Jn 17, 21:
Que todos sean uno como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.
Saco a colación el tema de la unidad, Don pedido especialmente por Jesús al Padre, porque creo que a veces los católicos no somos signo del mismo, y por eso no ayudamos a que el mundo crea. No transparentamos ni a Dios, ni nuestra Fe, ni lo que creemos, ni lo que decimos practicar.
No se trata de estar unidos bajo un mismo lema, o formar parte de un club. Lo que Jesús pide cuando levanta los ojos al cielo no es otra cosa que lo mismo que vive en la Trinidad: Comunión Total, Dinámica y Plena de Amor. Y esta Comunión nos ha dado poder vivirla en la Eucaristía, de forma que se haga extensiva a nuestras vidas, en todos sus campos, en lo bueno y en lo malo, en lo que nos gusta y en lo que no.
Es una pena que desde algunos sectores se use lo que defendemos -dígase la Vida- no como un valor, sino como arma arrojadiza contra otros a los que se debería llamar hermanos, o contra el mundo, del cual parece que pensamos ya está condenado y de nosotros que, sólo por creer, estamos salvados. No tenemos la verdad. En todo caso se nos ha concedido verla de forma especial, privilegiada, pero velada, todavía no plena. Y lo que sí es nuestro cometido es dar testimonio, de palabra y de obra, al mundo, para que, repito, crea.
Debemos rezar mucho por la sincera unión entre los que formamos el Cuerpo Místico de Cristo, y que se eviten escenas como la de hace ni dos días, por la que uno desmiente públicamente a otro... y así sucesivamente. Esta unidad sólo se hará factible cuando nos encontremos en un mismo camino, en una misma dirección, hacia Dios, meta de todo cristiano, de todo seglar, clérigo, consagrado, obispo o pontífice. Lo demás, nos arrastra fácil, pero no nos une: ni la política, ni los medios, ni un cargo... si no está orientado y motivado por el Reino.
Sábado, 18 de febrero
Miguel Blanes Coll
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza
Religión Digital
Francisco Baena Calvo