En una sociedad en la que está a la orden del día el hecho de que las mujeres vayan bastante ligeritas de ropa; en la que el erotismo está cada vez más presente y "normalizado"; en la que es legal la prostitución... resulta que el velo o "hiyab" es concebido como una prenda que oprime a la mujer musulmana.
Vemos en estos días cómo tanto en España como en otros países (v. gr. Francia) se pretende prohibir el uso del velo o del burka en espacios públicos. Una de las razones que se esgrimen es, justamente, que la mujer es oprimida o que se la obliga a llevarlo para complacer al hombre. Este argumento, además de hipócrita por lo que he expuesto antes, expresa un defecto de Occidente: plasmar en culturas distintas nuestras formas de pensar y actuar. Es decir, no sabemos meternos en la piel de la mujer que se cubre la cabeza, o del indio que vive feliz yendo en taparrabos en medio de la selva y con un hueso cruzándole la nariz.
Cosas así nos chocan por distintas, pero el encuentro entre culturas comporta entenderse, buscar el origen de las formas de ser y actuar del otro; entender qué le motiva a taparse la cabeza o contentarse con vivir en plena naturaleza, sin más techo que unas pobres ramas de bambú. Intentar explicar esas situaciones a partir de parámetros o estructuras propias es un error grave. Y una parte del feminismo que se impone hoy, carece de esa capacidad de justificar las cosas por sí mismas. Al contrario, tiene que ver en esas expresiones que no entiende (porque no se ha preocupado de intentarlo siquiera) una agresión a la dignidad de una mujer que, además, tiene que ser una mujer con hechuras occidentales. Se comete una doble agresión: a la cultura que se le pide recato, y a la mujer en cuestión porque se la obliga a comportarse como lo que no es, obviando deliberadamente los legítimos motivos que pueda tener.
¿Le ha preguntado alguien a las mujeres musulmanas que pasean por nuestras calles el por qué del uso del velo? No, al menos no los políticos que hablan llenándose la boca con valores feministas absurdos. Porque resulta que las mujeres llevan el velo porque quieren, toda vez que el mismo lo conciben ellas como expresión externa de una actitud interior que es también de decencia, de moderación, discreción, pudor... virtudes que justamente faltan a la sociedad de hoy, que permite la banalización del cuerpo femenino en favor del placer masculino. ¿Y esto no es una forma de opresión? Las exigencias de belleza, los parámetros a cumplir para poder ser modelo, o los requisitos para poder dedicarse a según qué mundillos... ¿no es eso despojar a la mujer también de todo valor? ¿No supone configurarla a la medida de unos gustos e impulsos que no dejan de ser primarios y básicos?
Creo que, una vez más, se olvidan en nuestra sociedad las propias carencias, y se busca en aquello que no entendemos una excusa para defender los valores que, a sabiendas que deberían defenderse primero en casa, están siendo golpeados una y otra vez.
Pace Bene.
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Estas moras de la morería que se vayan con su velo a su pais.Todas ellas, tienen mucho cuento.Me parece bien que se prohiba en españa.A lo tonto a lo tonto, nos están invadiendo en todos los terrenos.El atentado del 11-M casi todos eran Musulmanes.Eso del vestido largo y cara tapada, lo hacen para dar por saco, además de distraer al personal ¿y si llevan armas debajo del burka?.En todas partes de España, se ven moros/as .Mucho cuento con el velito y luego roban y matan a pedradas a sus mujeres .España, parece morilandia
Y lo curioso es que en unos pocos años hemos pasado de un extremo al otro. Hace no tanto se decía en los libros de texto de los colegios: "El Islam se expandió por la gran facilidad que da para satisfacer las más bajas pasiones", o sea, el sexo. Ahora resulta que el que las mujeres occidentales vayan medio desnudas no es "para satisfacer las más bajas pasiones", sino que si las musulmanas no se desnudan para satisfacer nuestras pasiones, es que están oprimidas y hay que obligarlas a que se exhiban. Nos creeremos que somos unos demócratas, pero lo único que sabemos hacer es obligar a los demás a que hagan lo que a nosotros nos gusta.
Viernes, 1 de junio
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