Sí, y Gracias a Dios. Me encanta la Navidad. Es un tiempo de meditación, de recogimiento, de descubrir que todos quisiéramos poder ir al Portal y ver a María, a José, al Niño, a aquellos pastores sorprendidos y estupefactos.
Creo que hay muchas formas de presentar la Vida Consagrada. En el Magisterio actual, desde el Concilio Vaticano II, han sido varias las que han permanecido: se la presenta como Signo en el mundo, respuesta a una invitación, instancia que apela a la conciencia del mundo... Sin embargo, yo no puedo dejar de considerar, como persona consagrada, que los aspectos externos y visibles de la Vida Consagrada nacen, ante todo, de los internos e invisibles, es decir, de la respuesta oblativa (Santo Tomás) a la Llamada que Cristo, desde la Cruz, hace a todos y cada una de sus almas-esposas.
Pienso y digo "NO", cuando oigo lo que a veces se dice por ahí: que es lo mismo el carisma franciscano que el carisma agustino. Que todo te lleva ahí mismo, que da igual, que se pueden compaginar dos carismas a la vez.
Con este Gobierno, la verdad es que estamos de vuelta con la Historia más reciente de España. Guerra civil y Dictadura de Franco, en lugar de formar parte de nuestro pasado común, son fuente de discordia y separación. Parece que no se ha aprendido a superar el clima de crispación previo a la Guerra.
"La Trinidad Económica es la misma que la Trinidad Inmanente" dijo Rahner. Y con mucha razón. Y es que la Vida Intratrinitaria, de relaciones entre las Tres Personas, no puede dejar de traslucirse y reflejarse en la Historia en un dinamismo que llamamos "Trinidad Económica".
Hoy se celebra, como sabemos, la Fiesta de Cristo Rey, como cada año el último Domingo antes de Adviento. Fiesta instaurada por Pio XI el 11 de Marzo de 1925, para recordarnos a los Fieles quién debe ser el Rey de nuestras vidas.
Por lo que hemos visto hasta ahora, Francisco ha ido profundizando en su conversión porque ha ido conociendo más profundamente a Cristo. No ha sido ni mucho menos un camino recorrido en base a un conocimiento teórico del Hijo de Dios y de la Moral que ello comporta. Ni tampoco ha sido un camino recorrido por buscar algo nuevo y mejor. No, Cristo se le ha presentado como el Amado de su Alma y le ha marcado el corazón.
Si seguimos con la narración de la noche de Espoleto, vemos cómo Francisco acaba abandonando la expedición militar para volver a casa, puesto que se le había dicho que allí se le revelaría lo que tenía que hacer. Aquí nos encontramos con la consumación de lo que ayer comentábamos: el primer giro en sus perspectivas, que aún no había tomado forma en Francisco, ahora constituye toda una nueva forma de ver el mundo y a Dios, y de verse a si mismo.
Quisiera traer a colación la etapa de la vida de Francisco en la que se convierte y, por ende, deja su mundo de diversiones, aspiraciones caballerescas, proyectos... para abandonarse en los brazos del Padre. Son varias las biografías que nos hablan de esta secuencia de hechos, motivaciones, inspiraciones, consolaciones y desolaciones en la vida del todavía Francesco de Bernardone.
El Pueblo de Israel se caracterizaba, en su época y en las circunstancias geográficas, sociopolíticas y étnicas, por su Monoteísmo profeso y Fielmente - no siempre - vivido.
Un día le comenté a alguien que me iba a Asís de viaje, a rezar y descansar. Y me contestó que se reza igual de bien allí que en la Catedral, en Palma. Yo no entro ni entré en experiencias espirituales particulares, puesto que cada cual con Dios se entiende y lo encuentra donde mejor le va o mejor se le presenta.
"Dall’aurora io cerco te, fino al tramonto ti chiamo.
Ha sete solo di te l’anima mia come terra deserta.
Non fermerò un solo istante, sempre canterò la tua lode,
perché sei il mio Dio, il mio riparo, mi proteggerai all’ombra delle tue ali.
Non mi fermerò un solo istante, io racconterò le tue opere
perché sei il mio Dio, unico bene, nulla mai potrà la notte contro di me".
En los tiempos que corren, es importantísimo que no olvidemos de dónde nace la Iglesia. Quizá nos sintamos atraidos ora por la Institución, ora por la Celebración de los Sacramentos, ora por todo aquello que la rodea e identifica en cuanto a símbolos, Historia, derechos, polémicas...
"Aquel cuya hermosura admiran sin cesar todos los bienaventurados ejércitos celestiales, cuyo afecto conmueve, cuya contemplación reconforta, cuya benignidad sacia, cuya suavidad colma, cuya memoria ilumina suavemente, a cuyo perfume revivirán los muertos, y cuya visión gloriosa hará bienaventurados a todos los ciudadanos de la Jerusalén celestial". Así habla Clara en su IV Carta a Santa Inés de Praga.
No me detendré aquí en qué dijo Nuestro Señor acerca del Perdón. Me interesa cómo lo realizó existencial y encarnatoriamente. Antes que nada, indicar la etimología de "perdonar": del latín per y donare, dar reza el Diccionario de la RAE. O sea, sencillamente DAR. Y eso es lo que hizo Jesús.
La Pobreza Franciscana trajo, en su tiempo, una novedad a la Iglesia: es posible vivir en plena conformidad con el Evangelio. Hasta entonces, la Iglesia y la Vida Consagrada del momento tenían una visión Gloriosa y triunfante de Cristo, descuidando su dimensión humana y de Encarnación.
Me gusta mucho ir a Misa y ver cómo el Sacerdote sale bien revestido, con su casulla, con el color que toque según la fiesta, memoria, tiempo del año, o según la circunstancia. Me gusta ver cómo deja un tiempo para reflexionar sobre los propios pecados, para poder pedir perdón a Dios.
Decía Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica Vita Consecrata que la Vida Consagrada tiene su origen en aquella llamada que Jesús hizo a los Apóstoles para que se dedicaran "a Él con corazón indiviso".
Soy Miembro profeso de la Tercera Orden Franciscana Seglar, Fraternidad de Palma de Mallorca, BALEARES. Estudiante de Licenciatura en Ciencias Religiosas, aficionado a la informática y al deporte. Con ganas de compartir y hablar de lo que más me motiva: el Evangelio, la Iglesia, Francisco, el Franciscanismo, la Vida Consagrada, Teología...
Viernes, 1 de junio
Miguel Blanes Coll
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni