(SP). «Intuyo que mi contribución al futuro de la Iglesia no pasa a través de ideas o iniciativas, sino que tiene que ver, antes bien, con la oración de intercesión, que se une como pequeña gota al océano de intercesión de la Iglesia».
Así se expresa el cardenal Carlo Maria Martini, arzobispo emérito de Milán, en el prólogo a la obra sobre su magisterio que acaba de publicar Damiano Modena y que se titula, precisamente, Carlo Maria Martini. Magisterio teológico, pastoral y espiritual. En ella, el autor se pregunta por la corriente de la teología que inspira la enseñanza espiritual y pastoral del cardenal Martini, el método teológico que subyace en su empeño, o la imagen de Dios, del hombre y de la Iglesia que se derivan del mismo.
La obra encuadra a Martini dentro del marco biográfico-teológico e identifica en la espiritualidad ignaciana («Los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola siempre han sido mi principal fuente de inspiración después de la Escritura, siempre han sido faro y guía para todo mi camino», dice el arzobispo emérito de Milán), en la enseñanza de la teología fundamental y de la crítica textual las experiencias que cimientan su personalidad como Pastor, indaga en las fuentes de su magisterio episcopal (bíblicas, patrísticas, espirituales y teológicas) y analiza los elementos teológicos de su enseñanza en torno a cuatro centros nucleares: Dios Trinidad, la Iglesia, la antropología y la doctrina escatológica.
«Me asombra –reconoce en el prólogo el autor de Coloquios nocturnos en Jerusalén– que me sea atribuida una síntesis teológica, aunque ello no deja de agradarme, pues intuyo que la misma corresponde a la palabra de Dios, al Magisterio y a la gran Tradición de la Iglesia, y, por tanto, no es harina de mi propio costal». «Sé bien –añade Martini– que debo casi todo a los demás. Ante todo, a la palabra de Dios, en la que siempre he buscado inspiración (...). Estoy en deuda, además, con un buen número de autores y maestros (...). Debo mucho a numerosas personas, y me agrada confesar esta comunión de fe y de pensamiento con muchas personas de la Iglesia y fuera de ella».
En palabras de Bruno Forte, esta obra sobre Carlo Maria Martini es «una contribución preciosa, de la que no se podrá prescindir en futuras y necesarias investigaciones (...), a fin de mantener viva y presente la gran luz de fe e inteligencia que Dios ha concedido a la Iglesia y a la cultura de nuestra época en la persona del biblista y pastor Martini».
(SP). La imitación de Cristo de Tomás de Kempis, estructurada en cuatro grandes tratados o «libros», se dirigía a los monjes de principios del siglo XV para alentarlos en su crecimiento personal y vida monacal, y ha sido desde entonces una obra clásica de la espiritualidad cristiana.
Nos llega ahora un CD, Imitación de Cristo. Meditaciones de Tomás de Kempis, adaptación del tratado tercero de esta gran obra. La banda sonora ha sido creada especialmente para acompañar la oración con estos textos llenos de densidad y profundo significado. La «consolación interior» que presenta esta producción musical se desarrolla en forma de diálogo entre Jesucristo y el alma, el Maestro y el Discípulo.
El autor de la música y adaptador de la obra, Ángel C. Marco, acerca este clásico de la espiritualidad medieval a nuestros días a través de una excelente adaptación del texto original, una exquisita selección de textos bíblicos (especialmente salmos) y una adecuada locución.
(SP). «“El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, no es presumido ni orgulloso; no es grosero ni egoísta, no se irrita, no toma en cuenta el mal; el amor no se alegra de la injusticia; se alegra de la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera” (1Corintios 13,4-7). ¡Señor, qué lejos estoy de esta meta!». Esta es una de las más de cien oraciones que Paul Hilsdale, especialista en san Pablo, ha elaborado partiendo de las cartas del Apóstol. En el Señor Jesús. Orar con san Pablo ordena de manera sistemática las oraciones siguiendo el orden de las cartas y las clasifica, además, según varios índices que facilitan su búsqueda por los temas de las oraciones, los momentos más indicados o los destinatarios y usos más convenientes para cada una. Se trasluce así la estrecha y profunda unidad del mensaje del Apóstol con la oración.
(SP). María encarna al máximo la vocación que Jesucristo nos encomendó a cada uno de nosotros y a sus discípulos. Ella es modelo de una fe inquebrantable y de una entrega confiada. Ama con todo su ser y su amor la hace capaz de aceptarlo todo, cualquier cosa, incluso compartir la cruz con su Hijo. Mientras caminamos junto a María hacia el Calvario, mientras conversamos íntimamente con ella a lo largo de la Vía Dolorosa, aprendemos a abrir más plenamente nuestros corazones a Cristo. María, madre suya y madre nuestra, nos enseña cómo cargar con nuestra propia cruz y seguir a Jesús en un espíritu de amor sin límite y de esperanza eterna.
Las estaciones que Irma Pfeifer nos ofrece en este Vía Crucis de María son únicas porque conversa con María, preguntándose, de madre a madre, cómo fue para Ella caminar con su Hijo sufriente. Escritas durante un retiro en Schönstatt, las estaciones se completan con poéticos versos de la Hermana mariana Daniela Raab, inspirados por el familiar himno de Cuaresma Stabat Mater, y con las ilustraciones de Charlie Craig, en una cuidada edición a dos tintas.
Sin duda, una buena propuesta de oración para la Cuaresma.
(SP). El gobierno, también en las comunidades religiosas, es una de las tareas más vulnerables a la lógica mundana. Michelina Tenace, en su libro El servicio de los superiores. Custodios de la sabiduría quisiera razonar según una lógica diferente: en el seno de la realidad sapiencial, gobernar significa pensar con la Sabiduría, es decir, participar de la visión que Dios tuvo cuando creó el mundo y nos llamó a cada uno de nosotros a la existencia. La visión de Dios coincide con la vocación de cada uno, se condensa en Cristo y vive en la Iglesia. Desde esta perspectiva, gobernar quiere decir servir a la salvación, obrar de modo que esta pueda realizarse y alcanzar a las personas que le son confiadas. La rica tradición de la Iglesia indica varias fisonomías posibles para esta figura, debido a la complejidad de los carismas. Hoy, la teología trinitaria nos ayuda a comprender mejor su fundamento cristológico y pneumatológico y a sacar de ella mayor fruto.
Michelina Tenace es miembro permanente del Centro Aletti y profesora en la Universidad Gregoriana. Tras una formación literaria, filosófica y teológica, se ha dedicado a los temas y a los autores del Oriente cristiano, sobre los que ha publicado en su país varias obras.
(Jesús Ortiz López, en Palabra). Mons. Gianfranco Ravasi ofrece en Los rostros de la Biblia una galería de retratos de la Biblia, personas más o menos conocidas, pero todas interesantes como instrumentos libres en las manos de Dios. Desfilan por estas páginas unos doscientos actores: santos, patriarcas y profetas, sabios y pecadores, héroes y apóstoles. Forman una serie heterogénea de rostros bíblicos, no en orden histórico sino por su aparición en la liturgia de la Palabra a lo largo de los ciclos A, B y C. El subtítulo dice que son comentarios a las lecturas dominicales, incluyendo fiestas y solemnidades.
Este libro se transforma en una especie de historia sagrada contemplada desde los actores humanos que sirven a Dios. No todos son santos, pues los hay crueles, criminales, idólatras y renegados, aunque lógicamente predominan los hombres y mujeres de fe que buscaron hacer la voluntad de Dios, vidas ejemplares que enseñan a amar y a rectificar, a convertirse, en una palabra.
El autor está familiarizado con la exégesis bíblica y hace oportunas precisiones terminológicas, históricas o artísticas que muestran también al prefecto del Pontificio Consejo para la Cultura. Advierte que la mayor parte de estos retratos fueron publicados en medios católicos, siguiendo así un dilatado proceso de elaboración que los hace más valiosos. Aporta sugerencias, datos y sucesos para adentrarse en la liurgia de la Palabra de la Misa, aunque reconociendo que no se trata propiamente de homilías que puedan utilizarse sin más preparación. Naturalmente, ofrece interesantes enseñanzas, pero no hace propuestas concretas de aplicación a los fieles que participan en la Eucaristía. En suma, Mons. Ravasi ha logrado una forma interesante y atrayente de unir Biblia y lituria, utilizando un lenguaje sencillo y cordial.
Jesús López Ortiz
Revista Palabra 544 (febrero de 2009)
(José Francisco Serrano Oceja, en Alfa y Omega). En la página 93 de este interesante libro (La singular humanidad de Jesucristo), se dice: «Me parece sintomática y representativa esta afirmación: A algunos de los que hemos dedicado gran parte de nuestras vida a estudiar la figura de Jesús nos quedará siempre la duda de si era, como afirma el Concilio de Calcedonia, “vere Deus”. En cambio no ofrece dudas su humanidad, su condición de “vere homo” (M. Fraijó, Jesús y la libertad, en Jesús de Nazaret. Perspectivas. ed. PPC)». No piense el lector que esta afirmación puede referirse y atribuirse al autor de este libro, Gabino Uríbarri, sobre algo más de lo que se deriva de la afirmación dogmática del Concilio de Calcedonia. Ni mucho menos. El autor de este texto, jesuita y profesor de Teología de la Universidad de Comillas, está muy lejos de lo anterior, y por eso escribe este libro –fruto en gran media de sus cursos en la Universidad Gregoriana de Roma, en los que, además, se agradecen las sugerencias que ha hecho monseñor Luis Ladaria–.
(SP). Esta es una de las conclusiones que expone el dominico Jesús Espeja en su último libro, ¿Ser todavía cristianos? En él analiza, desde un contexto histórico, la evolución de la sociedad española y su relación con la religión, desde los años del nacionalcatolicismo hasta la situación actual, una sociedad laica, plural y democrática.
«Privados de las seguridades que nos daba una situación de cristiandad y un magisterio indiscutible de la Iglesia –señala el P. Espeja en su libro–, necesitamos un nuevo nacimiento, una personalización de la fe cristiana que nos haga sujetos cada vez más autónomos y responsables».
«Estoy convencido –afirma– de que en una sociedad democrática es posible la convivencia y el empeño por el bien común entre los creyentes religiosos y no creyentes, sin que las posiciones cerradas de unos y de otros hagan imposible un diálogo que necesitamos para seguir adelante».
(Federico Pastor-Ramos, en Vida Nueva). Con motivo del Año de San Pablo, bienvenido porque está dando a conocer algo más esta enorme figura cristiana, se publican no pocos libros sobre el Apóstol de las gentes. Y uno de ellos es este (Para mí la vida es Cristo), fruto de la colaboración del autor –sacerdote, profesor de Sagrada Escritura y actual director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón– en la revista de comunicación social y pastoral Cooperador Paulino.
Vale la pena asomarse él, porque «la fuerza de san Pablo –escribe en el Próogo Pedro I. Fraile– reside en que inicia en la fe cristiana a personas que nunca habían oído hablar de Jesús ni tenían un sustrato común ligeramente favorable al cristianismo. Va a lo esencial; no se pierde en discusiones secundarias».
Se trata de anunciar a Jesucristo utilizando las ideas y palabras del que, quizás, ha sido el mejor intérprete de la persona y del mensaje del Señor. La intención del libro es destacar la centralidad de Jesucristo, verdadera clave de lectura de cuanto Pablo ha hecho y dicho.
(M. A. Escribano, en Iglesia hoy. Franciscanos). En este mes de febrero, celebrando el 50 aniversario de la convocación del concilio Vaticano II, me atrevo a presentar una obra importante. Es un Atlas histórico de los concilios y de los sínodos que nos hace un recorrido por los diversos eventos conciliares que ha tenido la Iglesia a lo largo de su existencia. A veces pensamos que sólo se ha tenido el concilio Vaticano II y como mucho que existió un concilio Vaticano I. Pero nos olvidamos que la Iglesia ha ido creciendo gracias a la comunión de toda ella en torno a la figura del Papa.
Esta obra es realizada por Juan María Laboa, uno de los grandes historiadores eclesiásticos que tenemos en España, lo cual le da un mayor grado de fidelidad al trabajo realizado. No pretende la obra ser una descripción detallada de todos los concilios y sínodos realizados, sino mostrar que la Iglesia ha ido significando la universalidad de la misma en la comunión, desde el primer concilio de Jerusalén hasta nuestros días, sin olvidar los importantes concilios que se tuvieron en el continente americano, como el de México y Lima, y que sirvieron para encauzar la gran labor misionera llevada hasta esos momentos.
(Julián Ruiz Díaz, en El ciervo). Carlo Maria Martini posiblemente sea el cardenal más conspicuo de la Iglesia católica actual, biblista de primerísima fila y papable en el último cónclave. Con franqueza y clarividencia, se somete aquí (Coloquios nocturnos en Jerusalén) a una exhaustiva batería de preguntas de parte de otro jesuita, el austríaco Georg Sporschill, que viene de la pastoral de vanguardia con niños y jóvenes desarraigados. Las preguntas se refieren a asuntos candentes en los que la Iglesia mantiene posturas supuestamente tradicionales que chocan con conductas más o menos en boga en la sociedad moderna. Se trata de doctrinas que representan un cristianismo cada día más desprestigiado, menos atractivo, incluso extravagante para una inmensa mayoría de la población. Según el cardenal, en dichas doctrinas caben matices y, en algunos casos, son doctrinas teóricamente revisables. El libro recupera un viejo modo (Platón, Galileo, Hume) de enseñar y transmitir el propio pensamiento dialogando.
Si el jesuita que pregunta no se muerde la lengua, el que responde tampoco, ni recurre a los consabidos tópicos. Es evidente que el cardenal, que a sus 80 años vive retirado en el Instituto Bíblico de Jerusalén, se encuentra a gusto en el coloquio montado ad hoc, haciéndonos recordar el que ya mantuvo con Umberto Eco y del que salió el bello librito ¿En qué creen los que no creen? (1999). Una vez más practica la convicción de que es bueno dejarse cuestionar y también dejarse enseñar por lo que piensan y viven los no creyentes, sobre todo cuando éstos son bautizados que han dejado la fe cristiana.
(Ecclesia). El obispo italiano Vincenzo Paglia en El amor cristiano toma como punto de partida la encíclica Deus caritas est de Benedicto XVI y propone sintéticamente las líneas de la historia de ese amor: desde que Dios decide liberar a su pueblo de la esclavitud y luego se encarna en su Hijo Jesucristo y decide continuar en la historia seduciendo a sus seguidores que practican la caridad cristiana. Aunque puedan parecer algo desordenados los temas que se abordan en estas páginas, constituyen un conjunto de intuiciones interesantes tanto desde el aspecto histórico como desde el terreno estrictamente teológico-espiritual.
Revista Ecclesia 3.450 (24 de enero de 2009) 14.

(SP). Con motivo del Año Paulino, la Editorial San Pablo quiere conmemorar el bimilenario del nacimiento del apóstol Pablo con la presentación de tres libros y una conferencia. El miércoles 18 se presenta en la Univesidad Abat Oliva el libro Adopción. Al encuentro de la vida, de la conocida periodista y presentadora María Ángeles Fernández. Al acto asistirán, junto a la autora y al director editorial de San Pablo, Lázaro García, el Delegado del Gobierno en Cataluña. Sr. Joan Rangel, y el Sr. Daniel Arasa, presidente del G.E.C. de la Familia. Al día siguiente, el jueves 19, esta vez en el Seminario Conciliar de Barcelona, se presentan los libros Vivir Nazaret, de José Luis Vázquez Borau, y Para mí la vida es Cristo, de Pedro Ignacio Fraile, quien pronunciará una conferencia sobre el Apóstol Pablo. En la mesa estará presente el subdirector editorial, Pedro Miguel García.
(Marta Sánchez en Sal Terrae). Luis María Armendáriz escribe en su libro Hablar con Dios: en la intimidad, en la naturaleza y en la historia sobre la oración. El autor nos invita a rezar los Salmos 63 y 149 y el Cántico de Daniel (Dan 3,51-90).
Los motivos por los que ha escogido profundizar en estos textos de la Sagrada Escritura son varios. En primer lugar, recoge la invitación de la Dei Verbum. Orar es hablar con Dios en un lenguaje comprensible, es hablar «como si Dios existiese» y es hablar con Él, no de Él. El segundo motivo es que estos cánticos pertenecen al Antiguo Testamento y pudieron ser rezados por Jesús. Y, finalmente, se recitan en las Horas del Breviario en los Laudes todos los días festivos.
