
Siempre he pensado que las cosas pasan por algo. Uno nunca sabe en esos momentos por qué le están pasando y lo va descubriendo con el tiempo. A veces ese tiempo pasa rápido, otras veces ha tenido que pasar mucho pero de pronto, ese día, te acuerdas y te lleva a un pasado cercano y entonces hilas unas cosas con otras. Lo que está claro es que siempre pasan por algo y hay que tratar de ver el lado positivo de ese momento.
Mi vida actualmente está pasando por una nueva etapa de búsqueda interior y descubrimiento del camino a seguir. Y en ese camino, siendo como soy además, todo lo que me pasa, lo que leo, lo que escucho, lo aprovecho para mí. Leyendo el periódico después de comer, aquí en mi mesa, me ha llamado la atención un artículo que más parece una señal, cuyo titular dice así: "¿Le gustariá publicar un libro? Bubok es su editor".
Bubok es una nueva forma de evitar que cantidad y cantidad de libros se queden en las estanterías de las editoriales. Tu puedes incluir tu libro en su base de datos y elegir la forma de edición y el número de ejemplares, con ganancias superiores a las que te permite una editorial tradicional.
Es interesante ver cómo se crean este tipo de empresas que al final lo que hacen es ayudar a que, algunos, cumplamos un sueño. Quizá no sea un bestseller, quizá no sea un gran triunfo, quizá no haya que firmar autógrafos en la Feria del Libro (aunque nunca se sabe...), pero es la posibilidad de ver que tu esfuerzo, tus sueños, tus ideas, y todo ese entramado que conlleva escribir un libro salga a la luz, se haga público.
Ojalá que pronto mi libro sea uno más, y mejor, dentro de esa gran y novedosa editorial.
Ayer, hablando con un amigo, me decía que no estaba muy seguro de saber sí él escribiría un blog o no, porque no sabe muy bien si lo que tiene que contar puede interesar al exterior. Eso ha hecho que me pare a pensar si lo que yo cuento en este blog puede interesarle a alguien, y he llegado a la conclusión, que, esto es como todo en la vida: habrá gente que se sienta superinteresada en lo que cuento y en cómo es mi vida, y otros pueden pensar que es una absoluta tontería.
¿La verdad? No es que no me importe lo que puedan pensar de mí, de mí existencia, de cómo me expreso o de lo que cuento, simplemente cada uno es libre de pensar lo que quiera de los demás y la red permite eso: libertad de movimiento. Sé que tengo lectores, amigos o no, que no aportan sus comentarios en este espacio por decisión propia, pero yo sólo puedo agradecer a los que han vuelto a leerme y han decidido no sólo eso, también animarme a que siga haciéndolo. Si dijera que no me gustan los comentarios mentiría, ¿quién no se siente contento cuando ve que le valoran su trabajo, sea el que sea? Claro que me gusta, y me gusta tener fieles seguidores y es por eso, que me da un poco de cosilla que la vida o el trabajo me lleven a ausentarme en ocasiones.
Prometo que trataré de que eso no pase, para que no tengaís la sensación que os falta algo cada mañana o cada noche, cuando decidais entrar en esta parte de mi vida.
Las historias sigues desde aqui...
Hoy, haciendo mi resumen de prensa me he dado cuenta, por la fecha que era, que ya ha entrado el otoño. La semana pasada ni me di cuenta, demasiados pensamientos, demasiados trabajos y responsabilidades por hacer, demasiado poco tiempo para buscar casa...y menos para darte cuenta que sí, que ha llegado el otoño así sin avisar, para quedarse unos meses.
Un otoño que va a ser diferente, lo sé. Quizá no sea cómo había pensado que sería, cómo había planeado, cómo había esperado que fuera, será diferente. No siempre lo diferente tiene por que ser malo, simplemente es así, distinto.
Será un otoño en el que estrenaré nueva casa, una casa que el año pasado no tenía. Un trabajo y unas responsabilidades que el año pasado tampoco tenía, una perrita que ahora vive conmigo y que antes no me acompañaba...
Una nueva temporada cargada de nuevas actividades, como mi taller de escritura creativa que estoy deseando comenzar la próxima semana, nuevos retos de todo tipo, nuevas aventuras laborales, nuevas responsabilidades, y sobre todo crear mi propio espacio, un espacio en el que refugiarme si lo necesito, en el que ordenar mis ideas, mis pensamientos, mi vida...en el que hacer lo que uno quiere: cuándo, cómo, donde...sólo tuyo.
Será diferente, sí, pero sé que merecerá la pena todo, cada día, cada hora y cada minuto que pase.
Por fin es viernes. Hoy he decidido que voy a contar qué es lo que hago y cómo lo hago cada día en mi trabajo.
Ya en el coche escucho la radio, casi siempre las noticias de mi cadena habitual, y cuando llego a mi mesa lo primero que hago es encender la televisión. Me gusta hacer el resumen de prensa y escuchar de fondo alguno de los programas matinales de noticias o mesas de debate. Es una buena manera de empezar el día y siempre hay que saber de todo.
Una vez que termino el resumen de prensa, leo los periódicos de manera más detenida y más allá de las páginas de televisión y comunicación, mientras desayuno. Cada día es lo mismo, no lo digo como algo monótono o repetitivo, sino como algo habitual, una rutina creada. Antes no leía la prensa, era algo raro, pero no lo hacía, y ahora la leo todos los días.
Mi mesa creo que es la que más papeles tiene de toda la empresa, entre periódicos, revistas, información que saco de aquí y de allá, hay momentos en que no me cabe nada más. Mi portátil, mi bolso-maleta, mis bolis, mis teléfonos, mis archivadores, mi vaso de Bora Bora en el que bebo...creo que si intentara meter más cosas en ella no podría.
Y luego manos a la obra con la web de la serie. Subiendo vídeos, retocando y añadiendo fotografías, actualizando noticias...Un poquito de todo. Y entre reunión y reunión, entre unas cosas y otras, haciendo dossieres de prensa de lo que aparece de nuestra productora y nuestros nuevos programas...Y más, por el martes próximo tenemos una gran gala y ya se lo que me toca: controlar el photocall y las caras vips para que posen...¿Envidia? Pues ya tengo modelito para esa noche...
A veces uno no se da cuenta de lo que hace, de lo que dice porque cree que está en una posición privilegiada, que posee la verdad absoluta y que las cosas deben ser como piensa porque sabe más que el otro. Cuesta mucho darte cuenta de que, a veces, todo es más complicado de lo que pueda parecer en un principio o de lo que tú crees. No todos somos iguales, no todos actuamos igual, no todos nos enfrentamos a lo que nos ocurre, a todos no nos afectan de la misma manera las cosas que nos han ido pasando en la vida, pero a veces creemos que sí, que sabemos cómo actuar y que los demás tienen que acatar eso y tienen que respetarlo porque es lo correcto. Pero a veces hay que pararse a pensar: ¿lo estoy respetando yo?
Pensando y pensando me he ido dado cuenta de que quizá creo que sí, que hago las cosas bien y creo que lo correcto es lo que hago, lo que digo, lo que pienso, pero a veces hay que ponerse en el lugar del otro. Yo siempre me quejo de que no me gusta que me digan lo que tengo que hacer, odio que me planifiquen, que me digan haz esto, haz lo otro, compórtate de tal manera, que te digan cómo debes vivir tu vida, que te controlen...Me agobia, me estresa, trato de huir de esas situaciones y me enfrento a ellas siempre que puedo. Me rebelo, pataleo, me quejo...
Pero de pronto, me he puesto en tu lugar, o he tratado de hacerlo, pensando cómo debes sentir las cosas que se te dicen, cómo debes tomarte los consejos que no quieres escuchar, como quieres ocupar tu tiempo en pensar tus cosas y no en las cosas que queremos los demás que pienses, en cómo proteges tu espacio que es sólo tuyo desde hace mucho tiempo...No somos iguales, no podemos obligar al otro a que piense, a que decida, a que sienta, a que entienda y tome el tiempo como lo haces tú, porque no eres yo y yo no soy tu.
¡Estoy molida! Madre mía lo que cansa hacer miles de cosas en un sólo día. Si es que yo creo que ya estoy mayor...
Esta mañana no podía creerme lo que me pasaba…Me he vuelto a encontrar en el atasco con el chico del piropo del otro día. Estoy ahí, a mi aire en el coche y miro y está en el coche de al lado. Me saluda diciéndome, otra vez, que baje la ventanilla y le digo: “no me lo puedo creer”. Y me dice: “ ya te dije que nos veríamos otra vez”, y añade “¿a qué hoy si me vas a dar tu teléfono?, dos veces seguidas debe ser una señal”.…Me rió, pero como no se lo doy dice: “bueno, toma el mío por lo menos ¿no?”. “Venga, anda, dámelo”.
Es que me pasa cada cosa…No es la primera vez que me piden el teléfono por la calle, ya me ha pasado otras veces y me han acabado dando ellos el teléfono. ¡Cómo son los hombres!
Sigo rumbo al trabajo, cansada porque ayer me acosté a las mil. Mi amiga Nati había vuelto de sus vacaciones en Suiza y nos invitó a un grupo de gente a cenar a su casa, aprovechando que había traído cositas de allí. ¡Cómo no me iba a apuntar con lo que soy! Si hay cosicuchas cerca, ahí estoy yo. Además, hacía tiempo que no veía a alguna gente de las que allí estaban y lo pasamos bien, bastante bien. Era como volver a aquellos encuentros que teníamos el grupo de amigas, cargados de conversaciones y copitas de vino….No voy a contar lo que allí se habló, porque como todo el mundo sabe cuando unos cuantos treinteañer@s se juntan, se habla de todo, y cómo no de sexo.
Y claro, hoy me levanté supercansada y a trabajar. Me he pasado el día en el plató hablando con los actores, generando contenidos para la web, comiendo con el equipo de producción…¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Y HE ENTREVSITADO AL PAPICHULO DE MICHEL BROWN!!!!!!!!!!!, madre mía como esta ese hombre…
¿Y después? A ver pisos. Hoy tenía 3 citas y casi no llego. De un lado a otro, aparca, sube, mira, habla de las condiciones, y otra vez a empezar. Menos mal que el último era ya cerca de mi actual casa y he podido ir caminando. No sabéis lo complicado que está encontrar algo decente, y más si tampoco tienes mucho tiempo para patear y patear…Lo de hoy no era del todo malo ni del todo bueno: el que es caro no cumple las condiciones, el que es algo menos caro tampoco, uno no tiene puertas, otro no tiene habitación, otro no tiene armarios, que es un grave problema ¿por qué donde guardo entonces mis 300 zapatos?
Vi uno que merecía la pena, a pesar de lo caro, y que puede que sea el definitivo porque han decidido alquilármelo. Es muy mono y en una corrala, como a mí me gustan, pero mientras no haya nada firmado seguiré buscando por qué quién sabe si aparece un chollazo ¿no?
Pero ahí no termina mi día, no, después de mis visitas inmobiliarias tocaba paseo canino. Si, si, paseo canino, lo he dicho bien. Cada noche nos encontramos por las calles del barrio el grupo de perros. Ahí cada uno, de su padre y de su madre, baja, cuenta sus cosas, se desestresa. Unos fuman, otros ríen, otros tratan de adiestrar al perro, otros piden consejo…Es divertido y una buena manera de terminar el día antes de volver a casa y relajarse antes de dormir.
Y ahora, por fin, después de prepararme una cenita, me siento delante del ordenador y escribo en este diario. Ha sido una jornada larga pero muy gratificante. Mañana más, y seguro que mejor.
Hace una semana que abrimos la web de una serie que realiza la productora donde trabajo. Una serie que está teniendo gran éxito en horario de máxima audiencia. Ahora, cuando recuerdo lo nerviosa y agobiada que he estado durante las últimas semanas, desde la vuelta de las vacaciones, casi me rio por lo boba que he sido.
