(SP). María encarna al máximo la vocación que Jesucristo nos encomendó a cada uno de nosotros y a sus discípulos. Ella es modelo de una fe inquebrantable y de una entrega confiada. Ama con todo su ser y su amor la hace capaz de aceptarlo todo, cualquier cosa, incluso compartir la cruz con su Hijo. Mientras caminamos junto a María hacia el Calvario, mientras conversamos íntimamente con ella a lo largo de la Vía Dolorosa, aprendemos a abrir más plenamente nuestros corazones a Cristo. María, madre suya y madre nuestra, nos enseña cómo cargar con nuestra propia cruz y seguir a Jesús en un espíritu de amor sin límite y de esperanza eterna.
Las estaciones que Irma Pfeifer nos ofrece en este Vía Crucis de María son únicas porque conversa con María, preguntándose, de madre a madre, cómo fue para Ella caminar con su Hijo sufriente. Escritas durante un retiro en Schönstatt, las estaciones se completan con poéticos versos de la Hermana mariana Daniela Raab, inspirados por el familiar himno de Cuaresma Stabat Mater, y con las ilustraciones de Charlie Craig, en una cuidada edición a dos tintas.
Sin duda, una buena propuesta de oración para la Cuaresma.
Sábado, 2 de junio
Editorial San Pablo
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató