(Domingo García Guillén, en Facies Domini). Las ciencias sociales han cobrado gran importancia en el estudio de la antigüedad en los últimos decenios. En el ámbito teológico son notables las aportaciones que la sociología y la antropología cultural han ofrecido al estudio del texto bíblico; de ellos se hacía eco la Pontificia Comisión Bíblica en su documento de 1993 (La interpretación de la Biblia en la Iglesia).
El autor cuyo libro presentamos, Desterradas hijas de Eva, se sirve de estas ciencias para analizar el cristianismo primitivo. Fernando Rivas, profesor de Patrología e Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad de Comillas une, a su formación teológica y bíblica, una licenciatura en filología clásica. Se trata, por tanto, de un autor preparado para acercarse a la antigüedad cristiana por caminos muy diversos y complementarios. Como ya hiciera en su excelente tesis doctoral (Defensor Pauperum. Los pobres en Basilio de Cesarea, BAC 657, Madrid 2005), Rivas aplica a la era patrística los métodos que Rafael Aguirre, su director de tesis, aplica a la Escritura. En honor a la verdad, es justo reconocer que el acercamiento socioeconómico a la era patrística no es completamente nuevo en nuestro país: el profesor Ramón Teja y sus alumnos lo llevan practicando desde los años setenta; y con reconocimiento científico a nivel mundial, cabe añadir.
Sábado, 2 de junio
Editorial San Pablo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató