Tacones, faldas ¿y qué?
03.02.09 @ 16:12:34. Archivado en Algunas cosas de mi trabajo
Tengo un fiel lector que en cada post que escribo añade un comentario. Desde aquí sólo puedo decir gracias ante tal despliegue de seguimiento a éste, mi humilde blog y espacio de reflexión. Gracias por leerme, por comentar y por dar no sólo ánimos, sino también ideas de qué poder decir aquí.
Sé que cuando en mis escritos incluyo la expresión, ¿y qué?, tiemblas y últimamente en tus comentarios, Emilio, lo utilizas porque no la encuentras. No sé si eso es bueno o malo, pero creo que reivindicar las cosas es algo que todos deberíamos hacer. No sin una argumentación y una base sólida de por qué desafiamos así a lo que nos viene de frente en la vida, pero sí debemos ser reivindicativos.
Yo lo soy, siempre lo fui aunque, con el paso del tiempo, con la edad uno se vuelve más comedido e incluso, a veces, confunde el camino de la reinvindicación y el objeto o sujeto de la misma, es cierto, pero lo importante es no perder ese espíritu que nos hace discrepar frente a situaciones, ideas o actuaciones con las que no estamos de acuerdo.
Hoy no puedo dejar de utilizarlo porque escucho una noticia que me ha dejado sin palabras: el Banco de Londres imparte cursos, a sus empleadas femeninas, sobre cómo deben ir vestidas al trabajo. Nada de tacones que superen los 5 centímetros y que no sean del mismo color que la ropa, ni escotes ni faldas que no lleguen a la rodilla o más; maquillaje discreto y perfume suave; bolsos nunca grandes y poco llenos...todo para que sus empleadas no parezcan (cito textualmente) "prostitutas".
Da igual que sus empleados varones no vayan adecuadamente vestidos o coordinados en sus colores, lo importante es que las mujeres sepan qué y como deben lucir sus ropas y sus cuerpos, siempre abogando por la "profesionalidad".
¿Se puede ser más machista? Hombres impartiendo cursos, que cuestan 12.000 euros la hora, que enseñan a las mujeres a ser comedias, discretas e incluso a cómo deben llevar sus bolsos....
¡Y qué si vas a trabajar con tacón, y qué si llevas falda corta o larga, y qué si tu bolso es casi una maleta o sólo te cabe un móvil! ¿No tienen en el Banco de Londres nada mejor que hacer qué observar con lupa a sus empleadas?
Luego dicen que vamos de víctimas y nos quejamos, que somos unas pesadas siempre con el mismo monotema, pero de verdad, que se dediquen a los números y no a la moda, por favor.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/216776
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
La mujer que no denuncia este tipo de comportamientos pierde la ocasión de defender sus derechos humanos fundamentales.
Cordialmente desde Bruselas.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Ruth Martín
autor
Contacto




