(M. A. V., en Alfa y Omega). Gian Franco Svidercoschi es un veterano vaticanista italiano, de origen polaco. Acaba de publicar, coincidiendo con el anuncio de la beatificación de Juan Pablo II, este libro –Un Papa que no muere– en San Pablo, con un prólogo del cardenal Dziwisz, que fue secretario personal de Juan Pablo II y hoy es arzobispo de Cracovia, y con un epílogo del profesor Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio. Comparte, sin duda, lo que el cardenal Dziwisz llama la «herencia del corazón», y también su convicción de que una nueva imagen de la Iglesia, profundamente renovada respecto a cómo era a finales de los años 70, forma parte del patrimonio espiritual impresionante que Juan Pablo II nos dejó. Es obvio que Juan Pablo II dejó en el corazón de cada uno de nosotros un pedazo de sí mismo, y siempre lo hemos sentido y lo seguimos sintiendo vivo. El título de este libro es elocuente: Un Papa que no muere. El autor nos hace revivir el adiós a Karol Wojtyla y analiza y explica el porqué de lo que pasó, con una hondura no sólo referida a la persona del inolvidable Pontífice, sino también de la vida eclesial; y lo hace con ese gancho periodístico en el que los periodistas italianos son maestros. Nuestro desmemoriado tiempo corre el riesgo de olvidar lo que debería ser inolvidable y tiende a alejar y empequeñecer a las grandes figuras. La de Juan Pablo II no corre ese riesgo.
M. A. V.
Alfa y Omega 723 (3 de febrero de 2001) 23.
Sábado, 2 de junio
Editorial San Pablo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató