(Ángel Gómez Escorial, en Betania.es). Producido este libro en cercanía de vigencia del Año Sacerdotal, se ha querido presentar la imagen de san Juan de Ávila como ejemplo y parangón de una vida sacerdotal dedicada a la formación de quienes han elegido servir al Señor y al pueblo de Dios desde el sacerdocio ministerial.
El cardenal Carlos Amigo, arzobispo emérito de Sevilla, escribe una breve pero muy bella introducción que relaciona la vida de Juan de Ávila con lo que se ha venido conmemorando por en estos últimos meses. Y Juan Rubio Fernández construye una biografía minuciosa, muy completa, muy bien trazada, que, desde luego, interesará muy especialmente a toda clase de lectores. Porque, en definitiva, Juan de Ávila es muy conocido por los sacerdotes, a causa de que durante muchos años, muchos, los formadores y educadores de los seminarios siempre han tenido muy presente a ese trabajador infatigable. No lo es tanto así para el público en general, que tendrá menos noticia de un santo que es perfectamente comparable con figuras de la Iglesia como bien pudieran ser san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Jesús o san Francisco de Borja. Pero merece la pena hacer una observación, a mi juicio fundamental. Y es que las fechas de su beatificación y canonización son bastante lejanas de ese 5 de enero de 1500 en que nació o el 10 de mayo de 1569 en que murió Juan de Ávila. Fue beatificado en 1894 por León XIII y canonizado por Pablo VI en 1970. Y sin embargo, desde siempre se valoró muy especialmente su ingente labor académica, apostólica y ascética.
El autor de la biografía es sacerdote, que ha ejercido ampliamente el periodismo. Incardinado en las diócesis andaluzas sobre las que manifiesta su especial cariño y por esas diócesis del sur creció y evolucionó su biografiado, Juan de Ávila. Juan Rubio es director de la conocida revista española de información religiosa Vida Nueva, que es toda una institución. Y aunque debe ser el lector quien juzgue el trabajo de Juan Rubio Fernández, yo quiero decir que el trabajo está muy bien hecho, que, en efecto, como decía más arriba, es una biografía minuciosa y muy bien escrita y que ha de tener, a mi juicio, una buena resonancia entre los lectores de todo tipo, no sólo entre los sacerdotes. San Juan de Ávila no es especialmente conocido por el gran público que lee libros religiosos y de espiritualidad. Por otro lado, su vida fue apasionante e inserta en una época notable de la historia de España y ello añade interés al libro que reseñamos hoy.
Ángel Gómez Escorial
Betania.es
Nº 664 (11 de julio de 2010)
Sábado, 2 de junio
Editorial San Pablo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató| Junio 2012 | ||||||
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