubiera digitalizado Litzartza.
Ya tenemos a Rosa Díez desmarcada del PSOE; es decir, el partido de Zp y Pepino Blanco. Estos sujetos, copiosamente acompañados, se deshicieron de la E de español de las siglas de su partido; González (¿se acuerdan?) ya había quitado la O de obrero. Lo que ha quedado es Partido Socialista. Su objetivo no es ideológico es antiideológico: deshacer toda esperanza de volver al poder a la derecha, destruyendo todo lo que ama esta misma derecha. El PS no hace izquierdismo, hace antiderechismo. Por eso es filonacionalista periférico en contra del nacionalismo estatal, por eso llama matrimonio a la parejas naturales homosexuales…
Pero la omnipotencia del ejecutivo socialista no podía ser absoluta. O no podía ser absoluta todo el tiempo. Ha salido Rosa Díez. Desde esta misma crónica se le pidió ha tiempo que diera el salto, y lo ha dado. Bravo.
Desde la periferia del izquierdismo, Arcadi Espada y Albert Boadella habían dado el mismo salto, defendiendo la marca España, que es mejor que la marca Expaña, propugnada por Zp y sus irresponsables acompañantes y votantes.
Xavier Pericay, un catalán lúcido y combativo, propugna la unión de los Ciutadans de Arcadi y Albert con los plataformistas de Savater y Díez. Yo también. Hace falta una Izquierda Nacional. Y hace falta ahora, antes de que la estrategia de permanencia en el poder de Zp convoque las elecciones. Urge gritar que defender la unidad de España no es facha. Urge defender la bandera española, dejándola a salvo de las autoridades feudales de las autonomías que se portan así. Y urge dispensar en el ámbito nacional el orgullo de ser español, compatible con ser demócrata, progresista y militante de la expansión del Estado de Derecho y de Servicios para todos. Hay que crear un partido capaz de pactar con la fuerza nacional mayoritaria, para devolver a la mayoría su capacidad de decisión, robada por una ley electoral inicua, que hace a veinte millones de españoles tener que obedecer lo que deciden cuatro, a lo sumo, de nacionalistas catalanes, gallegos y vascos.
¡Ya está bien!
Los estatutos de autonomía catalán, vasco, gallego, incluso andaluz, aragonés y otros no buscan otra cosa sino desangrar las capacidades españolas de decisión: en lo fiscal, en lo hídrico, en lo educativo, y en muchos otros ámbitos. Yo conmino a Rosa Díez y a los dirigentes de Ciutadans a entablar conversaciones para lanzar la oferta de un único partido de centro-izquierda, que atempere las derivas del PP o del PS, cuando obtengan la mayoría, absoluta o relativa. Sería la respuesta española a la ofensiva antiespañola de la insolidaridad periférica, con quien formamos mercado desde hace trescientos años. Y cierta unidad política desde hace más de quinientos. Y porque somos mayoría no tenemos por qué renunciar a ello, en aras de un hiper-respeto a las minorías mesiánicas de la periferia española.
Fernando Savater y Arcadi Espada tiene que hablar. Hoy mismo, si no han empezado a hacerlo ya ayer por la tarde. Vale.
Zp va y dice en su primera arenga electoral que necesita de otra legislatura para modernizar definitivamente a España. Si no está él, no nos modernizamos. Por modernizarnos quiere decir obligar a la mitad conservadora del país, a vivir según los preceptos de la paleoizquierda del 31 que él representa. O sea que lo que le molestaba de la dictadura no era el principio dictatorial en sí, sino que la dictadura no fuese la suya. No era el cambio de sistema lo que propugnaba la casi inexistente izquierda coetánea del general gallego, sino el cambio de quien maneja el sistema.
¿Qué pasa con la ETA ahora, después de la aparente ruptura de negociaciones o diálogo, o lo que sea, con el Gobierno? Dos son las explicaciones. Pero vayamos a los hechos. Los hechos son un continuo rosario de frustraciones para la ETA. De un lado, el goteo incesante de detenciones en el sur de Francia, y la montonera de ordenadores de la banda confiscados, llenos de datos, pelos y señales. El atentado de Durango, sólo revienta coches, ni muros siquiera. Los fulanos salen por patas en Huelva y Castellón, perdiendo kilos de material explosivo, de ése al que el suicida Chirinax calificaba de meritorio robo, justificable por sí mismo de las masacres que con ellos se perpetraran. Y así, más y más casos de errores etarras.
Algo se mueve en el PNV. Hay un tal Imaz, que propugna alianzas centralizadas; o sea, con el PSOE, en lugar de alianzas extremas; o sea, con IU y EA. Es lo mismo que decía yo aquí, el otro día, con el PP español. Es malo exclusivizar alianzas hacia el extremo ideológico que lo ampara a uno. Lo correcto, saludable y eficaz socialmente es mezclarse, cohabitar con los alienígenas ideológicamente hablando. Lo que se hace aliándose con los del mismo color, pero mayor intensidad, es acentuar la intolerancia. Lo que hay que hacer con el rojo es mezclarlo con el azul, para que resulte morado, no con el carmesí, para que resulte púrpura. Y lo mismo con el azul celeste; no hay que meterlo en el mismo puchero que el azul marino, para que resulte azul mahón, casi negro.
Para el PP, que engloba al Centro y al Liberalismo que hay en España, es un suicidio político buscar la mayoría absoluta como medio de alcanzar el poder. Porque, de alcanzarlo de esa manera, será un poder muy inestable, con ese millón largo de votos flotante, que, tarde o temprano, en la legislatura siguiente, será fácil pasto de la demagogia izquierdista desvergonzada, como ya ha pasado una vez. El PP tiene que dialogar con los regionalismos emergentes, y ha de alentar inteligentemente las desafecciones de la Izquierda, como Ciutadans y disidencias como las de Rosa Díz et altra. Pero estos diálogos no se pueden hacer con el discurso rancio de Acebes y Zaplana.
No hubo solución de continuidad entre tales procesos, entre estas dos etapas de la Historia de España. La Transición a la Democracia había empezado antes de la muerte de Franco, y coexistió con los últimos estertores asesinos del dictador. El Tránsito o etapa final de la España unida, ya no grande y libre, comenzó el día en que Suárez cedió las competencias educativas a Garaicoechea. Entonces, la Transición triunfaba. Hoy es al revés, la Transición agoniza, y el Tránsito comienza su auge. Tal es el mundo. Todo ha comenzado antes de ser evidencia pura. Los momentos históricos se interseccionan en el eje horizontal del tiempo. Así ha sido siempre.
Una parte exiguamente mayoritaria de españoles, exigua pero estable, no siente dolor moral alguno porque España se acabe, y se separe, por ahora en tres partes: Euskadi, Cataluña y resto. Nacionalistas e Izquierda son mayoría.
Lo más sobresaliente del asunto de las caricaturas obscenas y provocadoras de esa revista con nombre de día de semana, con los Príncipes de Asturias como protagonistas, es que se ha descubierto el grado de cretinez que es capaz de alcanzar la especie humana.
Un fulano ha pagado 2500 euros por un ejemplar de la revista secuestrada por el Juez Del Olmo. El cual, en funciones de promotor de la difusión del dibujito, mandó secuestrar la tirada de la revistal. Si, al menos, fuera el original del dibujo de marras, pues tendría más sentido, pero por un ejemplar de la revista… Hace falta estupidez republicana para soltar los dos mil quinientos lerines por tal demostración de fanatismo, ignorancia y paparruchez impresa.
Eso, lo primero. Lo segundo, a mi entender, la ofensa más profunda hacia el Príncipe de Asturias es suponerlo un vago. Llamar no trabajar a cumplir la agenda que la Casa Real le encomienda es algo rayano en la abyección. Prueben a llevarla a cabo los pintamonas que han producido la viñeta, prueben. Hay corredores de comercio que trabajan menos, y ejecutivos que también. Atender a unos familiares compungidos, que no sabes si te van a salir tan republicanamente estúpidos como guionista y dibujante, y te sueltan una cretinez parangonable con el dibujo, asistir a cierres de congresos, convenciones etc., aprendiéndote memorias de asuntos plastas donde los haya, para poder estar en las conversaciones; acordarte de cómo se llaman los fulanos que te presentan… Y un sin fin de cosas que estos mamelucos ignoran. La viñeta llamaba trabajo único del Príncipe, a la cópula principesca, si resultaba fecundante y producía así los 2500 euros prometidos por la demagogia zetaperina. Es decir, los pretendidos humoristas son, ante todo, unos ignorantes. Partiendo de ahí, que les den.
