Decía el Padre Pío que "en los libros se busca a Dios; en la oración se le encuentra". Y podemos recordar también cómo Francisco ponía en guardia ante los peligros de cultivar la ciencia Teológica separándola de la vida de oración, a la vez que enseñaba que el deseo de adquirir sabiduría puede separar de Dios.
(Adm 7: Que el buen obrar siga a la ciencia).Dice el Apóstol: La letra mata, pero el espíritu vivifica (2 Cor 3,6). Son matados por la letra aquellos que únicamente desean saber las palabras solas, para ser tenidos por más sabios entre los otros y poder adquirir grandes riquezas que dar a consanguíneos y amigos. Y son matados por la letra aquellos religiosos que no quieren seguir el espíritu de la divina letra, sino que desean más bien saber únicamente las palabras e interpretarlas para los otros. Y son vivificados por el espíritu de la divina letra aquellos que no atribuyen al cuerpo toda la letra que saben y desean saber, sino que, con la palabra y el ejemplo, la devuelven al altísimo Señor Dios, de quien es todo bien.
(Carta a San Antonio de Padua).A fray Antonio, mi obispo, el hermano Francisco, salud. Me agrada que enseñes sagrada teología a los hermanos, con tal que, en el estudio de la misma, no apagues el espíritu de oración y devoción, como se contiene en la Regla.
La cuestión es muy sencilla, pero también muy clara: el estudio de la Teología o de las Ciencias Sagradas, si no se acompaña de una vida de oración, de piedad y penitencia, buscando ante todo hacer la Voluntad del Señor, deseando su Espíritu, humildemente, lleva al hombre al estudio frío y sistemático, de forma que todo lo que no cuadre con las propias tesis o conclusiones, merece ser criticado y puesto en duda, incluyendo a la misma Iglesia, sin distinguir entre dogmas, creencias, mandamientos, devociones... Estudiando Teología se puede acabar en un catolicismo o cristianismo recortado, a medida, variable según varíen las tesis y las conclusiones del estudio.
La Tradición, la asistencia real, viva y dinámica que el Espíritu prodiga a la Iglesia, los Primeros Siglos e, incluso el mismo Evangelio, se desvirtúan y se les quita todo lo que no sea razonable, lógico y reductible a premisas. Así, la Eucaristía no es presencia real de Cristo, o la Confesión Sacramental es un reducto del pasado que conviene superar; el Papa y lo que diga es discutible siempre; las devociones y/o Apariciones Marianas son fruto del histerismo popular... y barbaridades así.
No es que la Teología en sí misma sólo pueda conducir a esto. Pero es ciencia también humana y, como tal, capaz de no creer, de exigir a Dios que actúe según nuestros tiempos y criterios.. cuando los planes de Dios no son los nuestros y sus formas de actuar no tienen nada que ver con las que consideramos que deben ser en el plano humano.
Al final, acabas separado de la Iglesia, de la Obediencia a los superiores, de la oración, de la Vivencia profunda y auténtica de los Sacramentos.. y te conviertes en un inquisidor, en alguien que, pretendiendo amar a la Iglesia, la ataca porque no actúa como él querría o piensa que debería actuar. Seas jesuita, franciscano, del Opus o salesiano... no sabes ya obedecer, y tus votos te parecen algo pesado que llevar a tu manera, no como prometiste.
Creo que es, en líneas generales, lo que puede acabar pasando cuando uno deja de rezar.
Pace Bene.
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Amigo Blanes, la letra mata, si no la ponemos correctamente en práctica. Las personas, no interpretamos las palabras por igual manera .Las leyes son las mismas para todos, pero no todos, la interpretamos igual, ni se nos aplica igual. Los diputados con sus palabras convencen o no convencen, depende como las digan y que sentido le demos .Algunos, les llenará de vida, mientras a otros les mata .La letra mata, el espíritu vivifica; a pesar de lo bien compuesta que está la frase, no tiene el mismo sentido, dicha por una persona u otra. San Pablo, era un hombre de Dios, colmado de espiritualidad y buen predicador, a juzgar por sus legados. Hoy en día, ¿de que le sirve a un predicador, dar sermones, con sus comas y puntos, si carece de espiritualidad? .La esencia de la alocución, es dar vida férvida como la que engendra el verano .Los oradores que dan vida son hombres de Dios, con hambre y sed de Diosw
Paz y Bene
Amigo Masiá, lamento que te obligaran a dejar este blog. Pero nos hemos beneficiado de tu palabra y de un auténtico evangelio.
Dice la Cigú: Se ha envainado su chulería. Dice Perezbús : la doctrina católica es la imposición durante la dictadura. De Inmacú, tu tercera acusadora, no sé nada.
Orgulloso de tu amistad, juan masiá.
Sale perdiendo RD. Sugiero la publicacion de escritos de un amigo del papa, Raimon Panikkar, sobre conversión al hinduísmo y budismo sin dejar de ser católico
Pace Bene, Marina. Exponga lo que le apetezca comentar o crea conveniente, por supuesto. Un saludo.
Bonita frase del Apóstol San Pablo:" La letra mata, el Espíritu vivifica” parece mentira que una simple frase, quiera decir tanto...
Leeré tres veces más, este artículo tan rico en espiritualidad y tomaré nota de sus mensajes
Sr.Miguel Blanes, con su permiso,intentaré en un próximo comentario, exponer lo que entiendo de este escrito tan precioso y le rogaría me encauzase, en caso de que mi entendimiento sobre el mismo, no sea el adecuado .No se apure que pondré todos mis respetos en la cuestión
Paz y Bene
Viernes, 1 de junio
Miguel Blanes Coll
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