Las sorprendentes vivencias del vulgo
09.03.07 @ 11:53:19. Archivado en Las absurdas reflexiones de Policarpo Gómez Recaredo.
Ayer fui al estanco, a por cigarrillos. Después me dirigí al kiosko, a comprar un ejemplar de periódico. No sabía cuál elegir. “El planetario”, por un lado, me regalaba la primera tuerca de la réplica del rascacielos Windsor, a tamaño natural. La primera columna de los cimientos, en cambio, con el segundo número, doscientos mil euros y un video de Matronna, ése también completamente gratis. “El Merengue”, de tendencia liberticida, me regalaba la primera brizna de hierba de un complejo hotelero con campo de golf, “spa”, que no sé qué es, y una maquinilla depilatoria gratis, también, con un espejo especial para “esos pelos rebeldes del omoplato”. Terminé comprando “El Sagaz”, un periódico desconocido para mí, que también regalaba cosas como el “Pentecostés”, fascículo coleccionable de “Fabrica la Biblia con tus propias manos”.
Juan José Aparicio
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