Y lo tercero, además, son unos cobardes. Para defenderse, han excluido, con todo conocimiento de causa, el uso de cualquier nombre propio en los bocadillos de habla del dibujito. Así, pueden aducir, como han aducido ya, que se trata de no sé qué actores de moda, en la misma actitud. Cobardía elevada a la enésima potencia. Tiran la piedra y esconden la mano. Si hubieran sido consecuentes, ya habrían incorporado la alusión a los nombres propios. No lo hacen porque son unos miedicas, y, en realidad, tienen miedo a la libertad de expresión, a la que pretenden servir. La falta de nombres propios en la viñeta es la primera vejación a la libertad de expresión de la que son, qué risa, mártires.
Falta por último, comentar la postura perruna de la coyunda de la principesca pareja. Hay un afán denigratorio, animalizador en la elección, pero hay un objetivo más perverso todavía: es la postura que permite identificar a los protagonistas. Que se vea bien su cara, que queden denigrados e identificados.
Una actitud valiente hubiera sido poner, por ejemplo, al número uno y la número dos del gobierno, haciendo lo mismo. Ah… que era valentía, pero no tanto. Ya comprendo. Vale.
Al pobre Saramago, ese portugués tan hispanizado, no se le ha ocurrido nada más que decir que la prosperidad portuguesa radica en que se una a España en un país federal que se llamaría Iberia. Portugal, tan pobrete siempre, ha sido eso precisamente, pobrete, porque le ha faltado su mercado natural, que no es otro que España. O sea, ha sido pobre por independizarse de España. Es el caso contrario de Cataluña y el País Vasco, que siempre tuvieron el mercado español como horizonte de expansión. Abasteciendo a España, evitaron que España se desarrollase, al creer que ambos territorios eran tan España como ellos. Craso error, sabemos hoy.
Javier Orrico es un caravaqueño de los cincuenta; un anarquista analítico, que repele toda consigna. Y consigna fue lo que vio en sus comienzos de vino y de rosas, amalgamado, como todo idealista lúcido de la época, con la izquierda transicionista. Creyó que la libre interpretación de la realidad era la izquierda, pero se engañó. Aunque pronto captó el error. Había crecido en una sociedad que se regía, no ya por consignas, sino por el toque militar de los partes de las 10 de la noche. Por eso, reconoció enseguida el falso cambio. Y se fue por libre. Conoció la libertad cultural en Barcelona, y en las vastas campas de la poesía forjó sus armas literarias, que luego usaría en su habitual batalla periodística de columna crítica de demoledora metáfora y punzante imagen.
Leo por ahí que la Alhambra no se ha quedado entre las siete finalistas de las Maravillas del Mundo, y constato que no me duele. Lo siento. Tampoco me alegro. Me considero más representado, y mejor, por el Coliseo de Roma, que sí se ha quedado en ese elenco septimaníaco de las maravillas. El Coliseo es de mi cultura. Lo entiendo. Era arquitectura para muchos. Lo otro, no. Me siento romano, hispano y romano. Lo que éramos antes de Guadalete. ¿Es políticamente incorrecto? Quizás.
Si las tanquetas, o carros o como quieran las autoridades militares que sean llamadas, de los soldados hispánicos en el extranjero no llevan inhibidor de frecuencias para detectar coches bombas a su paso, en unos tiempos donde el terrorismo es la forma de guerra más extendida, hay alguien, militar o político, que ha pecado de negligencia.
En Córdoba se han reunido los integrantes musulmanes de la Alianza de Civilizaciones, para completar su pliego de exigencias al Presidente de Gobierno español, a fin de que las realice. Entre ellas figura la obligada norma a periodistas de seguir un libro de estilo que harían ellos, para que nadie pudiera, en territorio español, pecar de islamofobia. Islamofobia es no tragar con la Sharia o ley islámica, a la que todo creyente considera por encima de cualquier ley occidental, aun dentro del mismo territorio occidental. El tal libro de estilo para tratar temas islámicos no sería sino la avanzadilla de la Sharia.
Lo que hay en el País Vasco es eso: genocidio electoral. Más de 300.000 vascos no vasquistas han sido obligados a exiliarse fuera de esa región española por los violentos, por las amenazas, por la persecución a sus hijos, esposas y abuelos; por el vacío en las tiendas, por el acoso en las escuelas a sus hijos, por el desprecio mostrado en voz alta a los que no piensan como ellos. Por eso, quien se ha beneficiado de ese vacío es genocida por contagio: nacionalistas de violencia institucional, y pasivos socialistas que no denuncian la democracia que se apoya en esta forma moderna de genocidio sociológico.
