La increíble historia del hombre menguante.
12.04.07 @ 21:07:22. Archivado en Pitillos
Su nombre, Eneldo Pisuerga; su suegra, incómodo parásito, Perica Pisuerga, compartiendo primer apellido. El primogénito de Eneldo se llamaba Pristiano Pisuerga Pisuerga, un niño con caudal abundante, desbordados afluentes y cabezón como su santo padre, un ignorante. Solo a él se le podía pasar por alto la reiteración consonántica que desembocará en el trauma infantil de Pristiano, “PPP” para sus enemigos en el patio del colegio, o Pristi para sus amigos de juegos. De tanto Pristi, a los dieciséis años querrá cortarse el pito con una minipimer, como primer paso para convertirse en algo completamente distinto a un hombre, no sabía el qué concretamente, quizá un lechón, como probabilidad.
Juan José Aparicio
Contacto










