(J. P., en Estudios Trinitarios). Sabemos que no es fácil ser cristiano, cristiano de verdad, en la actual sociedad española laica y plural –«por “cristiano” entiendo mujer u hombre que trata de recrear en su propia vida el espíritu de Jesucristo dentro de una comunidad que se llama Iglesia», dice el autor–, en la que, por añadidura, grupos y fuerzas laicistas de vario pelaje combaten contra la Iglesia. El dominico Jesús Espeja, que fue durante varios decenios profesor de la Facultad Teológica «San Esteban» de Salamanca, trata de responder a la pregunta esencial que inquieta a muchos creyentes: ¿Ser todavía cristianos? Pregunta que se desdobla en estas otras: «La confesión cristiana, ¿debe o no debe tener una relevancia pública? En caso positivo, ¿cómo debe ser esa presencia pública? Finalmente, ¿cuál es el precio para logar esa nueva presencia?». Cuatro secciones comprende el libro. En la primera, bajo el epígrafe «salida del nacionalcatolicismo», deja constancia de que ya hace tres décadas abandonamos de forma irreversible la situación de nacionalcatolicismo (de cristiandad, enterrada por el Vaticano II) para emprender la senda de la modernidad. En la segunda, intitulada «treinta años después», se analiza la situación presente, afectada por una nueva cultura –en buena medida, enferma– y por unas pautas eclesiásticas (del Papa y de los obispos) relativas a una presencia nueva de los cristianos en la sociedad. En este apartado, el autor argumenta a favor de la «legitimidad de una presencia pública» de los cristianos (de la Iglesia), un derecho reconocido a nivel mundial (por la Declaración universal de los derechos humanos) y a nivel nacional español (por la Constitución vigente) aunque siga siendo debatido (el autor evoca en particular el debate mantenido por J. A. Marina y A. Torres Queiruga). Las dos secciones restantes, las más extensas, se centran en las exigencias de fondo de una presencia cristiana madura y comprometida en línea evangélica, sin imposiciones ni poder, con respeto y tolerancia hacia otras opciones religiosas incluido el ateísmo. Un presencia con talante profético (3a) y una fe madura (4a) –cristocéntrica, radicada en el amor de Dios, agente de fraternidad–, siempre pronta a «dar razón de la esperanza». He aquí un buen libro para repensar la presencia y la misión de los cristianos en la España actual y ayudarnos a vivir de forma madura y responsable nuestra fe.
J. P.
Estudios Trinitarios 43/3 (2009) 632.
Sábado, 2 de junio
Editorial San Pablo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató| Junio 2012 | ||||||
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