
e) Anámnesis (del griego αναμνησις, anámnesis = traer a la memoria): por la cual la Iglesia, al cumplir el mandato que recibió de Cristo por medio de los Apóstoles, realiza el memorial del mismo Cristo, renovando principalmente su bienaventurada Pasión, su gloriosa Resurrección y su Ascensión al Cielo.
Después de la COnsagración, cuando Cristo ya está presente entre nosotros de forma real y sacramental, recordamos la Historia de la Salvación traida por Cristo.
Aquí tiene lugar, además, una segunda epíclesis, referida ahora a la Comunidad. Se pide al Padre que envíe su Espíritu para que la Comunidad sea una ("que el Espíritu Santo congregue en la Unidad") y perfecta "por la Caridad". Pedimos por los difuntos, por todos nostros.
Es el momento de poner en práctica las Palabras de Jesús: "Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo" (Jn 14, 13); "No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda" (Jn 15, 16); "En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre" (Jn 16, 23b). En efecto, es el momento, porque ahora ya tenemos un mediador, alguien que pide por nosotros al Padre. Por eso, todos los sacrificios anteriores y viejos han pasado, ya no son necesarios, porque por un solo sacrificio hemos sido salvados. Jesús nos promete que viviendo en Él, en Fidelidad a su Palabra, seremos dignos de ser escuchados por el Padre.
Martes, 14 de febrero
Miguel Blanes Coll
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Carlos Corral
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes