ENTREVISTA A SILVIA CORELLA, AUTORA DE EL CHICO DE LA VENTANA
(Laura Bolea Fernández, en Revista Cultural 2227). Sevilla 1960. Madre de dos hijos y licenciada en Filología inglesa, actualmente se encuentra en una etapa de cambio, se dedica a la docencia y a la actividad empresarial. Después de hacernos reír con su cuento ganador sobre el nihilismo pubicad en el número cero de nuestra revista, hacemos una entrevista a fondo a esta amante de Navacerrada, ganadora del I Premio La Brújula de Narrativa Infantil-Juvenil de Valores por su libro El chico de la ventana, otorgado por la editorial San Pablo.
En 2006 decide escribir su primera novela. Todo surge espontáneo, por el gusto de enseñar y sobre todo por la necesidad de educar a nuestros jóvenes. Porque todos sabemos de la importancia de la educación, teniendo en cuenta los tiempos que corren. Como dijo el maestro de la filosofía, Kant, en una ocasión: «Tan sólo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él».
Nuestra escritora decide adentrarse en el mundo literario no por obligación sino por gusto, quizá sea esto lo que da mayor frescura a sus relatos: «No pienso en la posibilidad de vivir de la literatura, pues eso lleva consigo muchas servidumbres. Eso es lo bueno, no tener la necesidad de escribir pensando siempre en lo que se vende o en lo que les gusta publicar a los editores». Es muy probable que Silvia consiga vivir algún día de ello, calidad no le falta, pero afirma: «Si vives de otra cosa, tienes más libertad para escribir lo que realmente deseas».
La improvisación, el desorden... son conceptos que no entran en la mente de la autora a la hora de plantear un relato: «Cuando inicio una novela tengo muy claro cuál será el tema, el argumento y los personajes. Nunca empiezo a escribir sin haber hecho un esquema previo. En cuanto a los personajes, ya desde el principio conozco el destino que van a correr. Otra cosa es que en un momento determinado decida dar un giro a la historia y alguno de ellos se libre de su destino». Aunque a todo sistema bien engranado es posible que a mitad de camino sea necesario incorporarle una pieza más para que todo funcione a la perfección. Por lo que puede ocurrir que a mitad de novela necesite incorporar un personaje nuevo. Personajes con los que en muchos casos la autora se siente identificada: «A veces tengo que hacer un esfuerzo para conseguir que, ante un acontecimiento determinado, reaccionen de una manera distinta a como yo lo haría».
Sábado, 2 de junio
Editorial San Pablo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató