De cómo Franco se bajó del caballo y poco después se volvió a subir.
22.06.07 @ 18:14:34. Archivado en Hechos insólitos.
En la noche de San Juan arden las hogueras. La gente salta descalza por encima de brasas ardientes, y los muertos aprovechan para resucitar cuando se les menta.
Y así bajó Francisco Franco de su caballo ecuestre, aquella noche en la plaza de Santander, despacio y apoyando la mano en ristre de su sable, no se le fuera a hincar en los cojones. Hizo unos estiramientos para desatascar los firmes músculos de sus sentencias mortales, y otro poco de Tai Chi también, por no hacer desprecio de las nuevas fórmulas relajantes modernas.
Juan José Aparicio
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