Sabor Latino

Raúl Argemí ofrece una metáfora del 'corralito' argentino en "La última caravana"

15.12.08 | 11:27. Archivado en Personajes
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

El escritor argentino afincado en Barcelona Raúl Argemí, una de las principales voces de la novela negra hispánica, ofrece en su más reciente obra, "La última caravana", una metáfora del "corralito", porque, ha dicho, "la ficción es el mejor vehículo para explicar la situación social".

En una entrevista concedida a Efe, Argemí ha revelado que "La última caravana" (Edebé) es una novela que comenzó hace quince años por lo personajes, pero la historia cristalizó "cuando el gobierno argentino decretó por la crisis que el peso valía igual que el dólar, lo que demostró que la economía es una ficción absoluta, que funciona mientras creas en ella.

De hecho, en Argentina esa ficción, recuerda Argemí, funcionó durante un tiempo generando "un ambiente de locura, en el que la gente vivía por encima de sus posibilidades" y que concluyó con "el cierre de todos los bancos y si los bancos cierran, no te queda nada, Dios se fue a hacer la siesta".

Con ese material narrativo, Argemí construyó una novela coral, "una historia muy convulsa", en la que participan ex presos políticos -como él mismo-, prostitutas, cantantes de coro y ancianos jubilados".

En la trama aparece además un "absurdo" partido político que reivindica "sólo dos de las tres banderas de la Revolución Francesa, la libertad y la fraternidad, dejando de lado la igualdad".

Frente a la opción de escribir un ensayo, el autor argentino tiene claro que "la ficción es el mejor vehículo para explicar toda esa situación social, mucho mejor que si te la explica un sociólogo o un economista, que ponen a la defensiva al lector, porque cree que le están mintiendo".

El marco en el que Argemí sitúa la historia es la Patagonia, una geografía a la que el escritor vuelve a menudo en su obra: "Todas las ciudades patagónicas son como islas en medio de esa inmensidad solitaria, pobladas con un alto porcentaje de inmigrantes, internos y europeos".

Con ese caldo de cultivo, resultaba fácil para Argemí presentar "personajes con capacidad para crear cosas y para ilusionarse".

"La última caravana" discurre además en la ciudad donde él mismo vivió, General Roca, o su seudónimo más o menos aceptado de Fiske Menuko.

Puestos a calificar su novela, Argemí cree que "se acerca mucho a lo que los anglosajones denominan 'fantasy', pues ofrece una mirada de la realidad, pero no con el espejo del realismo, sino con un espejo deformado".

El autor asegura que "no hay nada que no haya salido de la realidad", incluso elementos como los "santos populares", que pueden parecen realismo mágico, pero que "en realidad existen en Argentina".

En última instancia, Argemí ve su obra como "una novela desgenerada, sin género, pero por la forma en que transforma la realidad sería más un 'fantasy', por la manera en que adopta un punto de vista alterado para ver esa realidad, que no una novela de fantasía".

Al contrario que en su novela anterior "Patagonia Chu Chu", que era "una novela muy densa y dura, porque la historia lo pedía así", la lectura de "La última caravana" resulta, en su opinión, más agradable al lector, aunque se narre una historia trágica.

De hecho, Argemí detecta paralelismos entre su última novela y el estilo de la película "El verdugo" de Berlanga, "sin duda el mejor director italiano del cine español" en relación al uso del humor.

"La última caravana" se ha convertido además en la primera novela de Argemí que se publica también en Argentina, donde tenía muchos lectores de su obra, comenta.

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por susana isoletta 15.12.08 | 16:41

    Es innegable que a los argentinos nos apasionan las teorías conspirativas relativas al poder. Invito a leer el pequeño libro de Piglia "El Complot" que ilustra este tema con gran claridad. No es menos cierto que, visto lo visto a nivel económico internacional sólo desde la ficción o desde una tesis conspirativa puede comprenderse medianamente lo que está ocurriendo. Y también puede confirmarse cierta fantasía argentina según la cual el cono sur suele ser una suerte de ensayo sociológico y político de lo que serán medidas tomadas en otros contextos geográficos. El narcisismo proverbial del que hacemos gala los argentinos serían un argumento más en favor de estas teorías.
    He nacido en ese país, hace varios lustros que vivo en España y ya no comparto teoría conspirativa alguna. Sin embargo ahora debo ahora reconocer la existencia de unas "manos que mecen la cuna" Y tienen nombres, apellidos y direcciones:están en Wall Street. La mafia a su lado, niños de teta. SusanaIsoletta.co...

  • Comentario por susana isoletta 15.12.08 | 15:23

    Es innegable que a los argentinos nos apasionan las teorías conspirativas relativas al poder. Invito a leer el pequeño libro de Piglia "El Complot" que ilustra este tema con gran claridad. No es menos cierto que, visto lo visto a nivel económico internacional sólo desde la ficción o desde una tesis conspirativa puede comprenderse medianamente lo que está ocurriendo. Y también puede confirmarse cierta fantasía argentina según la cual el cono sur suele ser una suerte de ensayo sociológico y político de lo que serán medidas tomadas en otros contextos geográficos. El narcisismo proverbial del que hacemos gala los argentinos serían un argumento más en favor de estas teorías.
    He nacido en ese país, hace varios lustros que vivo en España y ya no comparto teoría conspirativa alguna. Sin embargo ahora debo ahora reconocer la existencia de unas "manos que mecen la cuna" Y tienen nombres, apellidos y direcciones:están en Wall Street. La mafia a su lado, niños de teta. SusanaIsoletta.co...

Viernes, 1 de junio

BUSCAR

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Sindicación