Marxistamente hablando, ambas cosas se confunden. Es lógico. La consideración de exclusividad que dicha teoría socioeconómica da al Estado como repartidor de la riqueza, denuncia la existencia de cualquier otro ente repartidor como espuria, como corrupta. La riqueza se contempla como algo estable, que está ahí, que únicamente genera la fuerza proletaria. Por cierto, este término, que viene de prole o descendencia numerosa, propia de las clases trabajadoras, ha quedado obsoleto, como la misma teoría que lo unció como clave del entendimiento del problema económico. Los trabajadores han demostrado que su meta no es la dictadura del proletariado, sino hacerse burgueses como los burgueses.
En el ámbito local, que no nivel, en la Región de Murcia ha quedado patente que la mayoría absoluta no ve en el desarrollo inmobiliario el ogro que la extrema izquierda ha querido que vea.
España ha sido toda la historia un gran vacío demográfico, que ahora se está llenando. Lo importante es hacerlo bien. Dejar de desarrollarse por la construcción es simplemente estúpido. Se acabó denostar a los resorts, con aire de vengador justiciero, redentor del pueblo murciano. La mayoría, adulta, bien informada y responsable no vemos monstruos en tales urbanizaciones.
Únicamente aquellas personas que no han evolucionado continúan asignando el adjetivo fascista a toda fuerza de ideología derechista y violenta. Quiero decir todas aquellas personas que no han evolucionado en su análisis de las tensiones sociales, y han entendido eternas y universales las catalogaciones efectuadas en los años 30 del siglo pasado, y según las cuales fascistas, o fachas, son los de derechas. Pero lo fascista no es un contenido. El tiempo lo ha demostrado. Lo fascista es un procedimiento. Es el empleo de la fuerza para lograr fines políticos.
A otras autonomías acaso sea la llamada deuda histórica. A la Región de Murcia le debe agua. Agua de río, o sea agua de lluvia. Agua de la que viene del cielo. El cielo, que es aire, es de todos. El agua de lluvia no es de donde cae. Ésa es una idea propia de la peor derecha imaginable. De la reacción más canalla y egoísta. El agua de lluvia es de toda la humanidad. Hay que llevarla a donde falta. A Murcia y al Sahara.
Eso es lo que parece desprenderse de dos hechos absolutamente actuales. De un lado, la aquiescencia del PSOE a que los civiles sumisos a los militares de la eta, antes Batasuna, ahora ANV, se presenten a las elecciones del próximo 27. No condenan la violencia, e integran en sus filas muchos nombres propios vinculados a la eta, no ya a Batasuna. Pero es igual: van a votar porque el partido socialista en el País Vasco y en Navarra, pronto Nafarroa, los necesita para reeditar, a la vasca, el tripartito catalán.
Siempre me pareció falsa esa risa de nuestro monarca, contando el chiste fácil, esperando sea reído por la compañía circunstante que lo cerca en ocasiones públicas. Como siempre me pareció mal ese tuteo que emplea con todos, los conozca o no. Tuteo que es impensable sea correspondido por nadie. Me pareció siempre una manera artificial, incluso artificiosa, de labrarse una fama de ocurrente e ingenioso, aprovechando el respeto debido y casi reverencia de los ciudadanos que se hallan en las ocasiones que digo. Echo de menos una indicación de sinceridad en las palabras y el gesto. Acaso pienso que él piense que si no hace eso pase por taciturno y amargado. Y, acaso, pienso yo, más valga eso que pasar por vivalavirgen o por frívolo.
Ya van tres colegios en los algún chavea me pregunta qué significa la palabra patria. No era un caso aislado. La cultura difusa de la izquierda, que ha logrado imponerse como consigna única, la ha desterrado. Dudo que se halle en la asignaturilla Educación para la Ciudadanía, o Formación del Espíritu Psoecional, por ahí llamada. En cambio en la muy democrática Francia, la tienen, a la patria, en el primer verso de su himno, que canta todo el estadio a coro cuando suena con el equipo nacional formado. Cierto que en algunas ocasiones nutridos grupos de inmigrantes la han silbado. Y que algún jugador oriundo de colonias no canta el himno, cuando le debe todo a Francia. Pero casi la totalidad de franceses lo sabe cantar y lo canta: el himno, la Marsellesa llamada: ¡Allons, enfants de la patrie…! ¡Adelante, hijos de la patria! Es impensable que ningún colegial francés, inmigrante o no, ignore qué cosa es la patria. En España, parece ser que es al revés.
