Y el Señor me dio una tal fe en las iglesias, que así sencillamente oraba y decía: Te adoramos, Señor Jesucristo, también en todas tus iglesias que hay en el mundo entero, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Después, el Señor me dio y me da tanta fe en los sacerdotes que viven según la forma de la santa Iglesia Romana, por el orden de los mismos, que, si me persiguieran, quiero recurrir a ellos. Y si tuviera tanta sabiduría cuanta Salomón tuvo, y hallara a los pobrecillos sacerdotes de este siglo en las parroquias en que moran, no quiero predicar más allá de su voluntad. Y a éstos y a todos los otros quiero temer, amar y honrar como a mis señores. Y no quiero en ellos considerar pecado, porque discierno en ellos al Hijo de Dios, y son señores míos. Y lo hago por esto, porque nada veo corporalmente en este siglo del mismo altísimo Hijo de Dios, sino su santísimo cuerpo y su santísima sangre, que ellos reciben y ellos solos administran a los otros (Test 4-11).
Es la norma que se aplicó Francisco en cuanto al trato y la consideración a los sacerdotes. Y estoy convencido de que todo católico que se considere tal debería hacer lo mismo. Deberíamos ser signo de unidad (ya lo dije en otro "post") y apoyarnos mutuamente.
Cuando los Obispos españoles han hablado estos días acerca del aborto, ha habido reacciones para todos los gustos. Pero las que peor me saben son aquellas que, viniendo de católicos, no hacen sino echar más leña al fuego en contra de los Prelados.
Es verdad que quizá hace falta presentar el Evangelio de forma más amigable, cambiando el cómo y no el qué. Y es lo que se les achaca. Pero ¿y nosotros? ¿No tenemos mucho que cambiar? ¿O es que damos un Testimonio inequívoco de ser cristianos? Si la respuesta es sí, que cada cual examine su conciencia y se pregunte desde cuándo la presunción se ha colado en su vida espiritual. Si, por el contrario, reconocemos que no somos testimonios de Cristo, ¿cón que legitimidad hacemos la cama a nuestros obispos, hablando mal de ellos en público? ¿O es que es menos cristiana su forma de hablar del aborto que una mala cara o una mala contestación dada a destiempo en casa o en el trabajo, por no hablar de nuestra bisoñez a la hora de demostrar, con actos generoros el amor que decimos tener a Jesús? ¿Atraemos almas a Dios? ¿No? Entonces algo falla, y por eso debemos callar y apoyar a los que, nos guste o no, nos representan.
Sí, nos representan, porque quien sepa que eres católico te dirá: ¡caray con tus obispos! Y tendrá toda la razón, porque si no son nuestros ¿de quién son? ¿De Zapatero? ¿De los musulmanes? ¿Del vecino? Creo que es muy fácil hablar y comentar (v. gr. un servidor) pero debería imponerse una reflexión serena, y pensar que aquellos que llevan "clergyman" y voceiferan contra el Gobierno hacen, al menos, lo que nosotros muchas veces no nos atrevemos por respetos humanos, tan enemigos de la Evangelización.
Francisco iba más allá: veía en ellos a Jesús Sacramentado. Con ello le bastaba para defenderlos siempre, para apoyarlos, obedecerlos y estar a su disposición. Incluso en el s. XIII, época de mayor poder material de la Iglesia con Inocencio III y cuando, presumiblemente, más relajada estaba la vida espiritual de sus miembros (basta ver lo que nos dice de esta época la Historia de la Liturgia y los Sacramentos). Hay que mirar, pues, más allá, y pensar al menos que, sin ellos, no habría Eucaristía. Creo que es motivo de sobra para, al menos, respetarlos.
Pace Bene.
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Lo mismo te deseo, Juan Carlos. Un saludo.
estimado hermano , me gustaria saber como te puedo localizar , para tratar de darte un comentario , pues por este medio no te lo pudeo hacer , porque lo tienes ,que leer. ....
mi pregunta es la siguiente ¿ Exite en la orden Franciscana Seglar autoridad cuando escriben sus miembros y en Jufra cosas contrarias al pensamientos de la Iglesia , por favor contestame ,pues hay algunos comentarios por internet que no son dignos de la familia franciscana
Es así. San Francsico es sincero, fiel y verdadero.
Jesucristo no ama alos traidores, es decir a los tibios (Apocalipsis).
El es sincero y ama la sinceridad, es fiel y ama la fidelidad, es verdadero y ama la verdad.... como San Francisco.
Hermano, eres un pan bendito, que Dios te acompañe siempre, y te haga feliz y bienaveturado en el otro mundo.
Habría que comentarlo. De todas formas, de aquí a que lleguemos a su talla espiritual...
Y qué decir de S. Antonio de Padua? Caramba como criticaba a los obispos. Claro, era santo.
Viernes, 1 de junio
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