Mi blog
15.10.08 @ 16:46:05. Archivado en Algunas cosas de mi vida
Anoche, hablando por el messenger con un conocido-amigo, me dijo que se le hacía raro entrar en este blog y leer cosas de mi vida, que era como si se estuviera inmiscuyendo en algo. He estado pensando sobre ello y me he dado cuenta que sí, que es raro saber de la vida de alguien por la red.
Imagino que cuando vuelva a leer este blog sabrá que estoy hablando de él y se sentirá más raro sabiendo que hay líneas dedicadas a esa persona. No es el único, hace poco otro amigo me dijo lo mismo, que era raro entrar en una página web en la que se hablaba de él y se veía reflejado. Pero así son los blogs, son diarios en los que cada uno escribe su vida, sus impresiones, sus ilusiones y mucho más.
No me parece del todo raro porque soy una persona que cuenta sus cosas, pero por otra parte, la verdad, me parece mucho más raro conocer a alguien sólo a través de internet, personas que saben de tu vida, que saben lo que sientes y lo que te pasa pero que nunca has visto, aunque estés al lado.
Y eso me pasa con este amigo, llevamos tiempo hablando, muchos meses e incluso creo que desde el año pasado o más. Conocemos nuestra vida, nuestros amores, desamores y tenemos unas cañas-café pendientes desde hace mil años...Y sobre sabiendo que trabaja a dos calles de tu casa, y ahora a pocos metros de la nueva. Más que metros, creo que son pocos números de mi nuevo hogar.
Eso si que me resulta extraño, puede que me haya cruzado con esa persona o con otras en algún momento en esta ciudad y ni he sabido que es quien que me escucha en algunos momentos. Yo soy una persona muy sociable, aunque a veces me recluyo en mi mundo y quiero que ni se me vea, no soy una persona que pase desapercibida ni que no se socialice. Y desde hace mucho tiempo conozoco mucha gente a través de internet, gente con la que hablas, gente que aparece y desaparece como tu, pero que suele estar.
Todos los que utilizamos internet nos encontramos o nos hemos encontrado en una situación similar. Así son las nuevas relaciones, extrañas, pero relaciones al fin y al cabo.
Ruth Martín
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