Últimamente la Iglesia está muy revuelta. Aquí y allá aparecen nuevos casos de pederastia por parte de sacerdotes y/o religiosos, otros que cuelgan los hábitos y disputas teológicas y de autoafirmación en doctrinas u opiniones.
Todo ello, en conjunto, no hace sino romper la comunión eclesial por un lado y, por otro, dar un testimonio completamente nefasto al mundo, que, por otra parte, reclama con sus carencias y urgencias nuestra Fidelidad al Evangelio, de forma que pueda encontrar algo más que un clavo al que agarrarse en estos tiempos que corren.
A mi juicio, y en líneas muy generales (un comentario detallado traería mucho tiempo y, además, tampoco soy quien para hacerlo, ni siquiera estoy preparado) son tres los pilares que sostienen a la Iglesia en tiempos difíciles y no tan difíciles y que, hoy, se presentan frágiles y titubeantes:
1. Fidelidad a la Iglesia: entiéndase como Fidelidad a la Doctrina y Fidelidad a la estructura jerárquica, por así decirlo. Ambos polos se complementan y expresan una misma realidad: la continuidad apostólica garantizada por la Tradición y la Fidelidad al Evangelio. En efecto, católicos de a pie, sacerdotes, obispos y cardenales expresamos nuestras opiniones tranquilamente, a verlas venir, sin pensar en cómo lo hacemos y si con ello no estamos contribuyendo, a veces, a confundir más aún a los propios católicos y a los que no lo son, dando una imagen del Pueblo de Dios que no es la suya. Parece más importante escribir o decir con urgencia qué pensamos sobre el tema, que buscar ser fieles y obedientes a la Doctrina, sobre todo cuando la Iglesia (que somos todos) se ve sacudida por escándalos y equivocaciones de sus miembros. Buscar la unidad en la Fidelidad ha dejado de ser una prioridad. Importa más la torre de Babel: cada cual a lo suyo.
2. Uniformidad / Unidad en el Mensaje: muy ligada a la anterior, expresa un matiz distinto. No se trata de qué creo, sino de cómo presentan, los que ostentan realmente tal responsabilidad, su juicio de hecho y vinculante acerca de un problema, un escándalo o una controversia cualquiera. Es como antes: se busca adelantar la propia opinión, dar cumplimiento a la satisfacción de afirmar el propio pensamiento, en lugar de buscar en la Teología del Carisma aquellas herramientas que se nos dan para buscar una Unión Verdadera a la hora de presentar el Mensaje Evangélico y un criterio que debería ser, justamente, uno, nacido de una sola voluntad de resolver los problemas a la Luz del Espíritu Santo y del Magisterio. No es de recibo que de tal cardenal salga una opinión y del de más allá otra distinta y hasta contradictoria.
3. Vida de Oración: la he puesto en tercer lugar, pero creo que es la más importante. No digo que en la Iglesia no se rece, ni mucho menos. No hace falta lo explique. Lo que pasa es que me pregunto cuánta oración hacemos (y me refiero a la Intimidad con Jesús, no tanto a la oración vocal o litúrgica) cuando aquél sacerdote deja los hábitos porque le han dicho que enseñe tal cosa; cuando se comete pedofilia (aquí es algo mucho más profundo y hasta distinto, pero en el fondo está); cuando se predican doctrinas contrarias a la Fe; cuando se habla mal de tal o cual obispo, porque no casa con las ideas propias; cuando se descuida y se desvirtúa la celebración de la Eucaristía... en fin, son tantas cosas que denotan que no rezamos, que no buscamos adorar humilde y confiadamente a Dios, sino que nos buscamos a nosotros mismos. Hacemos así un flaco favor a la Iglesia, rompemos la Unidad y olvidamos lo esencial: En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros (Jn 13,34-35).
Pace Bene.
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de todos tus escritos m...estoy solo de acuerdo de pedir a Dios nuestro Padre que seamos compresivos con nuestros clerigos en todo las cosas que atañen a la salud del alma y no nos desvian de nuestra religion. San Francisco en su tiempo no estaba ciegoo era capaz de verel grado de corrupcion que infectaba a la Iglesia en los cargos altos y bajos .Despues de todo habia enprendido una mision para reformar laIglesia. Aun a si les dijo a sus hermanos (y hoy nos lo diría a sus hijos espeirituales) " Cuando se encontraran con un sacerdote de la reputacion que tuviera debian inclinarse y besar su mano, porque por un lado los sacerdotes ellos solos administrar el Sagrado Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo"Eucaristia", Si obstaculizan la salvacion de la gente explico el castigo le pertenece a Dios y les dara el castigo a su debido tiempo . Aceptad sus errores y pedid por ellos y compensadlo por amor (no estamos hablando de sexualidad)paz y bien
Quisiera rezar y orar, para comunicarme con Dios .Pedirle perdón por mis fallos .Rezar por todas las personas necesitadas de éste mundo. Pedirle a Dios, que las ampare y les ayude a salir de sus dificultades, como lo hizo conmigo en ciertos momentos cruciales de mi vida .Darle gracias por haberme dado salud, alegría, trabajo y gozar hoy en día, de una vida estable. También pedirle perdón por todos mis fallos
Pedir a Dios, que seamos compresivos y tolerantes con los fallos de todos nuestros hermanos. Pedirle, que sepa perdonarme yo misma, lo que Él, ya me perdonó…
Dios se apiade de mí, de todos y tenga misericordia de los sacerdotes que como humanos cometen sus fallos .Pido a Dios, que nuestros párrocos, sigan ayudando a personas malas y rebeldes como yo.Ya sé que todo esto suena a cursilería, pero me da igual.Es lo que siento...
Viernes, 1 de junio
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