Uno, en Iraq, una muchacha de 16 años es lapidada por su familia, y la escena es tomada en video de móvil por uno de ellos. La lapidación se debe a que había establecido relaciones con un iraquí sunní. Ella es kurda. No consta que el caso vaya a ser objeto de especial atención en la próxima asamblea de la susodicha empresa zapateril del título.
Como método de contraoposición, el partido del gobierno ha ideado aplicar el concepto de crispación a toda toma de postura del partido opositor frente a sus decisiones. Propongo un juego de adivinanzas: ¿cuál sería el grado de crispación del PSOE si el PP estuviera en el gobierno y hubiera adoptado las siguientes disposiciones?:
Voy a un excelente Colegio Público, regido por un equipo de competentísimos maestros, y al empezar a tratar el texto poético que propongo para jugar primero, analizar después y cantar por último, un alumno me pregunta qué significa la palabra Patria. No se me cae el alma a los pies porque logro recogerla cuando va a la altura de las rodillas. Reacciono, y le explico al chavea lo que puedo. La palabra Patria era una de las que aparecía en el romance, mitad mío, mitad popular tradicional. Ya es un logro, meritable por parte del Claustro, que los chicos pregunten lo que no saben, incluso a un extraño al Centro. Y constato que la difusa imposición de la cultura de izquierdas ha logrado erradicar la palabra Patria, y su concepto aledaño. Y, más allá de esta certeza, constato cuánta estupidez hay en considerar a la palabra Patria y su consabido concepto aledaño como facha.
Antes se llevaba el paseíllo. Ahora es el paseíto. Sólo ha habido uno, pero todo se andará. El paseíllo se lo daban los anarquistas y comunistas incontrolados a los curas del pueblo, a los que alguna vez usaron chaqueta y corbata. O a los que tenían estudios. De todo hubo en aquellos amenes treinteros de cuando entonces. También se lo dieron a García Lorca, junto al banderillero y al maestro cojo, cabe el olivo de Viznar. En España, durante aquel tiempo, cundió esto del paseíllo.
Durán i Lleida, el político catalán, ha abogado por la aparición de un partido bisagra, que obligase a los dos grandes partidos nacionales a centrarse a la hora de gobernar. No es mala la idea. Ya en Gran Bretaña tuvieron el Partido Liberal, que hacía gobierno con el partido que obtenía la mayoría simple. Aquí, ya se sabe, si esa mayoría simple se decanta hacia la derecha, la izquierda se alía con los nacionalismos, que son todos separatistas, y con la extrema izquierda, y hace un gobierno contrario a la dirección natural del Estado. El gobierno confunde a la sociedad con el Estado y al Estado con el Gobierno, y al Gobierno con la ideología de partido. En consecuencia, tenemos el extremismo. Éste es el caso ahora mismo. Por el contrario, si la mayoría de la derecha se hace absoluta, entonces entra el vértigo de poder. Y la cadena citada se cierra antes: el Estado soy yo. Ambas tendencias son perversas.
Se han reunido en Madrid los titulares de la cultura de este país, y han acusado a la derecha de crispados. A continuación dicen que tal crispación no existe en la calle. Entonces, digo yo.: ¿de qué se preocupan? ¿A qué viene reunirse para anatematizar a un demonio que no existe? Se autodelatan estos crispoausantes. Los crispados son ellos. Sobre todo Doña Almudena Grandes, que habla de fusilar a dos o tres voces de la derecha cada mañana. No aclara si son las mismas dos o tres voces. ¿O sí, y refusilaría a los muertos cada amanecer? Es decir, que la moza saldría a unos 1000 muertos anuales. La eta ha necesitado cuarenta años largos para tal cifra. O sea, que si las matemáticas no mienten, Doña Almudena es cuarenta veces más letal que la eta. Potencialmente, claro, que quede constancia. Es de explicar, entonces, que esta izquierda sea tan condescendiente con la eta. Una mortandad tan parca, comparada con la de la novelista es pura candidez. ¿Cómo no negociar con ella? Con la eta, digo.
Adoptar las maneras del extraviado sólo puede entenderse como una táctica, nunca permanente, para atraerse al buen camino a los hallados en el tal extravío. Quedarse en sus maneras es olvidar el principio estratégico que animara nuestra táctica. Es un error. Es haber sido convertido por ellos. Si todos los católicos comulgan con las formas de toda la vida, no sé por qué en Vallecas pueden hacerlo con rosquicos de vino. Y por qué el cura puede oficiar en vaqueros. Lo siguiente es sustituir la iglesia por el bar, la sagrada forma por unos canapés y el vino consagrado por una caña. Con perdón del símil. Es la pedagogía de la maldad de la excelencia. Todo lo bien hecho es malo. Únicamente lo sin fundamento vale.
