22.10.09 @ 15:43:19. Archivado en Actualidad
Leo hoy en abc.es:
"...tanto Llamazares como Tardà, IU y ERC, creen que el hecho de que exista vida humana antes del nacimiento no tiene ninguna importancia. «Si es un ser humano o sólo un ser vivo es un debate escolástico que se lo dejo a la Santa Madre Iglesia. Ése no debe ser un debate de los legisladores». Es decir, que a sus señorías les debe dar exactamente igual que al abortar se ponga fin a un ser humano. Eso, asegura Llamazares, no debe tener importancia en el Congreso de los Diputados. La respuesta de Tardà no fue menos delirante: «Los republicanos no creemos en la brujería. Creemos en los derechos de las mujeres. Y punto. Brujerías, no». La profundidad moral, científica e intelectual del diputado de ERC se mantiene, como se ve, al mismo nivel de siempre".
Ciertamente, sabemos que tales políticos -dile político, dile "x"- se dedican a soltar estas bravuconadas con el ánimo firme de provocar y llamar la atención. Unas afirmaciones así dicen muy poco de quienes, se supone, aspiran a representar un pueblo, una identidad, unas ideas comunes.
Ahora resulta que la Iglesia es la que decide si usted y yo éramos seres vivos cuando teníamos días o semanas de vida en el vientre materno. Y resulta que no les compete a ellos discernir tal extremo. O sea, que quien cobra por ejercer el Poder Legislativo en España se escabulle de lo más esencial: un debate serio sobre qué es vida y qué no; cuándo empieza y cuándo acaba; qué implica realmente una Ley del Aborto... son cuestiones que les traen al pairo. Más aún, hablar de la vida es "brujería". Sólo vale apoyar una visión feminista radical, cerrada al diálogo, al debate y a otras ideas.
También cita abc.es: "Defienden que el plazo para abortar libremente sea de 22 semanas, que después y hasta el final del embarazo la mujer pueda desprenderse de su hijo sin sanción penal, «en todo caso» sólo administrativa, que un centro no puede tener objeción de conciencia y, agárrense, que el Estado cofinancie los anticonceptivos de «tercera generación», lo que, según los cálculos de Llamazares, costaría unos 100 millones de euros, bien gastados, según él". No comment. Tanto uno como otro creo que nos están dando buena cuenta de su poco calado humano y, desde luego espiritual. Es más, creo que con ellos no se puede debatir nada en serio. Al menos no en este campo, que por cierto no es un campo cualquiera.
Lo mejor de todo es que representan a dos partidos minoritarios, con intereses particulares, decididos a bailarle la conga al Gobierno para satisfacer sus reivindicaciones, que nada tienen que ver con España. Que el Señor les bendiga.