Franciscanos seglares hoy (OFS Palma de Mallorca)

Santa Clara de Asís: 800 Años de Luz.

10.08.11 | 19:02. Archivado en Santa Clara de Asís, Mística

El padre Francisco la exhorta al desprecio del mundo; demostrándole con vivas expresiones la vanidad de la esperanza y el engaño de los atractivos del siglo, destila en su oído la dulzura de su desposorio con Cristo, persuadiéndola a reservar la joya de la pureza virginal para aquel bienaventurado Esposo a quien el amor hizo hombre. ¿A qué detenernos en tantos pormenores? A instancias del santísimo padre, que actuaba hábilmente como fidelísimo mensajero, no retardó su consentimiento la doncella. Se le abre entonces la visión de los goces celestes, en cuya comparación el mundo entero se le vuelve despreciable, cuyo deseo la hace derretirse de anhelos, por cuyo amor ansía las bodas supremas. Y así, encendida en el fuego celeste, tan soberanamente despreció la vanagloria terrena, que jamás nada de los halagos mundanos se pegó a su corazón. Aborreciendo igualmente las seducciones de la carne, decidió ya desde ahora no conocer lecho de pecado (Sab 3,13), deseando hacer de su cuerpo un templo consagrado a Dios y esforzándose por hacerse merecedora de las bodas con el gran Rey. En consecuencia, se sometió totalmente a los consejos de Francisco, tomándolo por su guía, después de Dios, para el camino. Desde entonces queda pendiente su alma de sus enseñanzas y recoge con cálido pecho cuanto le predica del buen Jesús. Soporta con molestia la pompa y ornato secular, y desprecia como basura todo lo que aplaude el mundo, a fin de poder ganar a Cristo (cf. Flp 3,8).

Muy pronto, para que el polvo mundano no empañe en adelante el espejo de aquella alma intacta ni el contagio de la vida secular fermente su juventud ázima, el piadoso padre se apresura a sacar a Clara del siglo tenebroso. Se acercaba el día solemne de Ramos cuando la doncella, fervoroso el corazón, fue a ver al varón de Dios, inquiriendo el qué y el cómo de su conversión. Ordénale el padre Francisco que el día de la fiesta, compuesta y engalanada, se acerque a recibir la palma mezclada con la gente y que, a la noche, saliendo de la ciudad, convierta el mundano gozo en el luto de la Pasión del Señor. Llegó el Domingo de Ramos. La joven, vestida con sus mejores galas, espléndida de belleza entre el grupo de las damas, entró en la iglesia con todos. Al acudir los demás a recibir los ramos, Clara, con humildad y rubor, se quedó quieta en su puesto. Entonces, el obispo se llegó a ella y puso la palma en sus manos. A la noche, disponiéndose a cumplir las instrucciones del santo, emprende la ansiada fuga con discreta compañía. Y como no le pareció bien salir por la puerta de costumbre, franqueó con sus propias manos, con una fuerza que a ella misma le pareció extraordinaria, otra puerta que estaba obstruida por pesados maderos y piedras. Y así, abandonados el hogar, la ciudad y los familiares, corrió a Santa María de Porciúncula, donde los frailes, que ante el pequeño altar velaban la sagrada vigilia, recibieron con antorchas a la virgen Clara. De inmediato, despojándose de las basuras de Babilonia, dio al mundo «libelo de repudio»; cortada su cabellera por manos de los frailes, abandonó sus variadas galas.

(Leyenda de Santa Clara, 6-8).

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Mejor vida oculta que éxtasis

13.04.11 | 15:41. Archivado en Mística

Cuando leemos vidas de santos, normalmente nos llaman la atención los relatos de sus éxtasis, encuentros con el Señor y experiencias sobrenaturales (milagros, dones místicos, revelaciones particulares...). Cuando se habla de ellos, se suele hablar más de estos aspectos externos y hasta espectaculares, que de aquello que, aun siendo menos visible, es lo que realmente enhebra la auténtica vida de santidad.

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El Purgatorio: revelaciones (II)

24.03.11 | 15:03. Archivado en Mística

(...)

Es el infierno, a excepción de que en el infierno se maldice a Dios, mientras que en el Purgatorio se le bendice y se le dan gracias por habernos salvado. luego vienen las almas que, sin haber cometido grandes crímenes como los primeros, han sido indiferentes para con Dios, no han cumplido con el deber pascual durante su vida y convertidos igualmente en la hora de la muerte, no habiendo con frecuencia podido siquiera comulgar, están en el Purgatorio en penitencia de su larga indiferencia, sufriendo terribles penas, abandonadas sin sufragios y aunque se ofrezca por ellas, no les son aplicadas. luego, por fin, hay todavía en ese Purgatorio religiosos y religiosas tibias que han descuidado sus deberes, indiferentes hacia Jesús. Sacerdotes que, no habiendo ejercido con la reverencia debida a la Divina Majestad, no han dado amor bastante al buen Dios por las almas que les estaban confiadas. Yo he sido de este grado. En el segundo Purgatorio se encuentran las almas de aquellos que mueren culpables de pecados no expiados antes de la muerte, o bien de pecados mortales perdonados, pero por los que no han satisfecho enteramente a la Divina Justicia. Hay también en este Purgatorio diferentes grados, según el mérito de las personas. Así, el Purgatorio de las personas consagradas, o que han recibido más gracia, es más largo y penoso que el del común de las gentes. En fin, el Purgatorio de deseo, al que llaman vestíbulo, pocas personas pasan sin ir a él. Para evitarlo es preciso haber deseado ardientemente el Cielo y la vista de Dios, y esto es raro, más de lo que se cree, porque muchas personas aún piadosas tienen miedo de Dios y no desean con bastante ardor el Cielo. Este Purgatorio tiene, como los demás, su martirio bien doloroso. ¡Estar privadas de la vista del buen Dios! ¡Qué sufrimiento!


El Purgatorio: revelaciones (I)

22.03.11 | 15:09. Archivado en Actualidad, Mística

Me han regalado hace poco un librito titulado "Manuscrito del Purgatorio". En él se contienen las revelaciones hechas por una difunta monja que está en el purgatorio, a una hermana suya de comunidad (en concreto, en un convento de "V. Hermanas D.J.C.", que no sé qué congregación será).

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La Cruz no es un símbolo sin más.

28.06.10 | 15:51. Archivado en Mística

Le preguntó un día Paloma Gómez Borrero a Juan Pablo II si valía la pena tanto viaje, tanto gastar energías para anunciar el Evangelio. Le contestó el Papa que él viajaba para anunciar el Mensaje de Salvación. Y que éste ha costado nada menos que toda la Sangre de Cristo. Por tanto, no hay dinero para pagarlo.

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Cuaresma: empieza el Camino a la Cruz

17.02.10 | 15:40. Archivado en Mística

Miércoles de Ceniza: ayuno, abstinencia, Misa, imposición de la ceniza, conversión, Cuaresma...

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El Desposorio de Francisco y Clara (VII)

11.02.10 | 15:37. Archivado en Mística

Por su parte, Clara no vivió menos intensamente esta dimensión esponsal. Si bien Francisco, en la Forma de Vida para Santa Clara, dice:

Ya que por divina inspiración os habéis hecho hijas y siervas del altísimo y sumo Rey, el Padre celestial, y os habéis desposado con el Espíritu Santo, eligiendo vivir según la perfección del santo Evangelio, quiero y prometo tener siempre, por mí mismo y por mis hermanos, un cuidado amoroso y una solicitud especial de vosotras como de ellos.

Por su parte, Clara habla de Jesús como su Esposo, tal y como se puede ver en las Cartas a Santa Inés de Praga. De hecho, desde el principio de su vocación, tuvo claro ella a quién se había entregado. ¿Hay pues, contradicción entre lo que le dice Francisco y lo que ella siente y expresa con tanta claridad? Mas bien no, sino que, por el contrario, Francisco sabe que cuando te unes a Dios te unes por el Espíritu, es decir, te unes al Espíritu Santo. Y eso no quita que, viviendo esta esponsalidad con la Tercera Persona de la Trinidad, Clara viera y hasta deseara como a su Esposo a Jesús, quien se unió al hombre en una condición, sobre todo, Esponsal.


El Desposorio de Francisco y Clara (VI)

09.02.10 | 20:20. Archivado en Mística

Ojalá, pues, todos los Consagrados y Religiosos de hoy tomáramos como fundamental esta dimensión esponsal, por la que Cristo Crucificado fuera nuestra aspiración, nuestro modelo, nuestro deseo... nuestro AMADO.

Francisco no inventó nada, sino que acogió el Don Esponsal que, como continuación de la Cruz, el Señor le otorgó vivir.

La Alianza del Calvario unió Cielo y Tierra. Y, trasladando eso al plano personal del que se entrega a Dios, la Unión con el Crucificado se hace cada día más plena, más fuerte, más real, y eso se ve, se nota... y contagia.


El Desposorio de Francisco y Clara (V)

08.02.10 | 15:35. Archivado en Mística

Sin embargo, no hemos mencionado aún qué es lo que constituye el leit motiv de la espiritualidad esponsal de Francisco y, posteriormente, de Clara:

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Las Cartas de Santa Clara a Santa Inés de Praga

04.02.10 | 16:08. Archivado en Mística

Reproduzco aquí las Cartas de Santa Clara a Inés de Praga (fuente: franciscanos.org).

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El Desposorio de Francisco y Clara (IV)

04.02.10 | 15:16. Archivado en Mística

Ante tal resolución, convencido el padre de que no podía disuadir al hijo del camino comenzado, pone toda su alma en arrancarle el dinero. El varón de Dios deseaba emplearlo todo en ayuda de los pobres y en restaurar la capilla; pero, como no amaba el dinero, no sufrió engaño alguno bajo apariencia de bien, y quien no se sentía atado por él, no sé turbó lo más mínimo al perderlo. Por esto, habiéndose ya encontrado el dinero que el gran despreciador de las cosas terrenas y ávido buscador de las riquezas celestiales había arrojado entre el polvo de la ventana, se apaciguó un tanto el furor del padre y se mitigó algo la sed de su avaricia con el vaho del hallazgo. Después de todo esto, el padre lo emplazó a comparecer ante el obispo de la ciudad, para que, renunciando en sus manos a todos los bienes, le entregara cuanto poseía. A nada de esto se opuso; al contrario, gozoso en extremo, se dio prisa con toda su alma para hacer cuanto se le reclamaba.
Una vez en la presencia del obispo, no sufre demora ni vacila por nada; más bien, sin esperar palabra ni decirla, inmediatamente, quitándose y tirando todos sus vestidos, se los restituye al padre. Ni siquiera retiene los calzones, quedando ante todos del todo desnudo. Percatándose el obispo de su espíritu y admirado de su fervor y constancia, se levantó al momento y, acogiéndolo entre sus brazos, lo cubrió con su propio manto. Comprendió claramente que se trataba de un designio divino y que los hechos del varón de Dios que habían presenciado sus ojos encerraban un misterio. Estas son las razones por que en adelante será su protector. Y, animándolo y confortándolo, lo abrazó con entrañas de caridad (1 Cel 14).

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El Desposorio de Francisco y Clara (III)

02.02.10 | 19:24. Archivado en Mística

Había cerca de la ciudad una gruta, a la que se llegaban muchas veces, platicando mutuamente sobre el tesoro. Entraba en ella el varón de Dios, santo ya por su santa resolución, mientras su compañero le aguardaba fuera. Lleno de un nuevo y singular espíritu, oraba en lo íntimo a su Padre. Tenía sumo interés en que nadie supiera lo que sucedía dentro, y, ocultando sabiamente lo que con ocasión de algo bueno le acaecía de mejor, sólo con su Dios deliberaba sobre sus santas determinaciones. Con la mayor devoción oraba para que Dios, eterno y verdadero, le dirigiese en sus pasos y le enseñase a poner en práctica su voluntad. Sostenía en su alma tremenda lucha, y, mientras no llevaba a la práctica lo que había concebido en su corazón, no hallaba descanso; uno tras otro se sucedían en su mente los más varios pensamientos, y con tal insistencia que lo conturbaban duramente. Se abrasaba de fuego divino en su interior y no podía ocultar al exterior el ardor de su espíritu. Dolíase de haber pecado tan gravemente y de haber ofendido los ojos de la divina Majestad; no le deleitaban ya los pecados pasados ni los presentes; mas no había recibido todavía la plena seguridad de verse libre de los futuros. He aquí por qué cuando salía fuera, donde su compañero, se encontraba tan agotado por el esfuerzo, que uno era el que entraba y parecía otro el que salía.

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Lunes, 21 de agosto

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