El 39,24% de los tailandeses cree que las corridas de toros son un deporte lúdico francés.
01.06.07 @ 01:45:58. Archivado en Estadísticas inútiles
La encuesta fue realizada en la ciudad de Bangkok, capital del estado, a pié de prostíbulo de menores. Los paisanos consultados, temerosos de posibles represalias gubernativas ocultaron su rostro tras un disco compacto de Mala Rodríguez, hecho que a catorce de ellos les condujo al paredón de fusilamiento.
De los vivos restantes, como advertimos en el título de este poste (traducción liberticida del anglicanismo realizado por el autor), un 39,24% afirmaba que las corridas de toros son un deporte lúdico francés consistente en intentar meter una pelotita por un aro incrustado en el césped, ayudado por un palo largo y subido en un toro bravo. Advertidos por nuestros sagaces encuestadores de que confundían el juego del polo con las corridas de toros, cuatro de ellos se partieron de la risa y se volvieron a meter en el prostíbulo; otros cinco, en cambio, no se rieron, sino que sacaron sus carteras, contaron su monedas y se metieron de nuevo en el prostíbulo.
Pero todos los demás, los más cultos, persistieron en su idea, e incluso lograron nombrar a sus toreros favoritos: “Le garçon de Gascuña” o “Finito de Notredamme” sin asomo de pudor. Según la opinión de estos paisanos, era natural pensar que la tierra que vio nacer a Picasso o a Buñuel hubiera también creado este noble deporte de la pelotita cornuda, como expresaban en su lengua vernácula nuestra fiesta nacional.
Intrigado, uno de nuestros sagaces encuestadores, antes dedicado a atropellar famosos con su coche, continuó preguntándoles sobre sus conocimientos de la cultura hispánica. Y a poco más allá llegaron los benditos, a parte de afirmar que España era un país donde los zapatos estaban muy baratos, y en donde, para su sorpresa, la sangría la hacían con frutas y no con perros hervidos.
El periódico francés La Monda se ha hecho eco de nuestra encuesta, han saltado la palestra nuestros datos y una valla de cuatro metros poco mas tarde, porque una vez saltada la palestra* todo lo que te echen después es una nimiedad. ¿Y qué han dicho los gabachos revitalizados en su renovado chovinismo? Pues para empezar “bonsoir”, porque son muy educaditos. Y más tarde, aún más enardecidos, que el primer toro de la historia nació en la Bretaña francesa hace aproximadamente dos mil trescientos años y tenía por nombre André. Los historiadores españoles dicen no tener datos suficientes para afirmar o desmentir tal afirmación, pero sí que han entrado a debatir prolijamente si dicho toro era o no un exiliado de la república, y si entró en París antes o después del tanque llamado Teruel.
*Palestra: sitio o lugar donde se lidia o lucha.
“Saltar la palestra”: Evitar el sitio o lugar donde se lidia o lucha (de un salto, o ayudándose de un poste).
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/97694
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Juan José Aparicio
Contacto