La estructura del libro es tripartita, como se indica en el subtítulo: Hablar con Dios en la intimidad (Salmo 63), en la naturaleza (Dan 3, 57-90) y en la historia (Salmo 149). La obra finaliza con un apéndice sobre la doxología: «Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo», con la que concluimos el rezo de los Salmos.
(Antonio Izquierdo en Ecclesia). Libros sobre la oración en las librerías abundan sobremanera. ¿Qué necesidad de otro libro más? ¿No es ocasión para que digamos: «más de lo mismo»? Y, sin embargo, nunca es más de lo mismo. Cada libro es diverso, porque la experiencia espiritual orante de quien lo escribe es diversa. Cada libro es diverso porque cada autor es diverso y, al menos los libros sobre la oración, plasman en cierto modo el alma orante del que escribe. Si a esto añadimos que el autor es un obispo, un pastor de una Iglesia particular, percibimos en el libro el hálito espiritual del pastor que quiere dar a sus ovejas alimento fresco y abundante. Esto es, a mi parecer, lo que Mons. Elías Yanes, arzobispo emérito de Zaragoza (España), ha intentado hacer con estas bellas páginas que han salido de su pluma de pastor atento a las necesidades espirituales de su grey, de maestro solícito que desea enseñar a su pueblo el arte de orar, verdadera alma de la vida cristiana y del progreso espiritual. En el fondo, lo que el autor busca es lograr Hombres y mujeres de oración.
INTERVENCIÓN DE PEDRO I. FRAILE EN LA PRESENTACIÓN DE SU OBRA SOBRE SAN PABLO

(SP). Se presentó en Zaragoza el libro Para mí la vida es Cristo en el contexto de las jornadas de teología del C.R.E.T.A. (Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón). En la mesa participaron, junto al autor, el Vicario General de la archidiócesis, D. Julián Ruiz, así como el Director Editorial de SAN PABLO, D. Lázaro García. Además se contó con la presencia del arzobispo emérito de Zaragoza, mons. D. Elías Yanes, y del obispo de Barbastro, mons. D. Alfonso Milián. El autor, Pedro Ignacio Fraile Yécora, es el actual director del centro teológico y ofrece esta obra, una lectura de san Pablo hoy individualmente y en grupo, pensando precisamente en el Año Paulino. En su intervención habló de que «las grandes ideologías no gozan de buena salud en nuestra cultura; si el cristianismo se convierte en una ideología, estaría abocado al fracaso. La misión nunca puede ser una propagación ideológica, sino la proclamación de un acontecimiento. San Pablo no pertenece a la historia de la filosofía, sino a la historia del cristianismo, a la teología bíblica y a la espiritualidad, a la liturgia confesante y al pueblo de Dios que sigue leyendo con sabor nuevo sus escritos».
(Maite López, en Vida Nueva). Palabras de vida es el último trabajo de Al-Haraca, un grupo con solera que surgió en 1986 de un proyecto de la Institución Teresiana y que se mantiene en la brecha para hacer dialogar vida, palabra y música. Al-Haraca es una palabra árabe que significa «movimiento» y también «expresión de un sentimiento». El disco contiene trece temas con los que el grupo se propone «demostrar, una vez más, que la canción es un hecho vivo con capacidad de humanizar las realidades cotidianas, de restaurar desarmonías, de hacer habitable la casa que no lo era…».
(Ecclesia). Experto en espiritualidad ignaciana y acompañamiento espiritual, el jesuita Luis María García Domínguez publica Discernir la llamada. La valoración vocacional (Ed. San Pablo-Universidad Pontificia Comillas), una obra de ayuda necesaria para cuantos han de colaborar en el discernimiento espiritual y vocacional de todo cristiano, sacerdote o religioso. Los criterios que han de ser tenidos en cuenta, las aportaciones de la psicología y la metodología –con ejemplos detallados– para llevar a cabo el seguimiento y evaluación final dan cuerpo a este interesante libro.
