(Miguel Ángel Escribano, en Iglesia hoy. Franciscanos). Presentar una biografía de un hombre como es el Cardenal Carlo Maria Martini, siempre es una temeridad, pues es difícil desarrollar por completo una vida tan intensa. Por ello es mejor centrarse en el magisterio, que sin quedar exento del mismo peligro, sin embargo nos acerca al pensamiento de un hombre de Iglesia que desde su labor en el Arzobispado de Milán le ha permitido contemplar y conpartir a la realidad eclesial.
Para presentarnos su magisterio, Damiano Modena parte de las fuentes que alimentan la teología del Cardenal, partiendo de la Biblia, los Santos Padres, y la teología. En segundo lugar, el contenido trinitario de su obra en la que se observa la íntima relación de las personas, como si de una familia se tratase. El magisterio del Cardenal está imbuido de su experiencia familiar, tanto en sus orígenes cristianos, como desde su misión de pastor que acoge a sus fieles y les anima a vivir la relación con el Dios Trinitario como si se tratase de una familia que se ama, y en la que cada uno tiene un papel determinado que cumplir.
Esa familiaridad se ha de reflejar en la vida eclesial donde la universalidad, los carismas y ministerios y el ecumenismo sean reflejo de la familia que vive unida, con una misión concreta y un servicio de acogida de los diferentes a nosotros. Para ello es importante que se dé una antropología que comprenda y sitúe al hombre en el encuentro consigo mismo y con Dios. Hombre que debe madurar en la responsabilidad y el compromiso del perdón desde el reconocimiento de nuestra finitud, que nos conduce a asumir que no somos el fin de todo, que hay una vida en plenitud más allá que nos debe llevar a vivir el ya pero todavía no.
No cabe duda de que el Magisterio del Cardenal es mucho más amplio que la reducción a la familia, pero sin embargo es una parte importante del mismo, no olvida monseñor que la familia es el lugar teológico del encuentro con la misericordia de Dios Padre. En definitiva, una obra rica, que nos acerca a un hombre que ama a Dios y lo hace desde la Iglesia.
"Martini, un hombre que ama a Dios desde la Iglesia".
¿Y fuera de la Iglesia?
¿Y a los hombres tambien les ama? ¿Desde de la Iglesia?
Me quedo con las ganas de saberlo.
El mismo Papa que escribió la Fides et Ratio escribió la Sollicitudo rei socialis o la Mulieris dignitatem. El mismo Papa que elogió la profunda y sincera pertenencia a la Iglesia de monseñor Óscar Romero diciendo «Romero es nuestro» apreció también esa misma profunda y sincera pertenencia a la Iglesia de monseñor Carlo Maria Martini. Si no hubiera sido así, a este último lo hubiera removido de su sede, y del primero, con haber mantenido la boca cerrada, le habría bastado. Pero hay quienes, desde fuera, desde dentro, desde su propio margen y cortedad de miras, se permiten criticar, censurar y atacar al Santo Padre y a sus colaboradores guías y pastores de la Iglesia. Pues pese a quien pese, Martini, como Romero, es nuestro, y nuestro significa «de la Iglesia de Cristo».
José de María: Le recomienda que lea el libro para que se dé cuenta de que el cardenal Martini no es sólo un profeta, sino también un obispo de la Iglesia católica, que fue pastor de la diócesis más grande del mundo. Que fue elegido para esa sede nada menos que por Juan Pablo II, paladín de la ortodoxia, que es Cardenal y que el actual Papa lo estima y admira. Sólo desde postura integristas, tan abundantes en la Iglesia de hoy, se pueden hacer afirmaciones como la suya.
Damiano Modena creo que se refiere a otro Martini, bendito Dios que asi fuera, el actual emerito de Milan no propaga las enseñanzas de Jesus, ni del Magisterio que el dejo y menos los documentos de los Santos Padres, en sus ultimos libros y comentarios es la doctrina Martini la que predomina, muy lejos de Jesus eterno sacerdote.
Viernes, 27 de noviembre
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