Patadas las que les dan a los piden libertad en el País Vasco. Fusilamientos los que pide la novelista progre Almudena Grandes como destino de unas dos o tres voces de la derecha. Y luego dicen que los falangistas son los otros. De Almudena Grandes les comunico lo que me dijo un amigo ha tiempo:
-Es la peor novelista de las que no leo.
No se gana la paz cediendo ante los violentos. Se gana la derrota. Y más aún, se gana la derrota en cualquier confrontación en el futuro contra las mismas fuerzas a las que nos oponemos. La paz no es el bien supremo. El bien supremo es la justicia. Paz con injusticia es error; es favorecer la explotación del hombre por el hombre. La justicia se plasma en las leyes, y éstas en la independencia judicial. La justicia, aun enmarcada en la lucha contra la delincuencia, es un bien superior a la paz con deshonor.
Los defenestradotes de los trasvases esgrimen razones científicas para negar validez a los trasvases de agua desde las cuencas excedentarias hasta las deficitarias. Son los ecologistas, los que se han adueñado de la ciencia, y decretan el dogma. Al igual que decretan el dogma, lanzan anatemas contra los científicos independientes que propugnan alternativas a sus dictats. Otro tipo de razones son las económicas. El otro día hubo aquí en Murcia un fulano, vestido con uniforme de progre pata negra, descorbatado, en la trasnochada estética de la arruga es bella, que dijo, y se quedó tan ancho, que el agua del trasvase del Ebro saldría a 1,50 euros el metro cúbico. Qué cosa el número tan redondo, hombre. Está tan acostumbrado a convertir su opinión en dogma, que ya no para mientes en disimular. 250 pesetas el metrico de agua. Ni más, ni menos. Es como el Papa del Agua, infalible. A continuación llegó el Señor Olcina, Catedrático de Alicante, y le rebatió. El agua de trasvase puede ser hasta casi un 50% más barata que la de desaladora. Son las razones económicas, tan falsas como las anteriores: parten de dogma. En este caso, el dogma se fundamenta en el tiempo de amortización del trasvase. Claro, si ponemos 5 años, el precio del agua superaría al del oro.
El mal que ha acabado con la envidiable madurez de la democracia española ha sido el de siempre: la parte que coge el poder cree que ya puede hacer lo que le dé la gana.
Siempre vi en Coll un compañero de letras. Su humor vivía en el lenguaje. Analogías, homologaciones ingeniosísimas, trabalenguas, adivinanzas de nuevo cuño, sus inolvidables traducciones al alimón con Tip… Yo, formado universitariamente en la filología, no dejaba de alegrarme de ver para qué cosa servía tener respeto a las palabras. Y eso, que más se parecía, en apariencia, lo que él hacía, a la falta de respeto a las palabras. Coll inventó la falta de respeto como homenaje, en el caso de las palabras. Hoy, sus acepciones patafísicas sirven y sirven de mucho, en las aulas de Primaria más avanzadas, para vehicular el ingenio y el lenguaje como juego. Sólo aquello que sirve de juego es respetado por los infantes. La noción de juego, como introducción en las mentes, no con intención de permanencia, sino como de simple primer acceso, es fundamental en la pedagogía más elemental.
Es ineludible escribir hoy de la fuga legal del dietista Juana. El Capo Zp ha ordenado la entrega de la batuta a sus congéneres izquierdistas de la eta. Si hubiese sido un asesino de trama negra, otro gallo hubiera cantado en esta Opera. Izquierdista no aniquila a izquierdista. Hay gozo en batasuna, y hay gozo en los jóvenes lobos de la izquierda postgonzález. Ibarra lo llama cabrón, a modo de disculpa por la excarcelación ante los votantes de su sucesor. Igual que con las tropas de Iraq. Enseguida, sin pensarlo. En tres días, el dietista comerá chuletones y aparecerá en los mítines. ¿Se le va a detener entonces, ya que no estará su vida en peligro? Y después de este tenor solista del jamón york, y duettista de amor en su lecho hospitalario con su novieta, vendrán otros intérpretes, con la partitura estudiada: jamón york, amores de lecho sanitario, e inspiraciones a barriga metida, con foto en Time o Paris Match. Y el Capo Zp a otorgar mercedes.
Parece ser que la cantinela de que la Magdalena vino a Francia, con Jesús de Nazareth de consorte, no ha pegado lo suficiente en el mundo creyente, y han variado de discurso. Resulta que no, que no es que Jesús afincó en La Provenza de vinatero o así, y engendró al primer merovingio, del cual descienden todos los reyes occidentales. No ha habido suficientes apostasías, y cambian el discurso. Ahora dicen que han descubierto un panteón en Jerusalén, y allí están todos, María, Magdalena, Jesús y el hijo de ambos, Judah. Incluso tienen los sarcófagos. Si no nos lo creemos es que tenemos mala fe.
Lo que hay al fondo del nuevo miedo milenario difundido entusiastamente por la inexplícita, pero muy actuante, Internacional Izquierdista, respecto al calentamiento global y nuevo fin del mundo, no es otra cosa que la lucha por el poder. Por el poder de las conciencias, o verdadero poder; no por el poder material, o falso poder. El tal calentamiento está escrito en la Historia Geológica de la Tierra, lo hacen los volcanes, los terremotos, la deriva de los continentes, y naturalmente, también el hombre. Si no estuviera el hombre la cosa iría, por supuesto, más lenta. Pero iría. Todo eso, sin contar con el aerolito que vaga por el espacio, y que, tarde o temprano, de no remediarlo, impactará con el planeta. Nuestra existencia, precisamente, se la debemos a uno de ellos, el que extinguió a los dinosaurios. Nuestros ancestros prehumanos, ratas arborescentes, pudieron campar a sus anchas y evolucionar merced a sus genes privilegiados, no como creía Darwin a la lucha de las especies, sin ser molestados, mediante ingestión, por los macropredadores.
Quizá algunos piensen que ha sido una muerte inútil, llevados de un pacifismo trasnochado y contradictorio. Y proclamen a los cuatro vientos que su óbito se hubiera evitado, si nuestras tropas no hubieran volado tan lejos de nuestra casa. Acaso piensen que la muerte de Idoia pueda servir para que la actual mayoría gubernamental obre, una vez más, como Estado, haciendo volver a las tropas, entre los cacareos jocosos y mordaces del resto de las tropas extranjeras en aquella lueñes tierras, tal y como pasó cuando se hizo volver de Iraq a los soldados españoles que allí nos defendían a todos.
Poner a un finlandés en el trance de decidir qué se hace con un caso de separatismo del Sur de Europa es un desatino mayúsculo. Un señor con todos los valores de la pulcra democracia asumidos, con la objetividad fría de quien desciende de burgueses calvinistas desde cinco o seis generaciones no puede entender de problemas mediterráneos. El finlandés que manda en lo que la ONU ha pensado para Kosovo propone la independencia, pero sin nombrar la independencia.
Lo que sin mayores problemas de definición conocemos como Izquierda, que se cree racionalista, libre, laica y progresista, tiene, en realidad, muchos prejuicios de partida, y dogmas. El primero de ellos es el no dejarse convencer, luego de haber sido vencida. Por si no lo saben, la Izquierda fue derrotada históricamente con la Guerra Fría. Y no fue derrotada por la Derecha, como ellos creen sino por el Crecimiento y el Desarrollo; o sea la Prosperidad. Dicho de otra manera, por el sentido común, al que ya no le hace falta el uso de mayúsculas iniciales.
Este Chirac es mesié le presidant de la Frans. Jacs Chirac. Va y dice en un libro que le han escrito, que cuando los fastos del 92, nuestro Rey, con tanta ingenuidad como imprudencia, le dijo:
-Mesié le presidan, ¿pur coa pas paris ne selebre pas abec nú l’aniverser du decubreman de l’americ pur l’Españe?
Sale el PSOE y acusa al PP y al Foro de Érmua, de apropiarse de los símbolos nacionales, tales como la bandera y el himno nacional, en la última manifestación contra la eta y la negociación con estos bandidos por parte del gobierno. Pues no. No hay apropiación de nada. El PSOE, también IU, CIU, PNV y tutti cuant, pueden usar el himno y la bandera cuanto quieran. Apropiarse quiere decir no dejar a los demás usar lo apropiado. Todos los participantes en la manifestación del sábado estarían encantados de que la Izquierda usase también esos símbolos. Pero ellos, ay, prefieren la bandera republicana. Y el himno de Riego. Cuando muestran la bandera moradita, nadie les tacha de apropiársela. Y ellos estarían encantados de que el PP la sacase en sus manifestaciones.
El Blázquez al que aludo es el obispo de Bilbao. Normalmente escribo la palabra Obispo con mayúscula inicial. Pero en este caso, no. Ha convocado una manifestación por la paz en su pueblo a la misma hora que el Foro de Ermua y asociaciones similares organizan otra para pedir Justicia. La Justicia es un valor superior a la Paz, aunque la escribamos con mayúscula.
Antaño, en un antaño antañazo o paleoantaño, el mayor insulto en España era, todos lo sabemos, perro judío. Un antonomáscio ejemplo de racismo somatizado. Hoy sólo dice eso Mel Gibson. Yo, si lo oigo, pienso si será un viajero del tiempo, cuya época verdadera es datable cincuenta años atrás. Hoy, el peor insulto, merced a la tiránica dominación de la cultura de izquierdas, totalitario, es el insulto de racista. ¡Racista!, te contestan algunos inmigrantes si le llamas la atención por algún pormenor de educación cívica común.
Estamos ante la Última España de la Historia. La última que habrá, no la última por ahora. Los apoyos a las perspectivas independentistas en Cataluña y País Vasco no van a hacer sino crecer y crecer, hasta lograr una masa crítica irreversible. Quien no lo vea, es porque no quiere. Se pueden hacer cábalas sobre la fecha.
Ninguno se salva. Ni el PSOE ni el PP. Los dos se han equivocado. El PSOE, y empecemos por él porque está en el gobierno, porque, efectivamente, al poner la palabra PAZ, piensa legítimo sumar todos los apoyos de la manifestación como partidarios de la negociación. El PP porque debería haber estado junto a los ecuatorianos e inmigrantes en general por cuestión personal, de sentimientos. Y ello era posible dejando muy claro que no se suma ni se sumará a ninguna negociación que legitime la violencia como arma política. Cuando los ecuatorianos puedan votar se acordarán de los que veían a su lado en esta ocasión. Error humano y error estratégico, con vistas electorales. Incluso podían haber pedido ir detrás, sin mezclarse. Pero no. Nada. Un error, un lamentable error. Casi comparable al de Aznar cuando la ostentación de las Azores y la guerra de Iraq. Lo mismo.
Primero, después del acuerdo de alto el fuego, prendieron fuego a una ferretería de un concejal de PP; pero como yo no era el PP, ni ferretero, no le di importancia, y pasé sin decir nada. Luego, intentaron quemar vivos a dos policías urbanos de San Sebastián, pero como yo no soy policía, ni soy de San Sebastián, encontré que nada había nuevo para suspender ni dar por acabadas las conversaciones. Otro día, comenzaron a quemar cajeros, pero como yo no tengo ningún banco, ni siquiera hice comentario alguno que pudiera contener ni de lejos, la intención de romper las conversaciones con ETA. Más tarde, comenzaron a enviar cartas, exigiendo el impuesto revolucionario, a todos los empresarios; pero como yo no soy empresario, y, además, todos los empresarios deberían desaparecer para que únicamente el Estado fuese el único empleador, determiné, más que nunca, que tal hecho no era suficiente, ni siquiera necesario, para que yo no continuase adelante con el proceso de paz. Ayer mismo, hicieron saltar por los aires uno de los aparcamientos de la T4 de Barajas, matando a dos pobres ecuatorianos. Pero ni aún así, lograrán quitarme las ansias infinitas de continuar en el poder, extinguiendo a la Derecha que tanto odio.
Ha sido unánime toda la Izquierda en condenar la actitud de la oposición al tomar postura respecto al brutal atentado de la T4. Un edificio de cinco pisos, grande como un campo de fútbol, echado abajo por una furgoneta atestada de explosivos. Se meten más con el gobierno que la eta, dicen. ¿Cómo es posible que hayan olvidado su actitud cuando el no menos salvaje atentado de Atocha de hace tres años? No respetaron ni la jornada de reflexión. Sacaron pancartas de Aznar Asesino, y por toda España cercaron las sedes de PP, atemorizando a quienes allí estaban, como marines asediando una aldea vietnamita en los sesenta. Igual. ¿Cómo es posible tanta cara dura? Se les administra la centésima parte de la misma medicina que ellos repartieron mediática y físicamente, y se rasgan las vestiduras escandalizados. Pura y dura ley del embudo: no se me juzgue con las mismas leyes que yo uso para juzgar a los demás, exige la Izquierda indignada.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena