(Ángel Gómez Escorial, en Betania.es). Desde la portada del libro Un Papa que no muere, un Papa Wojtyla, joven todavía y sonriente, saluda al lector. Se acerca la fecha de la beatificación de Juan Pablo II –el 1 de mayo– y es lógico que vayan apareciendo libros sobre el Papa que, tras la petición popular de «Santo subito», más pronto será beato en toda la historia. Pero, además, en este libro han participado tres personas que han estado muy presentes en la vida de Juan Pablo II.
El prefacio es de Stanislaw Dziwisz, que fue secretario personal de Karol Wojtyla, durante más de cuarenta años, desde los tiempos de Wojtyla como obispo auxiliar en Polonia; luego Dziwisz le acompañó al Vaticano durante todo su pontificado. Hoy es cardenal y arzobispo de Cracovia. El epílogo «a modo de una reflexión» de Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio y Escritor del Año de Betania. Su obra romana –notable y muy importante– creció, digámoslo así, gracias a Juan Pablo II. Y Gian Franco Svidercoschi colaboró con el papa Wojtyla en Don y Misterio, con Stanislaw Dziwisz en Una vida con Karol y se hizo famoso como escritor por Carta a un amigo judío. Svidercoschi, nacido en Italia, pero de origen polaco –su apellido polaco está ortográficamente italianizado– llego a ser vice-director de L’Osservatore Romano y estuvo muy cercano al papa Juan Pablo II a lo largo de todo su pontificado.
El libro es una vibrante, sentida y documentada biografía del próximo beato, escrita con mucho empuje y gran alegría, lo que en definitiva transmite muchas emociones al lector. Es obvio que dicha biografía contiene un análisis interesante de resultados obtenidos, de frutos ya comprobados. La caída de los regímenes del llamado socialismo real, comunistas, se narra impelida por visitas del propio a Papa a Polonia. En fin, el libro está dividido en tres partes: Bajo el signo del cambio, Un nuevo Adviento y La herencia de Juan Pablo II. Podría decirse que las dos primeras partes son puramente biográficas y que la tercera se centra en la herencia del papa Wojtyla. No es exacto. Todo se entremezcla en las tres partes, aunque en el capitulo de la tercera parte los rostros de la santidad –que es un recorrido descriptivo por fotos emblemáticas de la vida de Karol Wojtyla– se aprecien más especialmente esos frutos para la posteridad... y para la santidad.
Creo que es un libro que hay leerlo de un tirón, dejándose el lector emocionar y sin reservarse en la contemplación de un dato o de una fecha. Ya habrá tiempo para ello. Sinceramente decir que el libro de Gian Franco Svidercoschi sobre Juan Pablo II merece la pena.
Ángel Gómez Escorial
Betania.es
Nº 690 (27 de febrero de 2011)
Viernes, 1 de junio
Editorial San Pablo
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni| Junio 2012 | ||||||
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