Revista Ecclesia 3452 (7 de febrero de 2009)
(SP). Las dimensiones emocional y espiritual de las personas son escasamente consideradas en los planes de cuidados de Enfermería, que se centran más en la atención de las necesidades físicas. Sin embargo, estas necesidades cobran especial relevancia en los enfermos terminales. Ayudar a una persona en situación de terminalidad a enfrentar la muerte o a vivir esa parte de su vida con dignidad, cuidarla, acompañarla, «saber estar con ella» es quizá uno de los mayores retos para las enfermeras.
Con una metodología basada en la entrevista en profundidad, Esperanza Cachón, enfermera con amplia experiencia en la atención sanitaria y en la docencia de la Enfermería, recoge y analiza en Aspectos emocionales y espirituales en la terminalidad las opiniones de distintas enfermeras sobre las necesidades emocionales y espirituales de los pacientes terminales y sobre las dificultades y los sentimientos que ellas experimentan en su cuidado, así como el impacto de esta experiencia en su vida.
ENTREVISTA CON EL AUTOR DE PALABRA DE DIOS PARA LOS DOMINGOS Y FIESTAS

(SP). Con motivo de la publicación de su libro Palabra de Dios para los domingos y fiestas, el sacerdote David Amado, de la archidiócesis de Barcelona, ha sido entrevistado para la agencia de noticias zenit (zenit.org).
En el transcurso de la entrevista, David Amado, profesor del Instituto de Teología Espiritual y director de la revista sonora Aura para invidentes, presenta su libro, que se basa en la lectura de la palabra de Dios que la Iglesia ofrece cada domingo, como estímulo e invitación para la reflexión, la oración y la puesta en práctica del Evangelio. Escritos inicialmente para la revista Magnificat, sus comentarios están inspirados en los escritos de los santos Padres, en su modo de leer la Biblia. «También me parece –dice– que estoy influido por la lectura que, de algunos pasajes bíblicos, ha hecho Juan Pablo II. Pero, continuamente descubro, no sólo en autores espirituales, sino también en clásicos de la literatura o en estudios exegéticos interpretaciones muy sugerentes».
(SP). En las primeras oraciones del cristiano: Padrenuestro, Avemaría y Gloria, se contienen las verdades primordiales de nuestro Credo. Rezadas con atención, confianza y perseverancia nos muestran el verdadero rostro de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y su proyecto salvífico, para el que contó con la cooperación de una excepcional creyente, ejemplo de todos los creyentes: la Santísima Virgen María. Su ejemplo e intercesión suscitarán exigencias de espiritualidad y una renovada necesidad de orar. Estas tres oraciones, breves en palabras pero riquísimas en contenido, alumbrarán nuestro entendimiento y fortalecerán nuestra voluntad. Mirarnos a su luz es como hacer un chequeo a nuestra vitalidad cristiana.
Francisco Fuentenebro, canónigo, documentalista, doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid, licenciado en Filosofía y en Teología por la Universidad Pontificia Comillas, y en Historia de la Iglesia por la Universidad Gregoriana de Roma, nos ofrece en su obra Orar. Saborear el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria una exquisita meditación sobre estas tres oraciones básicas para la vida del cristiano.
EN LA JORNADA DE LA VIDA CONSAGRADA
(SP). «Cada día son más los consagrados que navegan en Internet y también aumenta el número de páginas web a su cargo. Ante estas tendencias, reflejo de la expansión de Internet en la sociedad y en la vida global, pero también expresión de una vida consagrada que utiliza los medios modernos para anunciar el evangelio, no podemos limitarnos a dejar constancia sin más. Conviene, por el contrario, abordar el riesgo de una lectura en profundidad del fenómeno y de una interpretación crítica.
Internet no es un medio tradicional de comunicación social, es algo más. Mucho más: es un ambiente cultural. En esta realidad cibernética, además de recibir, se puede también enviar comunicación; se puede consumir y, además, producir cultura. De todo tipo. Para todos los gustos. El navegante, por consiguiente, puede ser, al mismo tiempo, remitente y destinatario, consumidor y productor de cultura.
Jueves, 16 de febrero
Editorial San Pablo
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Margallo
Jesús Mauleón
Javier Madrazo Lavín