El conocido pasaje de 1Re 3, 16-28, el juicio salomónico, puede servirnos para analizar la realidad de la educación en España, comenzando por replantear el desarrollo –o subdesarrollo- de la libertad religiosa, junto con los demás derechos humanos, sociales y laborales. Alguien se preguntará, aunque sea desde el cielo, a qué se deben hechos diferenciales como los siguientes.
Querido Dios
Te habrás enterado de que el Tribunal Supremo ha rechazado el alegato por la objeción de conciencia contra el área de Educación para la Ciudadanía, junto con las muy genéricas orientaciones curriculares del MEC. Comprendo que las personas resistan activamente a la injusticia. Fui objetor al servicio militar, aunque promovía el servicio social como alternativa. Pero la estrategia de convertir la sociedad en un tablero de ajedrez entre dos bandos ilusorios se ha convertido para mí en una cruz objetiva.
Aunque no eres el supremo controlador de este universo creado libre, no se te escapa ninguna de nuestras angustias. Por ejemplo, el veto contra muchos cristianos que estamos dando el callo (quiero decir, en nuestras propias manos), para que el Evangelio no se convierta en tema exclusivo de la arqueología medieval. Nos pesa una tonelada. Nos impide encontrar trabajo en tu viña, dicho sea en sentido katholiké, porque la viña de la parábola es toda la humanidad.
Me refiero a ambos ajedrecistas en esta penosa Tabla de Flandes. No puedo dar clase de religión porque me han reducido el horario, como si fuera un peligro social, en vez de un área de conocimiento fundamental. No puedo enseñar Educación para la Ciudadanía, porque es cosa de "los otros" (Amenábar). Impuro, confuso, laico.
Estamos tan cargados de poder en esta parte del mundo
que nuestros brazos (cabezas, estómagos) no pueden soportarlo
La balanza no puede ni siquiera sostenerse sobre el suelo
El desequilibrio es demencial
Se está desplomando la tierra
¿Hay alguien debajo?
Dos mil millones
¿Más abajo?
Ochocientos millones
¿En el fondo?
...
En el fondo, cristiano
Dios-a ama a tod@s
Entérate y anda
Os propongo escuchar una canción simpática que hace preguntas equilibradoras. Es como si una niña a quien estás aplastando su pie te dijera en el metro: "Yeah, yeah, yeah. Con todo tu poder, macho. ¿Quién te crees que eres?"
Nanas de la cebolla (Miguel Hernández)
Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer,
en la que le decía que no comía más que pan: y cebolla
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
Esta canción dance de Tina Cousins ha sido la preferida por la audiencia de Cuarenta principales en su antológico de los años noventa. Por una gran diferencia de votos.
Puede ser que el amor de Dios-a haya adelantado camino hasta el punto que lo habíamos perdido de vista.
Estaba bailando... mientras preparabámos un cambio mundial de mentalidades y estructuras para afrontar la injusticia global que ha provocado el calentamiento y el oscurecimiento terrestre.
Salta con este ritmo a ver qué te pasa. Caliéntate sin petróleo.
Entusiástico.
Apareció contenido en corazones humanos sin enterrar.
Y Jesús dijo:
Por qué siento amor si voy a ser rey
Porque siento amor
no seré rey
Porque no desprecio a quien me ama
con los hábitos que he visto
en quienes mandan
morir a cuenta suya
“La ola de frío que está azotando la península…” Servicio meteorológico
No hay vocaciones para ser almendra
en mi tierra
Los árboles no florean
secan
se hielan
Los párpados no se abren
a la estación del trino
blanco, rosado y tinto
como antes enero
(La flor del almendro, madre
me trae el sol de adentro
la nata de encima
la sangre
que no se coagula
en invierno)
Amor tiene rostro y reconoce el rostro de el-la otr@.
Lo mismo que pide/pido compasión por un hombre veinte años preso, a punto de morir, sigue/sigo pidiendo libertad y reconocimiento para las manos humanas.
Como dice el apóstol Pablo de distintas maneras, las manos que sirven merecen respeto. Ismael Serrano, cantautor de Vallekas, añade
“que en nuestro nombre nunca deberán cortar
las manos que sembraron,
que dieron calor" (Zona cero). Ni en nombre de Dios-a. Ni en nombre de nada.
Estoy impresionado por la pluralidad de opiniones acerca de sucesos cotidianos en la maraña de blogs que certifican la libertad de expresión en las Españas. Pero siento que nos falta diversidad, matices, argumentos.
Se condena e insulta a de Juana Chaos con una polifonía de ruidos malsonantes e incluso hay quien dice que la mayor alegría de su vida no es que le nazca una hija o que el ejército de USA comience a pensar el plan de retirada tras el medio millón de víctimas que ha sembrado en Irak, sino el hecho de que a ese hombre desintegrado y sin luces que se está muriendo lo dejen encerrado, a ver si la endiña.
En otro orden, surgen expertos en la realidad social de Alcorcón que describen el clima apocalíptico de miedo al robo provocado por un Ente Que Viene de Fuera. Ya no sabemos ni a ciencia cierta ni a incierta si son latinos, eslavos, malteses. Como decía un amigo, lo más seguro es que aquello del sábado pasado fue una pelea de macarras.
El Caos de Juana está invadiendo el espacio público contra la racionalidad comunicativa.
Una canción hondamente lírica con muchas lecturas: el conjuro de la joven madre frustrada, la amante que busca una reciprocidad trascendente, el amor apenas intuido en emociones desgarradoras, la luz que empieza a abrir la oscuridad con un grito.
Mai Meneses se dio a conocer en OT, pero podría haber sido en un festival indi. Kim y Mai lo hacen muy bien.
Ya voy. Escapo al fervor de la amargura
Ya no me hunde una búsqueda entusiasta
del gran fondo abisal donde se aplasta
lo que fue tan ligero en su espesura