El día después
09.09.08 @ 23:39:09. Archivado en Algunas cosas de mi trabajo
Es por la noche, estoy sentada en casa delante del ordenador intentando poner en orden mis ideas. Todo se viene de una vez, todo se agolpa y no se por dónde empezar, la verdad. Estoy triste, muy triste, como hacía mucho tiempo que no estaba, pero sé que pasará, necesito curar mis heridas y ver que mañana y pasado y al otro el sol saldrá de nuevo y las cosas pueden ser diferentes.
Sé que algunas cosas pasan en la vida porque tienen que pasar, porque son en ese momento y no en otro, pero cuesta, uno no sabe cuánto cuesta hasta que lo está viviendo. Es un mundo de sentimientos encontrados, de saber que sí, que es correcto, que va a ser bueno para los dos, para que estemos bien, pero por otro lado el tiempo, ese tiempo de soledad sin verte, sin llamarte, sin que estemos juntos como antes, me quema por dentro como nunca.
Sé que te quiero, lo he sabido desde hace mucho tiempo, sé que eres la persona más maravillosa y lo mas bonito que ha inundado mi vida en los últimos tiempos, alguien a quien llevaba tiempo esperando y que pensé que era tan difícil de encontrar. También sé que hay cosas que no he hecho bien, que me he dejado llevar por la pasión, por el amor, por los sentimientos…pero cuando se ama, se ama, o mejor: cuando yo amo, amo.
Es cierto que a veces el amor no es suficiente para que todo funcione, lo sé, pero cuando se encuentra en medio de un mundo de mentiras, de gente que no merece la pena, de falsedades, de cosas que no son, no puedes dejar pasar la oportunidad de vivirlo y luchar. Quizá no hay que vivirlo de golpe, como si el aire te entrara a grandes bocanadas, sino que hay que respirar despacio, poco a poco, tomándolo a sorbitos que permitan ver todo con el tiempo.
Quizá no es suficiente lo que ofrezco, quizá las cosas necesitan un nuevo orden y cuesta, porque todos los cambios cuestan y tienen un período de transición que no siempre es fácil de llevar. Quizá, no sé si será cierto o no, la visión que tengo en estos momentos de tristeza no es la correcta, porque cuando uno está cansado, agotado físicamente, cuando no descansa, las cosas se ven desde una perspectiva equivocada.
Estoy muy triste, ¿cómo no voy a estarlo después de ese día? Y no sólo estoy así por mi, también por ti, por lo que necesitas encontrar y conseguir, por cómo decides llegar a ello aunque no sea la mejor manera. Estoy triste por los dos, por lo bonito que hemos vivido y lo intenso que ha sido en este tiempo, estoy triste por lo que pueda pasar y me muero de miedo, miedo a escuchar lo que no quiero, miedo a que el camino se separe, miedo a que ya no sea yo, miedo a que tus prioridades no cedan un poco, miedo a darme cuenta de que te quiero todavía más de lo que creo, miedo a que, a pesar de tu amor, sigas perdido en el miedo. En definitiva, MIEDO, un miedo que pensé que había pasado, un agobio que pensé ya no existía, una soledad que no debe regresar.
Pero tengo que respetar lo que quieres, porque te quiero, porque si no lo hiciera no te querría, porque lo necesitas y porque aprovecharé este tiempo para poner orden en mi mundo también, para seguir con mi camino y refugiarme como ya lo hecho otras veces.
No creas que no pensaré en ti, no creas que no te echaré de menos, tus últimos besos, tus últimas caricias serán mis compañeros en este viaje de recuerdos, hasta que llegue el momento que nos encontremos en el cruce de caminos del que partimos.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Ruth Martín
autor
Contacto


