Por otro lado, los evangelios, sobre todo Juan, nos presentan a Judas como alguien que ya mantiene una actitud, digámoslo así, de pecado. En el Evangelio de ayer podíamos leer que se quedaba con lo recogido en la bolsa (Jn 12). Y, más tarde, leíamos hoy en Misa, entrega a Jesús cuando Éste le da de comulgar (Jn 13): el diablo entró en él, y "era de noche". Es decir, Judas personifica y condensa la actitud opuesta del mundo a Dios. En él se canaliza "la hora de las tinieblas", alcanzando su esplendor en el apresamiento, torturas, condena y Crucifixión del Hijo de Dios.
Y es precisamente la Crucifixión la que nos da respuesta a la pregunta planteada. Nos recuerda Francisco que somos nosotros los que crucificamos y seguimos crucificando a Jesús con nuestros "vicios y pecados". Por tanto, no somos distintos ni mejores que los fariseos, los sumos sacerdotes, Pilato, los soldados del templo, o Judas. Estamos todos "metidos en el ajo". Jesús murió por los pecados de todos, por los que ya hemos cometido y por los que seguimos cometiendo. Si tuviéramos presente que cada pecado nuestro mete los clavos un poco más en la carne de Jesús, nos lo pensaríamos dos veces. Y la carga que soportó es infinitamente pesada. Sólo un Amor Total y Eterno como el suyo podía soportarlo y, lo que es más, querer soportarlo, tomando la iniciativa, saliéndonos al encuentro.
En definitiva, que cada cual piense lo que quiera. Porque si la salvación o no de Judas no es en sí mismo un tema acuciante, sí lo es la verdad que ilustra. Yo no sé si se condenó o no. Tiendo a pensar que pudo salvarse, sólo Dios lo sabe, y por ahí me inclino más. Una persona que se desespera es porque se ha arrepentido. Ahora bien, lo que no le cambiaría a Judas es el encontrarse solo, sin perdón, sin saber qué hacer ni a quién acudir, abocado sólo a su propia muerte, humillante y terrible por demás. No somos nadie para decir que se condenó, puesto que todos pecamos, y, como recuerda San Pedro "cargado con NUESTROS pecados, subió al leño". Decir que Judas era pecador, es olvidar que nosotros lo somos también, y que le seguimos entregando con nuestras infidelidades. No podemos juzgar. Como mucho, dejarlo en manos de Dios y tomar buena nota, ahora que vamos a entrar de lleno en la Celebración de la Pasión del Señor.
Pace Bene.
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Hipotesis Facilista, usted esta diciendo que todo esto fue una obra de teatro y al que le tocó ser el malo fue a JUDAS, que facilismo tan nocivo. En medio de mi ignorancia pienso que esto ocurrió por simple maldad, no por orden de Dios, pero como Dios es todo, El sabía que esto iba a ocurrir y por tal motivo dejo que pasara, el no escogió a JUDAS para ser el malo, JUDAS era el malo y DIOS solo permitió que su hijo muriera, JESUS quizo morir para limpiar nuestras culpas, pero esto no fue una obra de teatro. Dios no juega con nostros, el nos ama profundamente.
Muy buena la reflexión de que estamos todos "metidos en el ajo".Unos mas que otros
Precioso artículo. Yo, por la cuenta que me trae deseo fuertemente que se haya salvado. Dios es misericordia y amor.
Viernes, 1 de junio
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