No ha sido para tanto al final, ha sido mucho más fácil de lo que en un principio pensaba que sería. Tantos agobios, tantos minutos perdidos en pensar que no va a salir todo, que puede haber problemas, que no llegamos. Y al final, una semana más tarde todo va sobre ruedas, ya sabemos cómo funciona todo, el gestor de contenidos en el que volcar la información es muy fácíl y ya le he cogido el punto. Tengo unos compañeros con los que trabajar en equipo es una tarea muy sencilla, todo está funcionando.
Al final es simplemente una cuestión de organizarnos, de planificación, de tiempos, de saber con quién tienes que hablar en cada sitio, de buscar la información correcta y tener muy claras las cosas que tienes que hacer.
A veces me sorprendo de lo complicadas que hacemos las cosas el ser humano, algo que puede ser tan simple lo complicamos y complicamos. Yo, que soy capaz de hacer muchas muchas cosas, a veces me desbordo por cosas absurdas, y después, cuando todo salo perfecto, respiro y digo: "anda ruty, como eres...la próxima vez ya sabes...". Pero luego, cuando llega la siguiente vez recaemos y recaemos.
En fin...que voy a seguir subiendo contenidos a la web y a prepararme para una reunión. Ya seguiremos en otro momento.
Imagino que quien haya leído estos días este blog se habrá dado cuenta que estoy algo triste por amor. No es muy difícil saberlo por lo que cuento y cómo lo cuento. Pues sí, en esas me hayo una vez más. Estaba tan feliz de haber conseguido que el hombre que quiero me dijera que me quiere y me ama, que me olvide del resto y me dejé llevar, sin darme cuenta de que eso no es todo, que siempre hay más y más cosas por detrás.
Escribí este texto sobre él hace mucho tiempo, antes de que me dijera que le invadiera y antes de que pasaramos unos días maravillosos en Portugal, y pensaba publicarlo igual en este espacio sólo mío, pero ahora, una semana más tarde desde la última vez que le ví, es cuando creo que hay que publicarlo.
Lo redacté en tercera persona. Espero que quien lo lea disfrute tanto como yo cuando lo escribí:
"Le vio de pie, esperándola mientras fumaba un cigarro y supo que algo iba a pasar, que algo iba a cambiar en su vida porque tenía ese aire interesante y bohemio que ella adoraba. Sabía que esas historias no salían bien, que esos hombres no se comprometían ni se enamoraban, pero no importaba porque siempre tenía esperanza de que las cosas pudieran cambiar. Ella era la eterna enamorada, como siempre decía su gran amiga, una eterna enamorada que no perdía la ilusión en cada una de las relaciones que por su vida iban pasando. Era complicado a estas alturas de la vida pensar que las cosas serían de otra manera. Desde que regresara al mundo de la soltería, no todo había salido como hubiera querido. Es cierto que se había enamorado, o quizá pensaba que era eso lo que la pasaba, pero no habían llegado a buen puerto esos amores.
El amor….. Para ella el amor era algo básico en su vida, era un motor que hacía que las cosas funcionaran mejor. Es cierto que si no lo tenía no pasaba nada, andaba por el mundo, cumplía con sus cosas, sus horarios, pero si el amor de pronto aterrizaba en su pista todo, absolutamente todo iba mejor. El problema venía cuando las cosas cambiaban, entonces todo iba peor hasta que su corazón se curaba y volvía a latir. Ella necesitaba amor, a pesar de que nunca quería reconocerlo, a pesar de que siempre decía que no necesitaba un hombre para vivir, que era autosuficiente e independiente, pero en su interior soñaba con que el amor llegaba, un amor que podía con todo, contra todos, por encima de cualquier cosa. Un amor como el de los libros que leía, un amor como el de las novelas, el de las películas, un amor que le acompañaría en los días y las noches de soledad.
Y allí estaba él, con su aire autosuficiente e interesante, con esa mirada que decía tantas cosas que ni él mismo sabía. Le observó durante todo el tiempo, mientras conversaban, mientras tomaban un vino, mientras escuchaban música, mientras bailaban en la oscuridad de un bar nocturno...El...ella sentía que era él, no sabía muy bien por qué, pero era él. Y de pronto, en medio de aquella noche que ninguno de los dos esperaba que pasara, se besaron, un beso largo, dulce, tranquilo, como a ella le gustaban. Cuando un hombre besaba así sabía que estaba desarmada, y era lo que precisamente sabía que iba a pasar.
Eso fue el primer día, se habían conocido un poquito antes, pero esa fue la primera toma de contacto, y a partir de ese momento siguieron hablando, siguieron conociéndose, siguieron intimando...con recelo, con miedo, con trabas, con barreras, pero siguieron. Creo que a veces los dos sabían que se estaban boicoteando demasiado, pero al mismo tiempo no podían dejar de verse...
¿Qué siento? Siento que me voy hacía el abismo, que es un precipicio, una montaña rusa que sube y baja, momentos de euforia y momentos de pena, de tristeza. Pero es él. Es tan dulce, tan tierno y cariñoso y al mismo tiempo tan seco, tan arisco y tan desagradable que dan ganas de achucharle siempre. El no quiere, se agobia, huye, escapa de situaciones que pueden comprometerle a él y a sus sentimientos, pero luego vuelve, no puede escapar del todo. Yo sé que no es mal tipo, que no hace las cosas con la intención de hacer daño, pero puede hacerlo y mucho. Una mirada fría como el hielo y una palabra hiriente pueden hacer mella hasta en el más optimista de los corazones."
Así es el, con todo lo bueno y todo lo malo, pero si no fuera así no le querría como le quiero....
Acabó de enviar mi resumen de prensa a la empresa, como hago cada mañana, pero este lunes me está matando....¡qué horror! Por eso decido parar y escribir este post.
Vaya mañanita. Me he levantado y he visto que alguien, no se quién, me dado otro golpe en el coche. Pero digo, "bueno, respira que no pasa nada". Tenía que hacerme unos análisis y después de estar esperando, tampoco he podido porque hoy habían decidido que no hacían....Me he montado en el coche y me he dado cuenta que, yuhuuuuu, ya empiezan los coles hoy y los atascos son absolutamente monumentales. Y ahí estoy en medio del atascazo pensando que ya llego tarde cuando el coche de al lado me pita para que baje la ventana. Un chico me dice: "mira que eres guapa, morena". Y yo, me he debido quedar con una cara de boba, porque pensaba que me iban a preguntar algo. Y dice: "que sí, que sí, que llevamos viéndote desde hace un rato y ya le he dicho a este (por el conductor), tio que le voy a decir algo". Y yo no daba crédito cuando el tío va y me dice: "seguramente tienes novio o novios, pero me darías tu teléfono". Obviamente le he dicho que no y va e insiste en darme el suyo, que tampoco he cogido. Pero eso no es todo, me dice "no importa, sé que nos volveremos a encontrar".
Me quedado de piedra, espero no volver a encontrarme con el. ¿Pero en que los hombres ya se levantan con las hormonas revueltas? Uno, en medio del atasco va pensando: "vaya mierda que es lunes", "pues empezamos bien la semana", "ya llego tarde"...pero no en ir pidiendo teléfonos a los coches del al lado....A veces no entiendo a los hombres, trato de hacerlo, pero creo que pierdo el tiempo.
Total, que como era de esperar he llegado tarde lo que implicará seguramente que salga más tarde de lo que debería, aunque eso no es algo raro en mi momento laboral actual. Entro la primera y me voy como todo el mundo o más. Sé que no debería ser así, pero a veces uno no tampoco es capaz de decir que no a ciertos compromisos profesionales que tenemos, aunque no queramos, aunque nos quiten tiempo de otras cosas, pero es así, decimos que sí. A veces no nos damos cuenta de que sólo es trabajo, que hay otras cosas en la vida más allá, pero...
De momento, yo voy a seguir trabajando en esta mesa llena de papeles, de periódicos, de notas con apuntes por todos los lados. Es que me encantan los post-it, que le vamos a hacer.
Espero que tengáis buena semana.....
Escribir me gusta, me relaja, me tranquiliza. Casi siempre lo he hecho, en cualquier papel que tenía, en cualquier lugar y en cualquier momento, de pequeña incluso gané un concuros de poesía en el colegio. Escribir ayuda a poner en orden los pensamientos, a sacar de dentro los sentimientos, a crear historias -reales o no- que dicen muchas cosas.
Escribir...A veces me he olvidado de ello, pero creo que como a casi todo el mundo le pasa, te dedicas a otras cosas, tienes menos tiempo, la vida te va cambiando, pero siempre es bueno volver, aunque sea tarde. Yo creo que no importa el tiempo que pase si finalmente la conclusión es la misma, si tienes que escribir vas a escribir. Da igual el momento, lo harás y seguramente mucho mejor de lo que crees.
Ayer mi amigo Rodrigo entró en este blog. Rodrigo es un bohemio, poeta y soñador y con el que, a pesar de nuestros 9 años de diferencia, siempre hemos conectado. Debe ser porque los dos llevamos el periodismo y la escritura en la sangre. El escribe mucha poesía, y ayer leyó los pequeños textos de este blog. Dijo que iba a escribir algún comentario, cosa que dudo porque él vive en su propio planeta y cuando te dice: "oye, que te llamo en un rato" puede que pasen 3 días, pero hay que perdonárselo porque es Rodri.
Total a lo que iba, que siempre me pierdo entre tanto pensamiento....Ayer leyó mis textos y me dijo: "desde luego Ru, cuando te pones lo petas tía". Es muy muy agradable que la gente que te rodea te diga este tipo de cosas, te animan a seguir en una tarea que no va a ser nada fácil, lo sé, pero que cada vez tengo más clara: ser escritora.
Como ya comenté en otro momento, he ido descubriendo con el tiempo que soy más escritora que periodista. Es cierto que el periodismo también se ocupa de contar historias, pero son historias de otro tipo, no peores ni mejores, diferentes. Yo quiero contar historias, sé que tengo un don para ello, soy una comunicadora nata, desde siempre, y tengo tantas ideas en mi cabeza que a veces da miedo. Tengo tantas cosas que contar y que escribir que a veces no sé por dónde puedo empezar.
Es verdad que da miedo lanzarse a hacer algo, y más si es algo en lo que tienes que implicarte, en lo que tienes que esforzarte, pero también sé, estoy convencida y totalmente segura que va a ser una tarea muy gratificante. Sólo tengo que poner en orden los pensamientos, armarlos y lanzarme, concretar algo que está creciendo en mi interior.
De momento he vuelto a escribir a diario, aunque sea un poquito cada día, aunque a veces sólo me gustaría escribir y escribir, sentarme delante del ordenador y teclear, da igual lo que salga, da igual el tiempo, pero escribir. Eso es bueno, están volviendo la inspiración y las ganas, unas ganas que pensé que ya no estaban y una rutina olvidada. El esfuerzo es mío, es cierto, pero también te lo debo a tí, porque hace poco tú me animaste a que lo hiciera, y sólo puedo agradecertelo, porque has vuelto a despertar en mi esa faceta que estaba dormida.
Ahora sé que no se va a ir, que ha vuelto para quedarse y para que pronto las palabras salgan y salgan, se unan en frases y vayan creando textos. Textos como estos, personales, íntimos o quizá no, pero historias al fin y al cabo. Ya he empezado a crear ese libro o ese minilibro, y no voy a desistir hasta que lo termine. Soy muy perseverante cuando quiero algo, y por supuesto, esto lo quiero.
Hace unos meses una persona especial me regaló un poster que decía “We can do it”. Lo compró en Nueva York, en un viaje vital para él, donde descubrió muchas cosas.
Me lo regaló porque dijo que nada más verlo supo que era para mí, que representaba mucho de lo que soy, y es cierto, creo que podemos, podemos conseguir mucho de lo que queramos o necesitemos.
En estos días, cuando uno echa de menos muchas cosas y cuando los sentimientos se agolpan, miro mi poster y me lleno de recuerdos. Recuerdos de los últimos meses, de cómo es el destino que se cruza aunque no quieras, de todos esos momentos divinos, pero también me lleno de fuerza para seguir, de ánimo y de poder, y además consigo esa energía necesaria para seguir adelante, porque soy un persona optimista, porque soy fuerte y soy una valiente, y cuando quiero algo, lo quiero, me da igual el resto.
Y esa energía y ese mensaje son los que me han animado a buscar piso, y eso por llamarlo de alguna manera porque hay cada cosa.... Me había planteado que la vuelta del verano sería el momento para comenzar a buscar una nueva casa, en la que vivir y sentirme de otra manera. Y ahora, que el verano ya está llegando a su fin, en esas me hayo, como quería. Ya he visto algunas casas interesantes, cosas que merecen la pena pero sé que mi vida va a dar un giro. Se acabaron los caprichos, las quedadas de shopping con mis amigas, las visitas al Starbucks y seguir llenando mi casa de zapatos. Pero bueno, no me importa porque sé que me va a venir muy bien: organizar horarios, volver a cocinar -mira que mi hermana siempre me dice que tengo muy buena mano-, tener un espacio mio, propio, al que cuidar como trato de hacer con mi perreta linda.
Pero madre mía, espero encontrar algo mejor que lo ví ayer por la tarde. Estaba yo con mi amiga Paloma y casi nos da un ataque de risa delante de los posibles caseros. ¿Cómo hay gente que tiene la poca vergüenza de pedir lo que piden por eso? Genial, absolutamente genial, era como estar en el camarote de los hermanos Marx pero con sólo cuatro personas. Tuvimos que convertirnos en tretis para entrar: "cierra la puerta de la cocina porque sino no se abre la otra", "mira que cama más mona, porque es una cama y no un sofá", etc etc etc. Paloma y yo, cuando salimos de ver el piso, ¿he dicho piso?, nos partíamos de risa por la calle hablando de lo que acababanmos de ver. Si invitas a alguien a comer a esa casa lo tienes que hacer por tandas: primero porque no hay hueco, porque si quieres abrir la mesa tienes que quitar la cama, y además, en esa minicocina creo que lo único que cabe es un cacerola pero de las planitas, ¡ojo!. ¡Y encima te dicen que no te preocupes, no tendrás muchos gastos porque no se gasta mucho de electricidad, la casa se calienta rápido!. No me extraña, si pones una vela seguro que tienes que sacar el abanico del calor que te da....jajajaja. ¡Madre mía!
Aunque si vi otro muy bonito, pero caro. No podré ahorrar como había previsto, pero estoy convencida de que si tengo que hacerlo, lo haré. Siempre soy así.....
Por fin es viernes por la tarde en una semana de locura. Desde que comenzó ha sido la más dura de los últimos meses, creo, pero poco a poco todo irá mejorando, estoy segura.
De momento, prefiero hablar de mi trabajo y no del resto de los aspectos de mi vida, es más agradable.
Acabamos de estar casi toda la empresa tomando jamoncito y vinito, entre otras cosas, en un piscolabis preparado como despedida a uno de los directores de departamento. Es grato ver cómo todavía quedan empresas en las que te valoran por el trabajo que desempeñas, pero también por cómo eres. Los jefes han despedido a un compañero agradeciéndole el buen trabajo que ha realizado en estos años haciendo un poco de todo, hablando de su perfección y también de lo buena persona que eres.
Debe ser agradable que uno se vaya a un puesto mejor (en este caso mucho mejor) con ese buen sabor de boca, sabiendo que lo ha hecho bien y que tiene las puertas abiertas para volver si las cosas se tuercen.
Yo no llevo mucho trabajando aquí, pero me gustaría que dijeran lo mismo de mi. De momento ya he hecho un poco de todo, y ahora hago varias cosas a la vez, entre ellas los contenidos de la web de una serie de ficción que se produce aquí. Un nuevo terreno que explorar y que desarrollar. Al principio estaba muy nerviosa -la web se publicó el pasado lunes- y las dos últimas semanas han sido para mí un momento de agobio inmenso que he trasladado a todo mi entorno. Entiendo que mi pobre entorno también se haya visto salpicado por ello, pero a veces me pasan esas cosas, cuando no se cómo va a ser esa nueva actividad, el desconocimiento me hace tener un poco de miedo y el miedo me lleva al agobio. Pero afortunadamente consigo siempre superarlo y hacer que las cosas funcionen a la perfección. Esta vez, como muchas otras de mi vida, trabajé duro para que todo saliera como tiene que ser, y me siento orgullosa de mi misma, porque, a pesar de otros malos momentos de estos días, he conseguido que nada en ese terreno me falle, y eso queridos lectores no lo consigo siempre.
Al final eso es lo que pasa en la vida, hay que tratar de hacer las cosas bien, demasiado perfeccionismo no es bueno (habló la más perfeccionista del planeta, pero bueno), pero si uno hace las cosas como cree que las tiene que hacer, siempre habrá de nuevo una puerta que se abra a tu paso. Aunque es cierto que, a veces, tanta perfección hace que nos volvamos extremadamente estrictos en muchas cosas y con muchas personas, como es mi caso, y queramos que todos y todo sean como nosotros, y eso -queridos lectores, de nuevo- es básicamente imposible de conseguir.
Total, que me voy a plató...pero eso os lo cuento otro día.
Llevo todo el día con una idea en mi cabeza, desde esta mañana cuando venía a trabajar, que no para de dar vueltas.
Siempre escucho la radio en el coche, mientras espero en el atasco, y hoy no me había dado cuenta de la fecha que era hasta que lo han dicho en el programa que habitualmente escucho. Después, leyendo la prensa, todos los periódicos también hablaban de lo mismo: 7 años desde el 11-S. Y de pronto, se me ilumina la bombilla del recuerdo.
Hace 7 años, un día como hoy, yo estaba emocionada, ilusionada, la mar de contenta (como se dice) porque en apenas unos días iba a cumplir uno de mis sueños: irme de nuevo a Estados Unidos a vivir. Estuve allí cuando termine la carrera de periodismo y siempre me había planteado volver y tratar de desarrollar mi profesión en una país como Estados Unidos. El 11-S del 2001 fui a recoger mi billete de avión para viajar a Miami, pasé por mi antiguo trabajo para despedirme y me fui a casa. Ese día viajaba a Extremadura a pasar unos días de fiesta y despedirme de mi familia, ya que el día 17 de septiembre tenía que aterrizar en el aeropuerto de la que sería mi ciudad los siguientes meses. Ya tenía casa dónde vivir, ya tenía mis cursos de Periodismo para televisión y tenía todas mis fuerzas puestas en buscar trabajo en alguno de los medios hispanos que la ciudad acoge.
Pero, viendo el telediario de ese día todas aquellas ilusiones, los sueños, los planteamientos de lo que sería mi vida esos meses desaparecieron. Lo que parecía un accidente se convirtió en uno de los mayores atentados de la historia, todo se paralizó, todo era un caos y yo, al otro lado del océano veía como todo lo que había planificado se evaporaba.
Fueron unos días difíciles, no sólo desde el punto de vista de la tragedia que aquello supuso -obviamente- sino también para mi. Una frustación más, un cambio de planes más....
Desde entonces siempre pienso en volver, en intentarlo otra vez, pero la vida o yo misma hemos ido frenando ese deseo y ese sueño, unas veces por miedo, otras por falta de iniciativa, otras porque no podía ser, otras porque llegó la oscuridad y tardé en salir de ella...Hoy, esta mañana, he pensado ¿cómo hubiera sido mi vida si me hubiera ido desde entonces?: ¿habría triunfado profesionalmente, me hubiera quedado allí, hubiera tenido que volver con los sueños y las ilusiones rotos?
No lo sé porque no lo intenté. Eso es algo que siempre me hace sentir mal, lo tenía que haber intentado, tenía que haber estado allí y comprobar si todo lo que yo pensaba que podía ser sería, pero no lo hice. Sé que nunca es tarde, sé que debería hacerlo, sé que quizá pronto puede llegar el momento de tomar decisiones y montarme en el avión que me lleve a ese otro mundo. Quizá es el momento de romper con todo aqui y comenzar de nuevo allí, aunque a veces la soledad que pueda tener allí me da miedo.
De momento, seguiré pensando en ello.....
Siempre me pregunto por qué cuando uno se siente herido de amor todo lo que te rodea está lleno de él.
En serio, esta tarde iba en mi coche, y mientras una loca no se da cuenta que acaba de empotrarse contra el morro de mi coche -y la policía delante sin hacer nada- enciendo la radio y escucho a Maná diciendo: "no hay nada más difícil que vivir sin ti, sufriendo en la espera de verte llegar....", y se termina la canción y empieza otra, con un estribillo que dice: "ahhh, aaahaa, dime que me quieres...", y así sucesivamente. Rupturas, amores, desamores, idas, venidas....¿Es qué todo se confabula contra una mientras intenta no pensar en ello???????
Es un misterio que siempre trato de descifrar, y que no sé si sólo me pasa a mí o es en general. Gente que se besa, gente que se ama, parejas de la mano....como si todos te estuvieran recordando lo que te pasa.
¡Ay el amor cómo es!Llega sin avisar, te complica, te lleva a las nubes cuando estás feliz y te baja a otro mundo cuando desaparece. A veces uno no sabe qué es mejor, si estar enamorado y dejarse llevar, decidir, elegir, tomar decisiones, lanzarse a lo que venga, apostar, o por el contrario no caer, resistir la tentanción y evitar el sufrimiento posterior, si es que llega.
Yo, en algunos momentos de mi vida, he optado por la segunda opción, no sólo porque es más cómoda, sino porque es menos complicada, es más fácil caminar así por la vida, y más si te han hecho daño antes. Pero, llega un momento en el que te hartas de controlarte, de no sentir, de no disfrutar, de estar enfermo y triste y sales, te vuelves abrir al mundo, y te asomas a la ventana y ves que de pronto, ha dejado de ser gris todo.
Es cierto que uno, si llega ese punto, entra en conflicto y dice: "¿qué es mejor?", pero no es tan sencillo saber qué es mejor o qué es peor, obviamente porque los cambios asustan, pero yo creo que siempre es bueno sentir, pase lo que pase. Yo me niego a recluirme de nuevo, a cerrar las ventanas y no respirar, no puedo, no quiero, ya fuí así una vez y no me gustaba, no era yo....Bastantes normas te pone el mundo alrededor para que también te digan cómo y cuándo ilusionarte.
No, yo prefiero seguir sintiendo y ya veremos que pasa luego.
Es por la noche, estoy sentada en casa delante del ordenador intentando poner en orden mis ideas. Todo se viene de una vez, todo se agolpa y no se por dónde empezar, la verdad. Estoy triste, muy triste, como hacía mucho tiempo que no estaba, pero sé que pasará, necesito curar mis heridas y ver que mañana y pasado y al otro el sol saldrá de nuevo y las cosas pueden ser diferentes.
Sé que algunas cosas pasan en la vida porque tienen que pasar, porque son en ese momento y no en otro, pero cuesta, uno no sabe cuánto cuesta hasta que lo está viviendo. Es un mundo de sentimientos encontrados, de saber que sí, que es correcto, que va a ser bueno para los dos, para que estemos bien, pero por otro lado el tiempo, ese tiempo de soledad sin verte, sin llamarte, sin que estemos juntos como antes, me quema por dentro como nunca.
Sé que te quiero, lo he sabido desde hace mucho tiempo, sé que eres la persona más maravillosa y lo mas bonito que ha inundado mi vida en los últimos tiempos, alguien a quien llevaba tiempo esperando y que pensé que era tan difícil de encontrar. También sé que hay cosas que no he hecho bien, que me he dejado llevar por la pasión, por el amor, por los sentimientos…pero cuando se ama, se ama, o mejor: cuando yo amo, amo.
Es cierto que a veces el amor no es suficiente para que todo funcione, lo sé, pero cuando se encuentra en medio de un mundo de mentiras, de gente que no merece la pena, de falsedades, de cosas que no son, no puedes dejar pasar la oportunidad de vivirlo y luchar. Quizá no hay que vivirlo de golpe, como si el aire te entrara a grandes bocanadas, sino que hay que respirar despacio, poco a poco, tomándolo a sorbitos que permitan ver todo con el tiempo.
Quizá no es suficiente lo que ofrezco, quizá las cosas necesitan un nuevo orden y cuesta, porque todos los cambios cuestan y tienen un período de transición que no siempre es fácil de llevar. Quizá, no sé si será cierto o no, la visión que tengo en estos momentos de tristeza no es la correcta, porque cuando uno está cansado, agotado físicamente, cuando no descansa, las cosas se ven desde una perspectiva equivocada.
Estoy muy triste, ¿cómo no voy a estarlo después de ese día? Y no sólo estoy así por mi, también por ti, por lo que necesitas encontrar y conseguir, por cómo decides llegar a ello aunque no sea la mejor manera. Estoy triste por los dos, por lo bonito que hemos vivido y lo intenso que ha sido en este tiempo, estoy triste por lo que pueda pasar y me muero de miedo, miedo a escuchar lo que no quiero, miedo a que el camino se separe, miedo a que ya no sea yo, miedo a que tus prioridades no cedan un poco, miedo a darme cuenta de que te quiero todavía más de lo que creo, miedo a que, a pesar de tu amor, sigas perdido en el miedo. En definitiva, MIEDO, un miedo que pensé que había pasado, un agobio que pensé ya no existía, una soledad que no debe regresar.
Pero tengo que respetar lo que quieres, porque te quiero, porque si no lo hiciera no te querría, porque lo necesitas y porque aprovecharé este tiempo para poner orden en mi mundo también, para seguir con mi camino y refugiarme como ya lo hecho otras veces.
No creas que no pensaré en ti, no creas que no te echaré de menos, tus últimos besos, tus últimas caricias serán mis compañeros en este viaje de recuerdos, hasta que llegue el momento que nos encontremos en el cruce de caminos del que partimos.
Hoy he vuelto a trabajar. No es que me encuentre del todo bien pero no puedo seguir trabajando desde casa, aquí no lo entenderían tampoco. He llegado, como cada mañana, la primera a esta empresa porque me encargo de realizar un resumen de prensa diario, en el que rastreo e incluyo las noticias que encuentro sobre medios, grupos de comunicación, formatos, estrenos televisivos...Trabajar en una productora te obliga a estar informado de qué hacen los demás y dónde lo posicionan.
Desde fuera puede parecer que leer los periódicos cada día es una pérdida de tiempo, sobre todo cuando el resto de compañeros de otros departamentos te miran como diciendo: "vaya morro que tiene, qué bien vive", pero al final me paso el día rodeada de papeles. Deberíais ver mi mesa de trabajo, periódicos y periódicos, noticias y más noticias. Noticias de lo que hacemos, noticias de lo que se hace fuera, noticias relacionadas con el periodismo, noticias que me interesan...No podéis imaginaros la cantidad de ideas que te da todo lo que lees, la cantidad de señales a seguir en tu vida que puedes encontrar, lo gratificante que es descubrir cada día muchas cosas que uno nunca sabe para lo que le pueden servir.
Hoy me ha llamado la atención unas pequeñas declaraciones de Gabriel García Márquez que aparecían en el periódico El Mundo. El periodista-escritor hablaba del periodismo y de lo que supone esta profesión, aprovechando su participación en el VI Seminario Internacional sobre búsqueda de la calidad periodística, que se celebra en México. "El periodismo se lleva en el alma y es el oficio más bello, algo contra lo que no hay nada que hacer", dijo, añadiendo que "no hay mejor oficio en el mundo que éste", a pesar de que el periodismo de hoy se hace deprisa, los periodistas no pueden pensar mejor lo que escriben, los medios no dan tiempo a sus redactores a que escriban como deben. Dice este premio Nobel que "sufre como un perro" cada mañana cuando lee lo que aparece en los periódicos, por la mala calidad de lo escrito y porque es raro encontrar notas o reportajes que sean "auténticas joyas", y cuando se encuentran uno siempre piensa: "¿quién será este tipo?".
Esto me ha llevado a pensar cuántos compañeros de profesión harán lo mismo cada mañana, sentarse ante lo que escriben los demás para mantenernos informados, tomar un café mientras la textura de las páginas del periódico recorre sus dedos, una tradición que esperemos no desaparezca con la tecnología. Los blogs, los confidenciales, los newsletter, las web...en general Internet se ha convertido en un importante medio de comunicación, es cierto, no se puede negar...pero nunca tendrá el sabor que tiene un periódico. Como dice García Márquez: "escribir sale del alma, otros medios son aparatos, son máquinas", aunque esa vida de los periodistas de antes haya desaparecido, cuando "sufrían tanto que tenían que emborracharse todas las noches".
"Ahora los periodistas ya no tienen tiempo para escribir", apunta, y por eso se dedicó a escribir libros. ¿Será eso lo que tenemos que hacer?, ¿escribir libros?, ¿historias para que otros las lean?.
He de reconocer que me he sentido identificada con sus palabras, y es cierto que yo, como él, llevo el periodismo en el alma, pero desde hace tiempo, desde que dejé de estar perdida, me he dado cuenta que quizá soy más escritora que periodista, y que la idea de escribir un libro lleva tiempo latente en una parte de mis pensamientos.
Quizá ésta sea una de esas señales que uno necesita para dar el salto. Ahora la cuestión es: ¿seré capaz de darlo?.....
Hoy me volví a levantar con fiebre, como ayer, y por eso esta vez me he quedado trabajando en casa. A veces creo que de lo responsable que me pongo soy medio boba, por que ¿alguién conoce a otro que esté enfermo y trabaje desde su casa?
Sé que las nuevas tecnologías y el denominado teletrabajo lo permiten, pero...no se puede ser así. Yo trato -y últimamente me he acostumbrado- de ver el lado positivo a todo lo que me ocurre, y en realidad esto es una manera de entrenarme para que, en algún momento determinado y no muy lejano, pueda desarrollar mi carrera desde casa. A veces, es cierto, que he rechazado serlo pero al final siempre vuelvo, es como un círculo, es lo que adoro en la vida, escribir, da igual el soporte y el medio, al final se trata de ello y es lo que permite que los demás también formen parte de tu vida.
Muchos os estaréis preguntando qué ha pasado con mi vida en este largo tiempo de ausencia. El año 2007 fue un año complicado, lleno de ciertas tensiones, pero como dice mi "pepito grillo particular", cada tensión tiene su resolución. Mi último post, antes de este período de sequía, se centraba en la búsqueda de empleo.
Después de mi ruptura amorosa, como todos sabéis, fue difícil armar el puzzle (todavía algunas piezas parecen no encajar) pero decidí que eso no podía terminar conmigo ni con mis sueños, el esfuerzo fue tal que a veces me olvidé de dónde estaba y quién era, pero poco a poco volví a recorrer el camino que hacía mucho tiempo me había marcado, como yo digo: me fui encontrando. Dentro de ese reencuentro tenía que poner en orden cuerpo y mente, y conseguí encontrar un trabajo que no tenía nada que ver conmigo ni con mi profesión, pero que me ayudo a volver al mundo real, a un mercado laboral que desconocía.
Aprendí tanto que ahora me alegro de esa etapa: horarios, responsabilidad y buen hacer siempre iban conmigo, y sobre todo porque me hizo ser humilde y aceptar las cosas como venían, así como a asumir las decisiones que había tomado.
Todo iba rodando hasta que una tarde se paró. Tuve un accidente de coche en una de las vías de circunvalación de la ciudad y tuve que parar, recuperarme de nuevo y seguir. Acababa de dejar un trabajo ese viernes para dedicarme a otro el lunes, y no pudo ser, pero volví a acostumbrarme, no sin esfuerzo.
Siempre he pensado que todo, absolutamente todo, pasa por algo y creo que ese accidente era el elemento que me faltaba para darme cuenta que ya estaba preparada para ser periodista de nuevo. Y un día, seis meses después de haber enviado mi currriculum, recibí una llamada: necesitaban una periodista que se encargara de la prensa del departamento de eventos de una gran productora. Después de tantos noes pensé que no perdía nada por acudir a la cita, había que intentarlo. Vamos que si lo intenté, tanto que tres días más tarde formaba parte de un equipo ya creado. Me hice un hueco y comenzé a lo grande, convocando medios, redactando notas y dossieres de prensa, aprendiendo tanto y dándome cuenta de que soy capaz de sacar adelante cualquier cosa que me proponga.
Ahora, casi un año después, formo parte de otra productora más importante todavía, me he realizado como profesional, estoy poniendo en práctica todos los conocimientos que he ido adquiriendo en estos años y cada vez diversifico más mis capacidades. A veces me agobio, creo que no puedo con todo y me cuesta incluso levantarme, pero otros días miro a mi alrededor y me doy cuenta que soy una afortunada, vivo de lo que quiero y de lo que amo, quizá no sea al 100% pero ¿quién consigue el 100%? También se que esta es una etapa de transición, un paso más en ese camino de encuentros y desencuentros pero que al final dará forma a quién soy y qué quiero.
Imagino que no soy la única, que habrá muchas mujeres que hayan estado o estén en la misma situación, porque al final este blog no es sólo mío, es la historia de mujeres, mujeres que piensan, mujeres que sueñan, mujeres que viven, que sufren, lloran, rien, se divierten y que siempre están ahí...
Para todas ellas, para las que están y las que estuvieron, para las futuras y las que aportaron de todo…podemos conseguir lo que nos propongamos, seamos o no mujeresde30.
Hoy es 1 de septiembre, las vacaciones están casi olvidadas y empieza un nuevo curso, todo vuelve a la normalidad y de pronto, después de tanto tiempo, he vuelto a escribir en este blog.
Quizá ya nadie me lea, quizá ya nadie se acuerde de aquella mujersolterade30 que rellenaba con tanto esmero este blog, pero siempre es bueno volver a escribir, y ahora, después de muchos intentos, de muchas ganas, de muchos sies pero noes, aquí me encuentro. Son cerca de las 12 de la noche de este lunes, un lunes que supone un regreso a un mundo del que aprendí mucho en aquellos días de escritura, y que me dio mucho más. Me acompañó, me hizo regresar a un mundo del que me había perdido, me ayudó a reafirmarme en algunas cosas que en algún otro momento contaré. Ese gran mundo que son los blogs.
Siempre me he planteado este espacio como un diario en el que no me importaba abrir mi corazón al gran océano que es Internet, en el que no me importa que los que lo lean me vean como soy, quizá el que no estemos cara a cara, y sólo quizá, hace que uno se relaje y se olvide que está abriendo su corazón al mundo.
Quizá queridos lectores os esteis preguntando qué habrá sido de mi vida, qué he hecho en este tiempo, si he encontrado trabajo, si he encontrado el amor, si seguiré siendo esa mujersolterade30yque -algo imposible porque ya he pasado de los 30, obviamente- y tantas otras cosas. Sólo espero que volvamos a retomar aquella relación que manteníamos, aquella intimidad reflejada en comentarios que llegaban a mi buzón de correo electrónico y que siempre que podía contestaba, porque al final de lo que se trata es de crear comunicación.
En este tiempo de ausencia, de reorganización de vida, de trabajo, de nuevas amistades y actividades han pasado muchas muchas cosas desde el último post, cosas buenas y no tan buenas, pero siempre es bueno que las cosas ocurran, sean de la manera que sean. Ahora siento que soy una mujer más madura, más serena (aunque con ciertos puntos de locura, transitoria eso sí), estoy feliz, soy una buena profesional con muchas iniciativas, respetada y tenida en cuenta en una importante empresa de comunicación. Pero quizá, lo mejor de estos últimos meses, y que os contaré más detalladamente, ha sido que una persona especial ha aparecido en mi vida, inundando mi mundo de cosas buenas y con quien recuperar la ilusión y las ganas de hacer muchas mas cosas.....
.....pero eso ya pertenece a otro post.
De momento, sólo puedo dar las gracias a los fieles seguidores de aquel momento y dar la bienvenida a los que desde hoy se sumen a la lectura de este blog.
La mujersolterade30y...tantos ha vuelto.
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