Editorial San Pablo

La relación de la verdadera divinidad de Cristo con la verdadera humanidad

21.02.10 | 10:10. Archivado en Libros
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

(Ricardo de Luis Carballada, en Estudios Trinitarios). La buena teología tiene como tarea ofrecer respuestas a problemas que surgen; abrir debates y llamar a pensar de nuevo las cosas. La singular humanidad de Jesucristo, del jesuita y profesor de cristología de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Comillas, tiene las características del buen pensamiento teológico.
Gabino Uribarri, reconociendo la aportación de las cristologías en las dé¬cadas de los años 70 y 80, señala también sus límites. Comprometidas en resaltar la auténtica y plena humanidad de Cristo, no supieron subrayar en la misma medida su condición divina. Esta última constituye la singularidad de la humanidad de Cristo, que hace que, siendo igual a la nuestra, contenga la diferencia en la que se asienta su condición salvadora. El autor nos dice que si en las décadas anteriores el tema de la cristología era el de su real humanidad, en el momento presente lo es su singular humanidad.
El tema de esta obra, que se resume en lo expuesto en el párrafo anterior, se desarrolla en una serie de trabajos heterogéneos y recogidos en este volumen. Así se combinan estudios cristológicos con comentarios a documentos eclesiales y con análisis críticos a las propuestas con más impacto en el diálogo interreligioso en los últimos años (Knitter, Hick, Dupuis). Todos estos trabajos tienen en común la cuestión de la singularidad de Cristo.
En una introducción extensa, que se despliega en más de veinte páginas, el autor presenta el proyecto de su obra. En ella queda claro que el contenido de este libro ha ido creciendo al ritmo de la labor docente e investigadora de su autor.
Tras la introducción, el autor presenta en un primer capítulo un diagnóstico sobre la situación actual de la cristología. Para ello dirige la mirada hacia la celebración eucarística, para entresacar en el modo de celebrarla en la actualidad los rasgos y elementos de la comprensión cristológica. Compartiendo de modo general el análisis del autor, hay que preguntar si no ha enfatizado los rasgos y si el análisis presentado se corresponde de verdad con el cristiano medio. El mismo se pregunta hasta que punto se puede generalizar su análisis que, sin embargo, puede valer como diagnóstico de un ambiente difuso.
En buena lógica, y tras el análisis de la imagen dominante de Jesús en la vida cristiana, Gabino Uribarri analiza las líneas preponderantes de la cristología posconciliar. Se resumen en el diálogo con la ciencia histórica y en resaltar su auténtica humanidad. Pero la cuestión soteriológica nos lleva precisamente a la cuestión de la divinidad de Jesús, y cómo esa divinidad se articula en su humanidad. En buena lógica, solamente si Jesucristo es el Hijo de Dios puede ser el salvador de la humanidad, y por consiguiente el interés soteriológico nos lleva a plantear la cuestión de la divinidad.
El tema de la divinidad de Jesús conduce siempre, a quien quiera analizarlo a fondo, al Concilio de Calcedonia. Fue precisamente la celebración de su 1.500 aniversario la que se encuentra en la base del debate cristológico de las últimas décadas. Por eso Gabino Uribarri dedica el estudio más técnico y más profundo de esta obra al análisis de este Concilio. Tiene razón el autor al recordar que el objetivo de este Concilio era presentar las dos naturalezas de Cristo y no sólo la naturaleza humana. Y también que el problema cristológico pendiente es el de ofrecer un modo de entender la relación de ambas naturalezas, lo que exige un desarrollo de la antropología cristiana.
Tras el análisis de los documentos eclesiales relacionados con el tema Biblia y Cristología (1984) de la Pontificia Comisión Bíblica; Hacer cristologia en tiempos de investigaciones bíblicas e históricas (1979-1985) de la Comisión Teológica Internacional; El misterio del Hijo de Dios (1972) de la Congregación para la Doctrina de la fe; y también El cristianismo y las religiones (1996) de la Comisión Teológica Internacional y la declaración Dominus Iesus (2000) de la Congregación para la doctrina de la fe). Y de las própuestas de diálogo interreligioso el autor llega un capítulo conclusivo.
En este último capítulo, sin renunciar a la condición humana de Jesús se indica algunos rasgos irrenunciables de esa humanidad, que es singular, animada por el Espíritu y salvadora.
En definitiva nos encontramos ante una obra que no se contenta con repetir lo que ya es adquisición en la cristología de las últimas décadas, sino que trata de avanzar dando un paso adelante. Sin duda la cuestión de la relación de la verdadera divinidad de Cristo con la verdadera humanidad es la cuestión cristológica central en el momento presente.

Ricardo de Luis Carballada
Estudios Trinitarios 43/3 (2009) 611-612.


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Sábado, 2 de junio

    BUSCAR

    Editado por

    • Editorial San Pablo Editorial San Pablo

    Los mejores videos

    Síguenos

    Hemeroteca

    Junio 2012
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
        123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    252627282930 

    Sindicación